Adam Silver lidera la NBA en uno de los momentos más complejos de su historia

Adam Silver lidera la NBA en uno de los momentos más complejos de su historia

La NBA está viviendo un momento bastante complicado y Adam Silver está teniendo que lidiar con la crisis sanitaria y la tensión racial que vive USA

Adam Silver asumió el cargo de comisionado de la NBA el 1 de febrero de 2014. Desde entonces, el mandamás de la Liga ha hecho frente a alguna que otra piedra en el camino, pero ninguna como la que ha significado la burbuja de Orlando. Lo que en principio se planteó como una situación peliaguda con una pandemia mundial de coronavirus de por medio ha terminado convirtiéndose en el escenario de una serie de protestas sociales por los casos de racismo en Estados Unidos, pasando del movimiento Black Lives Matter a un plantón por parte de los jugadores como muestra de repulsa a lo que sucede en las calles de todo el país.

La NBA quiso hacer de la burbuja de Orlando un entorno lo más amable posible para los equipos involucrados en la misma, pese a que la elaboración de un protocolo y la preparación de las instalaciones supusiera un esfuerzo económico y logístico sin igual en la historia de la Liga. Bajo el liderazgo de Adam Silver, la competición salvó los muebles adaptando el sistema de competición e introduciendo novedades en el mismo, como la incorporación del play-in al sistema de clasificación para los playoffs.

Se aisló a los jugadores y los cuerpos técnicos de los conjuntos que disputarían el final de la temporada 2019-20 en Disney World y se creó un espectacular plan de contención para luchar contra el coronavirus. Primer escollo salvado. «No es una situación ideal, pero tratamos de buscar un camino hacia nuestra normalidad en medio de los problemas», declaró el comisionado en su momento.

Del Black Lives Matter al plantón de los jugadores 

A la lucha contra el coronavirus se sumaron una serie de escenas de racismo y abusos policiales que conmocionaron a la NBA. La muerte de George Floyd a manos de un oficial que actuó desproporcionadamente en su reducción fue la gota que colmó un vaso ya bastante lleno con el paso de los años. Los jugadores alzaron la voz y la Liga los respaldó, involucrándose en el movimiento Black Lives Matter, plasmando esta frase en la cancha en la que se disputan todos los partidos de la burbuja y facilitando la posibilidad de incluir mensajes reivindicativos en las camisetas de juego oficiales, entendiendo que la opción de permanecer en silencio era formar parte del problema. La burbuja iba a servir como un altavoz de grandes proporciones… hasta que dicha burbuja explotó en la cara de Silver y la NBA por un nuevo incidente racial.

El tiroteo de la policía de Wisconsin a Jacob Blake, quien recibió siete disparos por la espalda y se debate entre la vida y la muerte en un hospital hizo que el vaso no rebosase, sino que el líquido saliese a borbotones de él. Tras algún mensaje aislado de jugadores que hablaban de plantarse y no disputar algún partido como protesta por lo sucedido llegó el plantón de los Milwaukee Bucks, que no saltaron a la cancha para su encuentro ante los Orlando Magic. No se jugó ninguno de los partidos de los días 26, 27 y 28 de agosto y la posibilidad de que se diese por terminada la temporada 2019-20 antes de llegar a su final planeó sobre Disney World. Finalmente, y tras barajar las consecuencias de dejar la campaña a medias, los jugadores decidieron continuar con la competición y utilizar nuevamente la burbuja como un amplificador de sus quejas y consignas. Adam Silver pudo respirar de nuevo.

¿Y la temporada 2020-21?

La burbuja no será el final temporal de los problemas para la NBA y Adam Silver. El comisionado se enfrenta también a la incertidumbre sobre el inicio de la temporada 2020-21. En un principio estaba previsto que la próxima campaña empezase el 1 de diciembre de este año, pero recientemente se hizo público que no es factible comenzar en esa fecha, pues no está del todo claro que el Draft 2020 y la apertura de la agencia libre puedan llevarse a cabo según lo esperado, el 16 y 18 de octubre respectivamente. «Diría que el 1 de diciembre, ahora que estamos trabajando en esta temporada, considero la fecha demasiado prematura», comentó el comisionado en una entrevista televisiva. «Nuestro objetivo número uno es que los aficionados vuelvan a nuestros pabellones. Por eso queremos trabajar con la Asociación de Jugadores para ver si pudiéramos retrasar un poco más la fecha y aumentar la probabilidad de tener a los seguidores en las gradas».