5 preguntas y 5 respuestas clave de cara al regreso de la NBA

5 preguntas y 5 respuestas clave de cara al regreso de la NBA

La NBA se prepara para su regreso. Franquicias y jugadores planifican el retorno competitivo en una situación nueva e impredecible pero a la vez apasionante. Con 22 equipos acudiendo a Orlando para jugarse el título, con una pequeña fase regular para encarar la fase final y los posteriores Playoffs, todo está en el aire.

A medida que se acerca la vuelta del baloncesto estadounidense es más conveniente tener presentes algunas cuestiones clave, que pueden marcar lo que ocurra en Orlando.

¿Cómo va a ser el calendario de partidos?

La fase regular arrancará el 30 de julio y durará dieciséis días, en ella cada equipo disputará ocho encuentros. Dicha fase servirá para definir posiciones de cara a la casi inmediata fase final y, en caso de ser necesario, para generar la eliminatoria entre octavo y noveno de cada Conferencia que ponga en juego el último billete a los Playoffs.

Se espera que durante la fase regular haya cinco o seis partidos cada día, en tres instalaciones diferentes del complejo: The Arena, HP Field House y Visa Athletic Center. Habrá un espacio de cuatro horas entre partidos disputados en la misma sede. Y se espera que las franquicias implicadas (22) tengan que disputar solo un back-to-back, es decir dos partidos en días consecutivos, durante esa fase regular.

Las series de Playoffs tendrán el formato habitual. Al mejor de siete partidos.

¿Pueden los jugadores negarse a jugar en este nuevo escenario?

Pueden hacerlo. Y no tendrán que asumir consecuencias en forma de sanción por parte de la Liga, solo las estipuladas económicamente (reducción de 1/92.6 del salario total del jugador por cada partido que se pierda). Eso sí, si no van a acudir a Orlando para jugar, deberán notificar a sus franquicias ese deseo hasta el 24 de junio. Es la fecha límite para hacerlo.

¿Qué ocurrirá si alguien da positivo en una prueba del covid-19?

Este es un asunto importante. Pero uno sin una resolución exacta a día de hoy. La NBA trabaja en ese protocolo en caso de que un jugador, entrenador o miembro del staff de una franquicia no pase un test.

Eso sí, no se espera que la competición se detenga en caso de positivo. Sí, por supuesto, que la NBA aísle a ese caso y realice un seguimiento exhaustivo sobre su entorno cercano.

De todas formas una situación potencialmente problemática como una sucesión de positivos en un mismo equipo representa una de las mayores amenazas para el plan competitivo de la NBA. De ahí que aún se trabaje en crear un protocolo que pueda cubrir todas las opciones.

¿Existirá algún tipo de mercado durante lo que resta de temporada?

Sí. La NBA permitirá movimientos de rescisión y firma (no traspasos) durante una semana. En ella las franquicias podrán alterar sus plantillas. Una vez pasado ese plazo, no se permitirán más movimientos.

¿Afecta el parón la condición de equipos favoritos?

Bucks, Raptors, Lakers y Clippers -primeros y segundos en sus respectivas Conferencias- partían, antes del parón, como los principales candidatos a jugar las Finales de Conferencia. ¿Siguen siendo favoritos a hacerlo? Es preciso considerar varios detalles.

En primer lugar, un escenario tan atípico (cancha neutral, parón prolongado y muy poco rodaje previo a la fase final) alimenta una posibilidad: todo puede ser mucho más imprevisible de lo normal. Los favoritos, es decir los equipos más armados de recursos a nivel de talento y rutinas tácticas, deberían sobre el papel seguir siéndolo. Pero quizás menos que en una situación normal.

Que el punto de ebullición competitivo llegue tan pronto puede favorecer a equipos que arranquen en un gran momento de forma, frente a equipos con más talento pero a los que les cueste echar a rodar. La fase regular sirve para coger tono y sensaciones colectivas, pero ocho partidos es una muestra muy escasa antes de jugarse toda la temporada en una serie de Playoffs. La Primera Ronda puede ser una bomba, con los equipos que no son cabezas de serie amenazando en mayor medida de lo normal a los que sí lo son.

Otro aspecto a considerar es el físico. El parón ha tenido consecuencias negativas en los jugadores (pérdida total de ritmo de competición), pero a la vez otras positivas: el descanso y recuperación de lesiones/molestias. Equipos con una menor rotación clave, jugadores estrella con una carga altísima de minutos (como los Rockets con Harden) o directamente lesionados (como los Sixers con Simmons) han visto cómo este parón puede darles una bala extra en su recámara. Conjuntos más veteranos (como Lakers) o con necesidad de regular a ciertos jugadores (como Clippers) podrían salir beneficiados, a su forma, del parón, ya que la temporada restante es corta y les permitirá concentrar esfuerzos… si son capaces de sobrevivir a su fase inicial.

La imprevisibilidad del arranque, sobre todo en lo relativo a la fase regular y la Primera Ronda de Playoffs (que se cerrará poco más de un mes después de disputar el primer partido), genera un escenario apasionante. Seguramente los equipos con más talento en sus rotaciones, con sus estrellas descansadas, cobren ventaja. Pero puede que los aspirantes, los equipos de segunda línea que podrían verse perjudicados por llegar a la fase final con sus jugadores clave más cansados y sin factor cancha, sean más peligrosos que nunca.