Análisis NBA: ¿Ha muerto la clase media con el nuevo convenio colectivo?

Con la firma del nuevo convenio colectivo, la sensación global es que cada vez hay menos clase media en la NBA. Pero, ¿qué dicen los datos? Lo analizamos.

Durant Westbrook clase media

La llegada del nuevo convenio colectivo a la NBA ha hecho saltar todo tipo de alarmas. Las nuevas restricciones económicas ya han conseguido que equipos como Golden State o Atlanta Hawks tuvieran que hacer traspasos pensando en las finanzas más que en la pista. A final de julio fue la renovación de Jaylen Brown la que dejó a parte de los seguidores NBA sorprendidos, principalmente por las cifras, similares a las de Anthony Davis y su nuevo contrato. Durante el verano y la agencia libre se ha visto a muchos jugadores firmando acuerdos por cientos de millones, y otros tantos consiguiendo apenas un mínimo salarial. La duda que surge es clara: ¿ha desaparecido la clase media en la NBA?

Porque la sensación es que cada vez hay más contratos máximos para las superestrellas, mínimos salariales y jugadores con contrato de novato por cuatro años, pero que son los contratos de mitad de tabla los que han desaparecido. De titulares o jugadores de rol, incluso del sexto hombre. En las últimas semanas exjugadores como Kevin Garnett o incluso algunos todavía en activo, Austin Rivers en su pódcast, han dejado caer esa misma sensación. Pero la realidad, con los datos en la mesa es muy diferente, al menos comparada con los últimos años. La media clase no ha desaparecido, al contrario, proporcionalmente es más grande que en las temporadas anteriores.

Uno de los motivos para pensar en la desaparición de la clase media es la ausencia de contratos usando la excepción mínima. Como consecuencia del nuevo convenio colectivo, muchos equipos han decidido no usar la gran herramienta disponible para firmar agentes libres por encima del límite salarial. Este año solo 11 jugadores han firmado un contrato por la mid-level, siendo diez de ellos en equipos por debajo del impuesto de lujo y solo uno, Reggie Jackson en Denver, usando la excepción de cinco millones. En total, un 2.35% de los jugadores con contrato en activo en la NBA han acordado este verano una excepción media, una cifra que fue el 5.8% del año pasado, 6.23% en 2022 y estuvo por encima del 7% en 2021. Pero pese al cambio, la clase media ha crecido, simplemente de otra manera.

En la tabla de debajo, se han dividido los contratos en bloques de 5% de valor respecto al límite salarial, y no en cifras totales. Además, se ha separado por debajo del 2% para poder aislar los contratos mínimos y se ha calculado que porcentajes representan del total de jugadores. En la segunda tabla se han unificado en clase baja (0-4.9%), clase media-baja (5-14.9%), clase media-alta (15-24.9%) y clase alta, por encima del 25% del salario del límite salarial anual de una franquicia. Las únicas dos que han subido año tras año son las dos clases medias, que ocupan ahora casi el 40% de los contratos de la NBA.

Contratos clase media

Hay motivos detrás, por supuesto. Los contratos rookies de jugadores elegidos en aproximadamente el top-9 de un draft, los que tienen más opción de mantenerse en la NBA, son clase media-baja. Al contrario, ninguna de las excepciones que están desapareciendo llega a representar el 10% del límite salarial de una franquicia, quedándose en 9.1% en el caso de la más grande de las dos, y 3.7% para la pequeña. También es cierto que faltan contratos por firmarse durante la temporada, y que la mayoría de huecos para cerrar las plantillas serán contratos mínimos, aunque ahora mismo hay 450 huecos en la NBA y 447 jugadores bajo contrato, con varios equipos pendientes de acabar de cerrar la plantilla con ese último jugador.

El crecimiento constante del límite salarial sugiere que la brecha entre ricos y pobres es cada día más larga, y de hecho, según los contratos actuales, para 2025 solo habrá seis equipos que no tendrán en sus filas a un jugador con un contrato máximo (Detroit, New York, Orlando, San Antonio, Utah y Washington), aunque la mitad de ellos han tenido un pick #1 del draft en las tres últimas temporadas. Pero no, la clase media no ha desaparecido. Hay jugadores cobrando por encima de los $50 millones, como Steph Curry, pero por cada contrato por encima del 25% seguirá habiendo seis jugadores que firmen un contrato entre el 5 y el 25% en la NBA.

Podemos dejar claro que la clase media no ha desaparecido, ahora toca preguntarse por qué jugadores capaces de firmar contratos de clase media han firmado mínimos, como Russell Westbrook, Eric Gordon o Pat Beverley. Y sobre la eterna duda entre competir o ganar mucho dinero, parece que intentar ganar un anillo, su primero, vale más que muchos millones.