El otro lado del juego: así es la labor de un árbitro en la NBA

El otro lado del juego: así es la labor de un árbitro en la NBA

Ellos forman parte del juego pero no tienen seguidores. De hecho, a menudo los aficionados les apuntan directamente. Para un árbitro NBA la experiencia en la burbuja también está siendo novedosa. Viven alojados en un hotel distinto al de los jugadores, de mucho menor lujo, pero siguen siendo un elemento clave para el devenir de los partidos. En una entrevista con ‘New York Times’ uno de esos colegiados, el neoyorquino Zach Barba, con 17 años de experiencia en la NBA y más de 1000 partidos dirigidos de fase regular (además de presencia en Playoffs e incluso Finales), ofrece su visión. La de un árbitro en plenos Playoffs.

Sobre ser gritado y abucheado, en un partido normal, por miles de personas (más las que están en casa) y recibir críticas por todas partes.

«Tienes que sentir amor por el juego, tienes que ser un loco del baloncesto. Y luego descubrir la profesión, lo que puede ser complicado. Todos quieren jugar o entrenar. En mi caso, fue descubrir lo que era el arbitraje y cuando lo haces no hay término medio. O lo amas o lo odias».

¿Se arbitra diferente cuando hay público en las gradas?

«No lo tengo claro. He recibido feedback del tipo ‘bueno, ahora se escuchan mejor las faltas’, pero la realidad es que no estamos entrenados de esa forma. Nuestro entrenamiento consiste en conseguir el mejor ángulo de visión de la acción, cuando tú no lo tienes otro sí lo hará. Y creemos en nuestro equipo de árbitros»

¿Se estudian posibles rivalidades previas para mitigar su impacto?

«Tenemos una reunión de seguridad aproximadamente una hora antes de los partidos, en ella nos reunimos con el jefe de seguridad de cada equipo y hablamos sobre cualquier tipo de problema que haya entre los conjuntos. Se debe tener la información relevante para tomar las mejores decisiones. No quieres anticipar algo así, pero tienes que conocer los casos concretos»

¿Se tiende a beneficiar a las estrellas?

«Diría incluso lo contrario. La mayoría de superestrellas de nuestra Liga no recibe las señalizaciones que debería. Acaban muchas jugadas en el aro y gran parte son muy rápidos y fuertes. La mano es más rápida que el ojo ahí y hay cosas que no se aprecian. Pero luego cuando las vuelves a ver te das cuenta de que existió una falta que no señalamos».

Sobre una historia que recuerde en su carrera como árbitro NBA

«Ocurrió durante mi primer año en la NBA. Fue como mi bienvenida. Estaba arbitrando un partido de los Lakers y estaba Kobe Bryant. El Kobe de 2003 o 2004 era más impulsivo y descarado. Estaba buscando su legado y era muy intenso. Recuerdo que se quejó sobre una falta que recibió, en una suspensión.

Por nuestra cultura, si una jugada dudosa ocurre en la primera parte, usas el vídeo para verla en el tiempo de descanso. Y cuando lo haces en el inicio de la segunda mitad puedes decirle al jugador si tenía razón o no. En ese caso de Kobe, él tenía razón. Así que se lo dije. En el 90% de los casos, cuando le dices a un jugador que te equivocaste en esa acción, ese jugador te dice ‘bueno, no pasa nada’. Es lo que predomina Pero cuando se lo dije a Kobe… me echó una mirada asesina, como diciendo ‘la próxima no falles’.