10 días de NBA en NYC, por Sergio Andrés (Drafteados)

Estamos tan acostumbrados a estar lejos que cuando te acercas parece irreal. Y no lo es. Ni la liga ni los jugadores. Aunque algunos hayan nacido en otro planeta (se llama Kevin, Kevin Durant).

Tengo 31 años y esta es mi novena temporada cubriendo la NBA a diario desde España. Era la cuarta vez que viajaba a Estados Unidos. Mi tercera vez en Nueva York. Una ciudad que tengo idealizada desde siempre y que aun así me sorprende cada vez. Un sueño mejor que el sueño. Un lugar alucinante. Más aún para el aficionado al deporte.

Había visto partidos en el Madison Square Garden. Tres en total. Sueltos. Dos como periodista en mi etapa en el Diario As y uno como aficionado hace más de 10 años. Y estuve también en el All-Star de Cleveland hace unos meses. Pero nunca había vivido realmente la NBA. El ritmo frenético de partidos, los viajes, los pasillos de los pabellones, los calentamientos, los vestuarios…

Han sido seis partidos en nueve días. Cada día de partido, más de seis horas dentro del pabellón. Todas las que nos han dejado, claro. Y al final las que no estás dentro estás pensando en lo que vas a hacer cuando sí lo estés. Había que exprimir la oportunidad al máximo, nunca sabes cuando la vas a volver a tener.

Inmersión completa dentro de una realidad que es mía pero no es mía. Porque aunque estamos más cerca que nunca seguimos estando muy lejos.

Y qué maravilla de experiencia. Poder hablar directamente con muchos de esos jugadores que llevas años siguiendo por League Pass, prensa, Twitter… Es una sensación rara, no os voy a engañar. Maravillosamente rara. Y eso hemos intentado transmitir en los vídeos.

¿Por qué sale Giannis siempre tan concentrado a los partidos?
¿Por qué son tan especiales Mobley o Banchero?
¿Por qué es tan difícil defender a Luka Doncic?

Preguntas que podíamos responder desde aquí pero que nunca voy a volver a contestar igual después de estos días.

Una experiencia irrepetible que espero poder repetir pronto. No sé si me explico. Guiño, guiño.