Análisis NBA: ¿Cómo quedan los Boston Celtics y qué opciones tienen?

Tras el movimiento de Jrue Holiday, Boston Celtics sale como favorito para ganar el anillo. Pero si no lo consiguen en los próximos dos años, tendrán un problema a nivel salarial. Lo explicamos.

Boston Celtics big-4

Tras el movimiento que mandó a Damian Lillard a los Bucks, el gran rival de Milwaukee en la conferencia no se ha querido quedar atrás. Los Boston Celtics se han hecho con el que era el base titular de su rival, Jrue Holiday, en un traspaso que ha enviado a Malcolm Brogdon, Robert Williams III y dos primeras rondas a Portland. En un mismo verano, Boston ha cambiado a Marcus Smart y Williams, dos titulares del equipo que llegó a las finales en 2022 y finales del Este este mismo mayo, por Kristaps Porzingis y Jrue Holiday. Una apuesta que, con el nuevo convenio colectivo en la mano, es un all-in de Brad Stevens por el anillo.

Primero por la edad. Jrue Holiday tiene 33 años, contrato esta temporada y una opción de jugador el próximo verano. Varios insiders americanos ya han hablado de una posible extensión con los Celtics, como pasó con Porzingis, pero salarialmente, la operación ata de pies y manos a Boston a largo plazo. Porque este año, entre sus cuatro mejores jugadores suman algo más de $137 millones, cifra que se dispara hasta los $153.2 el próximo año. Sin incluir a Horford que tiene garantizado dos años por $20 millones en total, o un Derrick White que roza los $20 millones por temporada. Entre los seis jugadores ya están por encima del impuesto de lujo y tienen que tener al menos 14 jugadores con contrato. Se espera que el roster se acerque a los $260 millones.

Ahora mismo mantienen a Payton Pritchard, Oshae Brissett, Sam Hauser y Jordan Walsh con contrato garantizado, además de Svi Mykhailiuk, Lamar Stevens, Luke Kornet, Dalano Banton, y el recién anunciado Wenyen Gabriel luchando por las últimas plazas del roster. Cuatro estrellas, dos jugadores de rol y el resto, mínimos o contratos de novatos. Y es que esa será la realidad de unos Celtics que en los próximos años se van a parecer mucho a la actual plantilla de Phoenix Suns o Golden State Warriors. Las herramientas para mejorar el equipo van a estar límitadas y la ventana de competición se reduce a dos años más el tiempo que el propietario esté dispuesto a seguir pagando auténticas millonadas en impuesto de lujo. Y eso nos lleva directamente a 2025. Si para entonces los Celtics no han ganado, será un problema grande.

Boston Celtics salario

Porque el próximo verano Jayson Tatum será elegible para una extensión similar a la que ha firmado este verano Jaylen Brown, donde ambos jugadores empezarán a cobrar en la temporada 2025/26 por encima de los $50 millones cada uno. En caso de renovar a Holiday, a quien pueden extender a partir de febrero, y un Derrick White que será elegible a final de este 2023, la cifra invertida en salarios superará los $300 millones, algo nunca visto en la NBA pero que puede ser la nueva normalidad. Van a estar pagando impuesto de lujo durante el próximo lustro, con el añadido de ser repetidores. Y los propietarios solo aceptarán seguir quemando dinero si hay una recompensa: el anillo. Se tendrá que decidir sobre el futuro de White, Holiday y Horford (si no se ha retirado) con esa premisa en mano. Los equipos que ganan campeonatos valen ese dinero.

¿Y qué puede hacer Boston Celtics este año?

La llegada de Holiday incrementa en tres millones los salarios de Boston (y en $13.4 la multa por el impuesto de lujo). Además, Boston se asegura estar, al menos por ahora, por encima del famoso segundo apron. Ahora mismo ha perdido la oportunidad de usar la excepción de nivel medio de cinco millones y no podría firmar un agente libre si este es cortado y su salario supera los $12 millones, dos procesos habituales para contenders. Boston puede traspasar por un jugador con contrato mínimo o firmar agentes libres antes del inicio de temporada regular. Nombres como Nerlens Noel, Bismack Biyombo o la vuelta de Blake Griffin son posibilidades reales, aunque la verdadera herramienta es una TPE.

El único recurso que le queda para mejorar la plantilla es una excepción de traspaso de $6.2 millones que consiguió por el sign and trade de Grant Williams: Boston puede recibir un jugador que tenga ese salario o menor sin dar nada a cambio y absorberlo. Ya sea para cubrir una necesidad, como la rotación interior tan débil que le ha quedado, o bien para conseguir un jugador y, en dos meses, mandarlo junto a Pritchard y Banton a otra franquicia a cambio de alguien que tenga un salario de $14 millones. Algo como lo que han hecho los Suns esta misma semana con Grayson Allen, quien tiene pinta que en enero saldrá junto a algún contrato mínimo.

El equipo es, nombre por nombre, mejor que el del año pasado. Jrue Holiday mejora a Marcus Smart y Porzingis, solo jugando 42 partidos, incrementaría el rendimiento de Robert Williams. La duda ahora mismo es la misma que tiene Milwaukee, Phoenix o incluso Denver con las salidas de Bruce Brown y Jeff Green. ¿Qué profundidad tiene este equipo? ¿Qué pasa si se lesiona un interior? Solo el tiempo, la suerte y Brad Stevens tienen la respuesta. Pero los Boston Celtics lo han apostado todo para ganar el anillo este y/o el año que viene, y si no pasa, tendrán que tomar decisiones drásticas.