El mejor Calderón no saca a los Knicks del bache: ¡Chalmers pierde la cabeza con Vujacic!
Sucedió lo que tenía que suceder. Al menos viendo la racha de los dos equipos. Los Memphis Grizzlies sumaron su quinto triunfo seguido. Los New York Knicks, su cuarta derrota consecutiva. El resultado, 85-91 en el Madison Square Garden. Hasta ahí, todo normal. Pero el desarrollo del choque tiene mucho que contar. Y no todo nos gusta hacerlo.
Lo que menos apetece transmitir es una acción antideportiva. Nadie puede saber si antes del choque Mario Chalmers tenía cuentas pendientes con Sasha Vujacic. Desde luego que viendo lo que pasó, al menos, lo parecía. Un encontronazo entre dos de los exteriores de ambos equipos acabaría con el ex base de Miami Heat expulsado. ¿La razón? Sólo tienes que verlo…
Mario Chalmers elbows Sasha Vujacic in the neck…for some reason Sasha is always on the receiving end of these. pic.twitter.com/IJpSNILW7O
— Ball Don’t Stop (@balldontstop) febrero 6, 2016
En lo estrictamente deportivo, la mejor noticia del choque la dio José Manuel Calderón. El recuperado base de los locales cargó con el equipo de Derek Fisher a las espaldas ante la baja de Carmelo Anthony, que sigue con problemas en una de sus rodillas. Lo hizo tan bien, (18 puntos, 7/14 en tiros de campo, ocho rebotes, cinco asistencias), que cuesta entender porque no ‘olió’ el balón en la jugada decisiva. A pesar de llevar un 4/14 en ese instante, Aaron Afflalo no dudó en jugarse la bola que podía a ver empatado el partido a 87 a menos de 10 segundos para el final.
Su falló le dio el balón en el rebote al mejor jugador de los de Dave Joerger en el choque. Una vez más, Jeff Green no falló, y sentenció desde el tiro libre para dejar su registró anotador en 16 tantos. Fue un choque que los de Tennessee controlaron, (por ejemplo, 10 de ventaja al descanso, 40-50), sin llegar a marcharse. Con la pintura dominada por los visitantes, (38 a 22, con Marc Gasol y Randolph sumando 10 cada uno), sólo la inspiración de ‘Calde’ y de Porzingis, (17+10), pusieron en duda el desenlace. Las inercias mandan, y los Grizzlies la tienen.