Análisis NBA: Zion Williamson y el resurgir de los New Orleans Pelicans

Con Zion Williamson a la cabeza, los Pelicans le han dado la vuelta a la temporada. Y están a solo un partido del factor pista en el Oeste.

Zion Williamson

Quedaban algo más de 10 minutos en Brooklyn cuando Naji Marshall robaba un balón en media pista y lanzaba el contragolpe. A su lado, Dorian Finney-Smith intentando evitar la canasta sin saber que por detrás, como un trailer sin frenos ni ganas de detenerse llegaba Zion Williamson. Marshall la lanzaba al aire, casi sin mirar con su mano derecha con la certeza de que llegara donde llegara el balón, iba a acabar siendo un clip viral. Zion voló, como en sus mejores tiempos, como en Duke, como en 2021 cuando dio el primer aviso de su nivel, o incluso más. Voló para bajar a dos manos un alley-opp un mate estremecedor, la jugada de la noche y el mensaje de que su mejor versión está aquí. Y con él, New Orleans Pelicans.

Mientras, Oklahoma, Denver y Minnesota luchan por el primer puesto, los Pelicans han abierto una nueva lucha por la cuarta posición. Ganaron a los Clippers, se llevaron el desempate y están a solo medio partido de diferencia con 14 por jugarse. La ventaja de dos y medio sobre Kings y Dallas invita a pensar que evitarán el play-in salvo debacle. No son la gran revelación de la conferencia porque tanto Oklahoma City Thunder como Minnesota Timberwolves, quedando por detrás el año pasado, tienen mejor récord, pero están en la conversación. El equipo de Willie Green tiene el mejor balance de la NBA los últimos 10 partidos, 8-2 con Denver, Boston, Orlando (y los Rockets) y llega a final de temporada vestido de gala para el baile de los playoffs.

Se han mostrado serios en casi todas facetas, especialmente desde diciembre cuando recuperaron a Trey Murphy III. Son el quinto mejor ataque (118,6 por 100 posesiones) y tercera mejor defensa (111,2 por 100), con el net-rating número uno de la conferencia y solo por detrás de Boston Celtics. Están 20-13 en casa y 22-13 fuera, siendo el único equipo con positivo en ambas instancias y teniendo mejor récord como visitante, y acumulan un 21-17 ante equipos por encima del 50%. Su único pero, los partidos igualados (1-6 y 0-1 en prórrogas). Aunque de todas esas derrotas, solo Minnesota es un rival que se podrían encontrar en playoffs (Utah, dos veces Memphis y otras dos Houston). Saben cuándo tienen que ganar.

Y una de las claves es Zion Williamson. El interior y estrella de los Pelicans, quien fue duramente criticado tras la derrota de New Orleans en Las Vegas ante los Lakers, ha sabido remontar la situación. Según explicaba Brian Windhorst en el pódcast de ESPN The Hoop Collective, varias fuentes aseguran que el que fuera pick #1 del draft ha perdido más de 11 kilos de peso desde la durísima paliza ante los Lakers. Esa derrota, en las semifinales del In-Season Tournament, fue un golpe de realidad para el jugador que desde entonces ha mejorado su rendimiento en la pista. Sus números no lo demuestran, pero su impacto es mucho mayor y lo más importante, los Pelicans ganan que es el objetivo final. Lo que siempre ha faltado en la franquicia. Y ha sido tan fácil como volver a la esencia: la pintura.

Más | La ciudad de los casinos apuesta por su propia franquicia de la NBA

Zion, que nunca ha sido un gran anotador exterior, es el segundo jugador de la NBA que más puntos genera en la zona restringida, 17.6, solo por detrás de Giannis Antetokounmpo. Es el décimo séptimo jugador de la NBA que tiene un promedio de tiro más cercano al aro, a solo 3,6 pies (109 centímetros), similar a interiores como Ivica Zubac, Nic Claxton o Goga Bitadze. La diferencia es que en el caso de Zion, la mayoría vienen tras penetración (12,1 puntos, tercero tras Shai y Doncic) y solo el 47.3% de sus canastas de dos puntos llegan tras asistencia. Encuentra sus propios puntos por ventaja física y poderío, y lo hace, además, con un 70,6% de eficiencia. Aunque Zion Williamson no es la única buena noticia en estos Pelicans.

Brandon Ingram está en 21 puntos por noche, su cifra más baja desde que llegó a New Orleans, pero su temporada de mayor eficiencia en Luisiana. CJ McCollum está lanzando casi ocho triples por noche con un 41.2% de eficiencia, la mejor cifra para un jugador que anota tres o más, y eso incluye a Steph Curry. Herb Jones se ha consagrado como uno de los mejores defensores de la NBA, capaz de dejar a jugadores como Fox, Paul George, Steph Curry o Shai Gilgeous-Alexander por debajo del 50% de tiro esta temporada mientras tira un 43.3% desde el triple. Pero sí hay que buscar un factor de desarrollo en estos Pelicans, está en el banquillo.

Trey Murphy III es realmente el termómetro de estos Pelicans. Se perdió 20 de los primeros 21 partidos y New Orleans empezó el año con un récord de 11-10, pero desde su vuelta están 31-16 (28-15 con Murphy sano). Ha anotado más de 15 puntos en doce partidos y han ganado los 12, ha metido tres triples o más en 21 partidos y han ganado 17. Al contrario, si el jugador de cuarto año no llega a las dobles figuras en anotación el récord es de 3-8. La presencia de Murph ha conseguido elevar el juego de New Orleans a otro nivel, incluso saliendo como suplente, algo que no hizo el año pasado. Murphy, con Dyson Daniels cuando estuvo sano, Larry Nance, Jordan Hawkins y Naji Marshall son el segundo mejor banquillo de la NBA.

Les queda, eso sí, un calendario durísimo con Miami, Oklahoma, Milwaukee y Boston antes del uno de abril y duelos contra Phoenix (dos veces), Sacramento, Golden State y Lakers para cerrar la temporada. El objetivo es ser cuarto, la temporada invita a pensar que evitar el play-in suena a triunfo y la realidad es que cualquier cruce que evite a Denver hasta unas posibles finales de conferencia sería un éxito. Lo bueno es que con Zion Williamson a este nivel, físico y de juego, cualquier cosa es posible.