Análisis NBA: Kristaps Porzingis, la pieza que necesitaban los Celtics para brillar
Kristaps Porzingis llegó en verano a Boston y ya se ha convertido en una pieza clave en ambos lados de la pista para el que es el mejor equipo de la NBA ahora mismo.
El verano de los Celtics fue uno de los más movidos en la NBA y en la historia reciente de la franquicia. Dos pilares del equipo, Marcus Smart y Robert Williams, salían para hacer hueco a Kristaps Porzingis y Jrue Holiday, alterando no solo el quinteto titular, si no la identidad del equipo al completo. El año dos de Joe Mazzulla sería con un proyecto totalmente distinto, manteniendo a Jayson Tatum y Jaylen Brown como fundamentos, pero con muchas caras nuevas. Lo que nadie era esperaba que el rendimiento de uno de ellos, Porzingis, fuera la respuesta a años de problemas para Boston. La llegada del letón ha sido, en los primeros 15 partidos, la mejor decisión de los Celtics.
En ambos lados de la pista, ataque y en defensa, Kristaps Porzingis se ha mostrado diferencial. Con un rol de segunda o tercera espada con el balón en las manos, y una línea defensiva exterior del nivel de Jrue Holiday y Derrick White. Está en máximo de carrera en casi todas sus estadísticas avanzadas, mejor temporada en porcentaje de tiro efectivo y todo, con un uso mucho menos que en sus temporadas en Washington, Dallas o Nueva York, donde siempre hizo de primera o segunda referencia. En Boston ha encontrado un espacio para brillar asumiendo un rol que la franquicia ha buscado por mucho tiempo. Uno por el que dieron a Smart.
La versión de Porzingis que Boston ha empleado en los primeros 13 partidos de temporada es la más radical posible. El letón ha lanzado casi el 70% de sus tiros desde debajo del aro (30.5% de los tiros) o desde la línea de triple (39%). Es más, uno de cada seis tiros de Porzingis son mates, el mayor ratio de su carrera (17.7%) desde que está en la NBA. Y por el camino ha desaparecido la media distancia, algo habitual en los Celtics de Mazzulla, que son el octavo equipo que menos lanzamientos crea desde la zona prohibida. Nadie abusa del triple y del tiro de debajo del aro como Boston, donde tres de cada cuatro de sus intentos son eficientes. Y eso les ha convertido en el quinto mejor ataque de la NBA, algo que se extrapola a los minutos finales de partido.

El año pasado, en el clutch, entre los dos Jays lanzaron el 50.5% de los tiros con eficiencia por debajo de lo esperado: 27/77 (35.1%) para Tatum y 29/68 (42.6%) para Brown. Esta temporada, entre las dos estrellas de Boston superan ligeramente el 43% de los tiros, que se han repartido: Tatum lidera con doce, con Jaylen en once y Jrue, Porzingis y White todos por encima de los seis. “Por supuesto queremos poner el balón en las manos de JT y JB” decía Kristaps Porzingis el viernes tras el triunfo en Toronto al ser preguntado por Gigantes. “Pero si tenemos otra opción, con los cambios defensivos, queremos hacer pagar al rival. Tenemos más armas y queremos usarlas”, insistía.
En los últimos cuatro ataques ante los Raptors, Joe Mazzulla marcó una única jugada: bloqueo directo de Porzingis a Jrue Holiday. La defensa de Toronto cambió la marca defensiva en cada una de ellas, y Porzingis pudo anotar cuatro puntos por encima de Dennis Schröder sin mucho problema. La última, Holiday decidió atacar el aro y encontró a White solo en la esquina en el que sería el triple que decidiría el partido. Ni Tatum ni Jaylen participaron en ninguna de las tres jugadas, y eso es lo que genera Porzingis: una alternativa real. Capacidad de marcar la diferencia por dentro, pero también abierto en la línea de triple.
Pese haber jugado todos sus minutos como cinco puro en el equipo, y solo haber compartido 122 minutos con Al Horford en pista, Porzingis ha pasado más tiempo defendiendo jugadores exteriores que con el pívot rival. Acumula 22 tapones en 12 partidos, la octava cifra más alta de la temporada. Es el séptimo pívot con mayor versatilidad defensiva, según Crafted NBA Data, y ha cerrado cualquier debate posible sobre el uso de dos interiores en Boston. Horford y Porzingis juntos tienen un rating de -2.5 por 100 posesiones; usando solo uno de los dos se dispara hasta +17, con un ataque demoledor y la mejor defensa de la NBA. Porque Porzingis genera lo que Rob nunca pudo dar: espacio y cinco hombres abiertos.
Porque aunque KP no defienda al cinco rival, este sí que tiene que marcar a Porzingis. Y la presencia del letón lejos de la pintura abre un mundo nuevo de posibilidades para los otros cuatro jugadores de Boston, que ven la pintura vacía de amenazas interiores. Sin Poeltl en la pintura, Siakam tuvo que salir a proteger el aro y dejar a White solo en la esquina. Ante Memphis, sin Jaren Jackson en la pintura, Holiday pudo encontrar un espacio que JJJ tuvo que cubrir, dejando hueco para que Porzingis llegara en carrera. Es el epítome del spacing, con cinco jugadores capaces de tirar por encima del 35% y nombres como Al Horford o Sam Hauser desde el banquillo.
El quinteto de los Celtics es, sin ninguna duda, el mejor de la NBA. Juntos suman un récord de 10-1 y +27 de diferencia por 100 posesiones, siendo el mejor ataque de la NBA (123.8) y la mejor defensa (96.8). Todos tiran, conducen, generan, botan y se pasan el balón. Porque la red de movimiento de Porzingis es también única: los otros cuatro titulares se dividen cada uno entre un 19 y un 24% de los pases que reciben del letón y un 18 y 25% los que le hacen llegar. Jaylen y Kristaps es la sociedad que más canastas ha generado, 29, por delante de Jrue (25), Tatum (21) y Derrick White (11). Nunca Kristaps Porzingis ha estado tan bien rodeado, y eso incluye a Luka Dončić o Bradley Beal. Pero desde el primer día, su impacto ha sido especial, y se notó ante los Bucks, cuando se sentó el letón y Milwaukee recortó siete puntos en apenas tres minutos.
La incógnita, como siempre con Porzingis, será su salud. Por ahora solo se ha perdido un partido en los primeros quince, tras un golpe con Julius Randle, cifras similares a su inicio de campaña con Washington el curso pasado. Acabó jugando 65 de los 76 que los Wizards compitieron antes de sentar a sus estrellas y enfocarse en el draft. Si se mueve en esas cifras, disputando el 85% de los partidos y llegando sano a playoffs, su llegada es de las que puede decantar un anillo. Porque Kristaps Porzingis es, hasta ahora, la pieza que necesitaban los Celtics para dar otro paso adelante.
