Boston Celtics y el poder del banquillo: hablamos con Pritchard y Luke Kornet

Los Boston Celtics salen como favoritos al anillo en parte por su talento. Pero la segunda unidad sabe perfectamente qué rol tiene que jugar.

BOSTON, MA - APRIL 3: Payton Pritchard #11 of the Boston Celtics high fives Luke Kornet #40 during the game against the Oklahoma City Thunder on April 3, 2024 at the TD Garden in Boston, Massachusetts. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this photograph, User is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement. Mandatory Copyright Notice: Copyright 2024 NBAE (Photo by Brian Babineau/NBAE via Getty Images)

Los Boston Celtics arrancan el año como principales favoritos. Son los vigentes campeones, han mantenido a todo el bloque y llegan con una motivación extra. El 22, el próximo martes, abren la temporada recogiendo el anillo y subiendo el banner 18 de la franquicia al cielo del TD Garden. Un equipo liderado por Jayson Tatum y Jaylen Brown que será desde el primer día el rival a batir, uno que será difícil de superar en una serie al mejor de siete, aunque no son perfectos.

Los Celtics tienen ahora mismo dos posibles puntos débiles en una plantilla casi perfecta: las posibles lesiones, con Kristaps Porziņģis a la cabeza, y la edad de dos piezas importantes como Jrue Holiday y Al Horford. Y aquí aparecen Payton Pritchard y Luke Kornet para solucionar los problemas. Por nombre, no suenan tan apetecible como otros suplentes de la liga, sean Naz Reid y Donte DiVincenzo, Cole Anthony y Jonathan Isaac o el banco al completo de los Pacers. Pero en Boston no importa la persona que entra, siempre que respete la idea de Joe Mazzulla. Y el banquillo de los Celtics lo ha entendido a la perfección. Con ellos dos habló Gigantes del Basket en el partido de pretemporada en Toronto, dos jugadores que serán clave para Boston.

De hecho, el interior podría incluso empezar la temporada como titular. Los Celtics planean cuidar los minutos de Al Horford, que solo jugó un partido de pretemporada, y la opción de salir con Kornet de inicio está sobre la mesa. “Los tres interiores (Kornet, Xavier Tillman) sabemos dónde encajamos en la ofensiva, qué hacer para generar los espacios y tenemos que utilizar nuestras habilidades. Pero cualquiera de nosotros está listo para salir y jugar en el momento que sea”. Kornet incluso abrió la puerta a tirar más triples, algo que ya le hemos visto a Tillman, aunque sabe que su fortaleza es otra. “Soy mejor para el equipo yendo al rebote ofensivo, con bloqueos. Con el talento que tenemos en ataque tengo que saber qué es realmente un buen tiro”.

Un concepto totalmente distinto para Payton Pritchard, que puede considerar un triple de media pista un gran tiro, como demostró dos veces en las finales. Ha sido uno de los más destacados en pretemporada y sabe cuál será su función. “Saliendo del banquillo tienes que saber cuál es el ritmo de juego y qué se necesita, pero me gusta verme como una chispa que es capaz de cambiar el ritmo o algo similar”. Extrapolado a la temporada, el reto de la segunda unidad será generar esa chispa de motivación en un equipo que viene de arrasar con todo. “Esta misma mañana lo hablábamos con los jugadores de banquillo: si cada uno da un salto de calidad individual, para que colectivamente seamos todos mejores y poder ganar otro anillo”.

Ambos son conscientes de la profundidad de la plantilla, que además de tener seis de los 100 mejores jugadores de la NBA (según el ranking de ESPN), cuenta con piezas como Sam Hauser o los jóvenes como Jordan Walsh o Jaden Springer. “Es cierto que si pierdes a KP, o a White, Jrue o cualquiera de los Jays, el equipo no competirá igual, pero como colectivo podemos intentar compensar el trabajo” asegura Pritchard que ha promediado 16 puntos en cinco partidos con las estrellas de Boston rotando. También Kornet aprovechó los minutos, casi 20 por noche, aunque se quita flores. “Estamos todos alineados en jugar buen baloncesto. Todos en el vestuario sabemos cómo hacerlo, y es cuestión de buscar nuestras ventajas dependiendo de quién está en la pista. Pero tener siempre una mentalidad colectiva”.

Y el propio Kornet explica la identidad que ha impuesto Mazzulla, del que siempre se valoran sus números en ataque, aunque Boston haya sido una defensa top-2 ambas temporadas: “No queremos estar muy regimentados u ordenados en defensa, simplemente hacer lo que tiene sentido. Y con suficientes repeticiones se instala en la memoria colectiva”. Por eso no importan los nombres en Boston, que todavía tiene que decidir si mantiene en la plantilla a Lonnie Walker IV. “Lo importante es mantener el nivel competitivo y para eso tenemos una gran conectividad en el vestuario”, insiste el pívot. Haber mantenido a 13 de los 15 jugadores que ganaron el anillo es relevante en ese aspecto y la labor de Brad Stevens ha sido fomentar la continuidad por encima de intentar mejorar el equipo con movimientos.

Boston buscará convertirse en el primer equipo desde los Warriors de 2017 y 2018 en repetir anillo. Salen como favoritos, y tienen herramientas suficientes para conseguirlo. Pero igual que los titulares y Al Horford fueron clave, el título no llega sin los suplentes, sin esa segunda unidad. No son los nombres más famosos o los jugadores más espectaculares, pero saben perfectamente qué hacer para que los Celtics sigan siendo la apisonadora del año pasado.