¿Cómo nacieron las zapatillas de $15 de Stephon Marbury y qué fue de ellas?

¿Cómo nacieron las zapatillas de $15 de Stephon Marbury y qué fue de ellas?

Stephon Marbury lanzó unas zapatillas que costaban $15 allá por 2006. La idea tenía un trasfondo sentimental importante, pero ¿funcionaron en el mercado?

En 2006, Stephon Marbury y los almacenes Steve and Barry’s unían fuerzas para intentar reventar el mercado del calzado deportivo. Salían al mercado las Starbury, una marca de zapatillas de baloncesto ‘para el pueblo’, con la imagen del jugador de la NBA como principal reclamo y a un precio de $14.98. Sí, menos de quince dólares. Era una forma de demostrar que se podía sacar un producto competente a un precio irrisorio en comparación con los centenares que costaban (y cuestan) las zapatillas de las marcas que dominan el mercado. El por entonces base de los New York Knicks declaraba la guerra a Nike, Adidas, Reebok y compañía. «Michael Jordan está robando al barrio», declaró en varias ocasiones el jugador.

Sobre el papel, la idea romántica de Stephon Marbury estaba muy bien, pero su impacto en el mercado y su continuidad en el mismo no acompañaron a las buenas intenciones del jugador. El propio jugador admitió que siendo niño no tenía dinero para comprarse las zapatillas de sus ídolos y que con el lanzamiento de las Starbury lo que estaba haciendo era poner al alcance de chavales como él un producto a la altura de los grandes. «No sólo hablo sobre el tema. Estoy calzando las misma zapatillas que las que usará todo aquel que pague por ellas«. Un dardo envenenado a las marcas que lanzaban un producto al mercado, mientras que, supuestamente, el jugador en cuestión utilizaba una versión mejorada y adaptada a la competición. Toda una declaración de intenciones, como recalcó en su momento una estrella de la Liga como Chauncey Billups«Habla de valores. Los niños que crecen como lo hicimos nosotros pueden permitirse la zapatilla de su ídolo sin tener que pagarla a plazos como hacía yo«.

La primera línea de Starbury se compuso de tres modelos. Uno inspirado en las Air Force 1 de Nike, otro tomando como ejemplo las New Balance más clásicas y otro puramente de baloncesto. Además, como complemento al calzado, la marca lanzó al mercado una colección de ropa y complementos. En el primer trimestre de 2007 Steve and Barry’s contaba ya con más de 50 productos, todos ellos por debajo de los $15. En abril del mismo año, Ben Wallace firmaba contrato con Starbury y la compañía lanzaba su modelo propio. Una muestra del respaldo de otras estrellas de la NBA, incluido un Steve Francis que aprovechó su condición de agente libre en el mundo del calzado para usar las zapatillas de Marbury en algunos partidos.

Una apuesta arriesgada

La marca orquestó un plan de marketing que pasaba por visitar colegios y escuelas de baloncesto a lo largo y ancho del país, con la filosofía de ser «más que una zapatilla» por bandera. «Este Starbury Movement es más que la promoción de una colección. Es una forma de ayudar a cambiar el mundo a mejor», anunció Andy Todd, presidente de Steve and Barry’s, el día de la presentación de una gira nacional para que las Starbury fuesen conocidas en todo el país. Stephon Marbury aparecería además en los programas televisivos de entrevistas más importantes de Estados Unidos y la repercusión mediática de las zapatillas fue impresionante.

Durante una entrevista en el canal ABC, Marbury se jugó todas sus fichas. «Si coges una zapatilla mía y otra de 100 dólares y las cortas por la mitad, verás que son exactamente iguales». Dicho y hecho. Un experto en diseño de calzado cortó unas Starbury y unas Air Jordan y confirmó que se trataba de un producto similar. Sin embargo, las reviews de las zapatillas del jugador de los Knicks no fueron tan benevolentes y en la mayoría de los casos criticaban las Starbury por ser demasiado duras y poco flexibles, catalogándolas como «una zapatilla para el día a día o lucir bien, pero no para jugar al baloncesto». La idea de Stephon se había ganado el cariño del barrio, pero no de los entendidos y la idea de ser una alternativa a las grandes marcas se convirtió en una utopía inalcanzable.

Muerte y resurrección de las Starbury

El cierre de los almacenes Steve and Barry’s en 2009 significó también el final de toda la línea de productos Starbury. En aquel momento, el base de Coney Island pasaba también por un mal momento profesional que desencadenó en una crisis personal. Stephon Marbury daba sus últimos coletazos como jugador NBA en los Boston Celtics y acabaría el saliendo por la puerta de atrás de la Liga. Era el fin de la marca y de su carrera.

Sin embargo, Marbury hizo las maletas y apuró sus opciones de vivir del baloncesto en China. En 2010 fichó por los Shanxi Zhongyu Brave Dragons y descubrió un mundo nuevo en el país asiático, donde se asentó durante años y se convirtió en toda una leyenda en los Beijing Ducks que ahora preside y en la puerta de cuyo pabellón tiene una estatua. En 2015, el propio Stephon anunció el relanzamiento de su marca, ya sin ningún tipo de repercusión mediática ni de atención en Estados Unidos, pero con presencia en el mercado asiático. El sneaker game había cambiado por completo y unas zapatillas de $15 no entraban ya en el juego… aunque al menos habían resucitado.

«Ahora que he vivido en China durante muchos años, he aprendido que esas zapatillas que valen 150 dólares no se fabrican al mismo precio.  esto me ha llevado a relanzar mi marca para dar la oportunidad a la gente de poder comprar a la gente una zapatilla a un precio razonable. Mi marca es para la gente que no se lo puede permitir [gastar ese dinero] pero lo necesita [el calzado]».