Duncan Robinson, crack en Miami: su historia y sus aportaciones desde el triple

Duncan Robinson, crack en Miami: su historia y sus aportaciones desde el triple

Una de las grandes sorpresas del año para los Heat, además de sus prestaciones en los 'playoffs', es Duncan Robinson

Los Heat parecen haber dado con la tecla. Seis años después de la salida de LeBron James y ya con su amigo Dwyane Wade, el que permaneció toda su carrera en Miami, retirado de toda actividad en las canchas, sin reconstrucción y con Erik Spoelstra al mando del banquillo, vuelven a saborear las mieles de las finales de la Conferencia Este en los playoffs. Con una plantilla compensadísima, un Butler erigido en estrella del presente y un Adebayo como estrella del futuro, Dragic e Iguodala como soportes con experiencia, un Crowder renovado, piezas secundarias de valía como Olynyk… y dos jóvenes tiradores que son veneno en la piel de los rivales: Tyler Herro y Duncan Robinson. Del primero se esperaba que destacara, ya que era considerado un robo del draft, pero por el segundo pocos apostaban y la oportunidad de ser regular y poner otro perfil al servicio del grupo le ha catapultado como gran sorpresa dentro del conjunto.

No es rookie, es sophomore. Aunque quién lo diría. Robinson se presentó al Draft 2018, el que encumbró a Doncic y lideró Ayton, y ni siquiera fue elegido. Ahí comenzó el proceso para entrar en la NBA por otro conducto y los Heat, expertos en sacar talento de donde otros no ven mucho, le dieron una oportunidad. De eso, de aprovechar un resquicio, sabe bastante joven de 2,03 metros y 26 años nacido en York.

Su padre había sido jugador en Maine, pero empezó su andadura en el baloncesto en el ostracismo. De ahí le ha venido ese coraje para mejorar y mejorar, lo ha hecho desde el primer día. Tras estudiar la etapa de HS en Newbury y Exeter, el conocer a un preparador, Michael Crotty, durante su preparación veraniega para aprender más cosas y elevar su nivel de baloncesto le valió un billete para jugar la NCAA. Pero en la Division III, la tercera categoría de los universitarios estadounidenses. El lugar, Williams.

Después de haber estado en sus etapas anteriores de formación en la sombra, siendo suplente y tirando unos 1.600 triples por semana para coger mejor la mecánica, llegaba su momento pero en un escenario muy apartado del principal, la Division I. Sin embargo, sí llamó la atención lo suficiente: 17,1 puntos y 6,5 rebotes por encuentro con un 45% de acierto desde la larga distancia en la que se consideró «una de las mejores actuaciones de la historia de un ‘freshman’ en la Division III». Muchos equipos le quisieron después de sólo un año y John Beilein, cuya etapa en la NBA salió rematadamente mal pero seguirá quedando como uno de los grandes reclutadores de jóvenes en cuanto a baloncesto formativo, le convenció para unirse a Michigan.

Tras el atajo con el que le agraciaron los Heat sólo jugó 15 partidos con una media de 10,7 minutos sobre la cancha. Era un comienzo. En la segunda campaña, 29,7 minutos y promediando un 44% lanzando 8,3 triples. Al estrellato gracias al trabajo.

El impacto de Duncan Robinson: sólo de tres puntos…

Alex Rubenstein y Jon Bois desgranan en SB Nation el año rompedor que está teniendo Duncan Robinson desde la línea de tres. Histórico. El jugador que le da prioridad al tres frente al dos, algo que en la era en la que vivimos se cotiza muy al alza.

Robinson ha batido varias marcas con su temporada 2019/20 que merecen un ojo sobre ellas. Con once, más partidos tirando diez o más tiros y siendo todos ellos triples (el récord estaba en cuatro). Ha lanzado catorce triples o más triples sin tiros de dos en tres ocasiones, las mismas que el resto de jugadores de la historia combinados. Con un mínimo de tiros es el que mayor volumen de tiros de tres tiene por cada tiros de dos, más de siete (el récord estaba en menos de cinco).

En Miami se puede comparar su papel al que tenían Battier o Ellington en temporadas anteriores, pero el tremendo acierto y lo que está depositando Spoelstra sobre sus hombros es una carga de responsabilidad muy diferente a la que tenían ellos. Los Heat quieren luchar por el anillo de la NBA y Robinson, casi un recién llegado, es su ejecutor desde la zona exterior.