El curioso caso de Batum y la excepción salarial de los Boston Celtics con Hayward

El curioso caso de Batum y la excepción salarial de los Boston Celtics con Hayward

El movimiento de Nicolas Batum ha sido muy comentado en las últimas horas. Los Charlotte Hornets decidieron cortar al alero francés, que tenía firmados 27 millones de dólares por 1 temporada, en un gesto que supone tener que pagar su salario, que se dividirá en 9 millones durante 3 años, pese a que no seguirá jugando con ellos y seguirá contando para su límite salarial. El futuro de Batum, según adelantó Shams Charania, puede pasar por Los Angeles Clippers, que le firmarían por el mínimo de 2,6 millones de dólares (teniendo en cuenta que los Hornets ya le estarán pagando 9 millones de dólares más). ¿Por qué han hecho esto? Para tener espacio suficiente y poder ejecutar el acuerdo alcanzado con Hayward.

Porque en paralelo, los Hornets han llegado a un acuerdo con los Boston Celtics para estructurar la llegada de Gordon Hayward mediante un movimiento llamado sign-and-trade, es decir, Hayward renueva con los Celtics (por las condiciones acordadas con los Hornets), y automáticamente es enviado a Charlotte junto, en este caso, dos futuras segundas rondas del draft. ¿Qué ganan los Boston Celtics? Lo que se conoce como excepción salarial y una segunda ronda simbólica que quizá nunca lleguen a recibir por las protecciones que tenga. Y en este caso, hablamos de la excepción salarial más grande de toda la historia de la NBA: un espacio de 28,5 millones de dólares, el equivalente al primer año del nuevo contrato de Hayward.

El nuevo contrato de Gordon Hayward
2020/21 $28.5M
2021/22 $29.9M
2022/23 $30.1M
2023/24 $31.5M

¿Para qué sirve esa excepción salarial? Con esta herramienta, se genera un ‘espacio’ artificial en el límite salarial. Es decir; los Boston Celtics, que están por encima del límite salarial (ergo, no disponen de espacio para fichar más allá del mínimo o las excepciones contractuales) pueden hacer traspasos e involucrar esa excepción salarial, o parte de ella, como un activo a la hora de equilibrar las operaciones. Y tienen una duración de un año desde que se generan. Resumiendo: podrían traspasar a un jugador con un contrato de 3 millones de dólares y recibir a uno que cobre 20 empleando esta excepción para compensar salarialmente el traspaso, algo que no pueden hacer sin ella.

Las excepciones salariales son una herramienta interesante en ciertas operaciones, aunque no son tan sencillas de ejecutar. En el caso de una tan grande como esta, supondría absorber un contrato muy grande más en un equipo que ya estaría por encima del límite, lo que le haría pagar más impuestos de lujo. De hecho, según Bobby Marks, el 75% de estas excepciones jamás se llegan a usar. En el caso de los Celtics, por ejemplo, al haber empleado ya la excepción que usaron para firmar a Tristan Thompson (en este caso, excepción para nuevos contratos, nada que ver con la de Hayward), no podrían entrar en la zona de impuestos de lujo durante la 20/21.

En las últimas semanas se había rumoreado que los Charlotte Hornets estaban intentando evitar este movimiento (cortar a Nicolas Batum y tener que seguir pagándole durante 3 temporadas) buscando un tercer equipo involucrado en el traspaso que absorbiera su contrato, pero finalmente han cortado al alero francés.