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Guía NBA 2017/18: Chicago Bulls, por Andrés Monje

Guía NBA 2017/18: Chicago Bulls, por Andrés Monje

Memoria 2016-17
Balance: 41-41. Octavos del Este. Eliminados en Primera Ronda (Boston, 4-2)
Eficiencia Ofensiva Ritmo Eficiencia Defensiva
104.6 (21º) 97.7 (20º) 104.5 (6º)
Ataque 4 Factores Defensa
48.7% (30º) % efectivo en tiros 50.7% (10º)
25.9% (21º) Tiros libres 21.9% (2º)
13.8% (13º) Pérdidas 13.7% (19º)
27% (4º) Rebote ofensivo 23.2% (11º)
 
Glosario de la Memoria 2016/17:
* Ritmo: posesiones cada 48 minutos / Ef. Ofensiva: puntos producidos cada 100 posesiones / Ef. Defensiva: puntos recibidos cada 100 posesiones.
* Porcentaje efectivo: une valores en tiros de dos y triples / Tiros libres: porcentaje de tiros libres (lanzado o recibido) sobre el total de lanzamientos / Pérdidas: pérdidas de balón (propias o provocadas) cada 100 posesiones / Rebote ofensivo: Capturas de ataque (conseguidas o permitidas) sobre el total.

bulls

El pasado 19 de abril los Bulls mandaban 0-2 en su eliminatoria de primera ronda ante los Celtics, mejor balance del Este, teniendo la oportunidad de cerrar la serie en el United Center. Nueve días después ya estaban fuera de playoffs, tras cosechar cuatro derrotas seguidas ante ese mismo rival. Hoy la franquicia aparece como la principal candidata a perder más partidos la campaña que arranca. La NBA es inescrutable.

Gar Forman, General Manager, y John Paxson, presidente de operaciones, han vuelto a ser protagonistas durante los últimos meses en la actualidad de los Bulls. Y de nuevo con no muy buenas consecuencias para la franquicia, que ha iniciado ya sí una reconstrucción profunda tanto en lo deportivo como en lo salarial.

Mediado el curso Doug McDermott, uno de los mejores proyectos del equipo, y Taj Gibson, sólido interior de rotación, fueron traspasados en un movimiento en el que se recibió a Anthony Morrow, Joffrey Lauvergne y Cameron Payne. Sólo el último sigue en los Bulls, con los que promedió menos de 5 puntos en 20 partidos el año pasado.

En verano salió Jimmy Butler, el jugador vertebral del proyecto, a cambio de Kris Dunn, Zach LaVine (lesionado en el ligamento cruzado anterior) y la elección de Draft que acabó materializándose en Lauri Markkanen. Rajon Rondo también abandonó la franquicia, el futuro de Nikola Mirotic se resolvió tarde (un año garantizado, segundo opción de franquicia) y la mayor referencia deportiva que queda, Dwyane Wade, obtuvo finalmente la rescisión de contrato que buscaba… tras haber ejecutado hace unos meses su cláusula para percibir 23.8 millones de dólares este curso. El motivo es que Wade, de 35 años, quería competir. Y en Cleveland, junto a LeBron James, podrá hacerlo.

La situación resulta por tanto traumática para una franquicia que se toma la campaña con dos intereses: el primero, tratar de desarrollar los perfiles jóvenes que posee e ir dándoles relevancia sobre la cancha; el segundo, que el próximo Draft llegue lo antes posible.

En medio del maremoto está Fred Hoiberg, que no fue capaz de dotar de su identidad al equipo durante sus primeros dos años al frente y ahora se encontrará un solar en lo deportivo. Una situación envenenada también para él.

Un nuevo perímetro al mando

El principal jugador del proyecto, Zach LaVine, se encuentra lesionado. Una rotura del ligamento cruzado anterior en su rodilla izquierda puso fin a su campaña con Minnesota, donde estaba promediando 18.9 puntos por encuentro, con un 39% de acierto en tiros de tres. Los Bulls han manifestado que no tomarán ningún tipo de riesgo con el joven escolta, con el deseo de que supere del mejor modo posible un contratiempo de ese calibre. Es decir con las menores consecuencias futuras posibles.

Cuando esté listo, LaVine tendrá peso ofensivo y tiros para demostrar su excelente registro anotador. Su progresión técnica desde su llegada a la Liga ha sido notable pero siempre ha estado proyectado por su perfil físico (extremadamente explosivo), por lo que habrá que comprobar cómo afecta a su juego. Además necesita desarrollar una mejor lectura de situaciones en ataque y trabajar en su defensa, alejada de la decencia. Eso sí, con solo 22 años y horizonte limpio en los Bulls, podrá hacerlo.

Su compañero de backcourt apunta a ser Kris Dunn, que va a vivir un curso muy particular. Tras no tener apenas impacto durante su primer año en Minnesota, su contexto en los Bulls es casi opuesto. En Chicago no se enfrenta a gran competencia (Jerian Grant y Cameron Payne son los otros bases de la plantilla), no sólo en cuanto a minutos sino en cuanto a volumen de toma de decisiones. De ese modo el jugador formado en Providence debe dar un paso adelante casi por la fuerza.

Dunn es un jugador preparado para producir en escenarios de transiciones y con sistemas defensivos que promuevan la agresión en la primera línea, algo que presumiblemente Fred Hoiberg alimentará con esta nueva plantilla. Por ello será interesante comprobar qué tipo de rendimiento ofrece durante su campaña sophomore, para ver si es capaz de asumir un rol de importancia a medio plazo.

El punto asociado a contar con un perímetro tan inexperto es que la cantidad de errores puede elevarse exponencialmente. Y si bien errar es una parte esencial del aprendizaje, puede ser complicado de aceptar en primeras instancias. Con Wade, el jugador que más podía descargar a los jóvenes de tareas creativas, ya fuera de escena, si Hoiberg apuesta de verdad por formatos dinámicos y de ritmos elevados podría llevar a sus bases a la boca del lobo, sobre todo en cuanto a volumen de pérdidas se refiere. Eso sí, si de aprender se trata -y en los Bulls así ha de ser- posiblemente esa terapia de choque fuese una óptima vía.

Descifrar a Markkanen

Hoiberg, un técnico que durante su periplo universitario adoraba contextos rápidos, formatos polivalentes y grandes volúmenes de triples, estuvo al frente de un equipo que el año pasado jugó lento, resultó poco versátil y poseía un espacio asfixiado. El quinteto más usado la última campaña, formado por Rondo, Wade, Butler, Gibson y Lopez, fue bastante revelador en ese aspecto.

Sólo Suns y Wolves lanzaron menos triples y después el acierto fue el sexto más bajo de la Liga (34%). Pero existe algo de luz en ese aspecto de cara a lo que viene. Chicago ha firmado a Justin Holiday y Quincy Pondexter en verano, dos jugadores que pueden ofrecer rendimiento defensivo y abrir la pista en ataque. Y contar con jóvenes como Bobby Portis y Paul Zipser ejerciendo como cuatros en formatos abiertos resulta igualmente una buena opción.

Foto: FIBA

Por ello es de esperar que, sobre todo una vez LaVine esté en pista, la pizarra pueda por fin asemejarse a lo que Hoiberg quería haber implantado hace dos años. Y si bien no parece tener suficientes recursos creativos para adaptar su idea de baloncesto por completo, dar mayor vuelo a la capacidad de lectura de juego de Denzel Valentine podría derivarle una sorpresa positiva. En un escenario donde las pruebas serán recurrentes, esa debería ser una de ellas.

Sin embargo considerando que la presión por los resultados será inexistente y todo se centrará en el desarrollo individual de los jóvenes, quizás el gran foco este año apunte a Lauri Markkanen, la gran apuesta de Chicago este Draft. Más aún después de que el finlandés mostrase buena parte de su repertorio durante el Eurobasket, exhibiendo un potencial que debe ser clave para los Bulls.

Markkanen necesita mejorar en muchos aspectos. Pero con 20 años, 2.13 de altura, notable movilidad, buena instrucción técnica y un tiro letal con rango de tres puntos, Chicago debe poner todo de su parte para darle peso de inmediato y evitar que pueda convertirse en un mero especialista para abrir la pista. Markkanen puede ser mucho más y de hecho a los Bulls les conviene intentar que lo sea.

Con Robin Lopez siempre fiable en labores oscuras y Cristiano Felicio (renovado en verano) buscando un paso adelante en el puesto de cinco, el finlandés puede tener todo de cara para progresar y mostrar cuál puede ser su verdadera dimensión. Incluso con la continuidad de Nikola Mirotic, otra baza muy interesante para el rol de cuatro abierto (y ante una gran oportunidad para dar un paso adelante tras un verano de gran preparación), el primer año de reconstrucción profunda en Illinois debería dedicarse a descifrar qué tipo de jugador puede llegar a ser el ex de Arizona.

Datos de lupa:

  • Colectivo:                     

Los Bulls fueron el cuarto equipo que menos situación de tiros tras bloqueos indirectos realizó el pasado año (sólo el 3.5% de sus jugadas).

  • Individual:

Robin Lopez fue el jugador que más lanzamientos de dos defendió en la Liga (14.2 por partido). Y bajó la media de acierto del rival un 2% en ellos.

Situación salarial:

  • Salarios franquicia: 81.4 millones
  • Límite salarial: 99.1 millones
  • Impuesto de lujo: 119.2 millones
  • Mínimo salarial: 89.2 millones

Fuente: Basketball Insiders

  • Opción de jugador
  • Opción de equipo
  • Qualifying Offer
  • No completamente garantizado

Tras las salidas de Butler, Rondo y Gibson, más la posterior de Wade (rescindido tras ejecutar él previamente su opción de contrato por 23.8 millones este curso), Chicago tiene el payroll más barato de la Liga. Y la flexibilidad va aún en aumento ya que para la próxima campaña la franquicia tiene menos de 32 millones de dólares comprometidos. Es decir, todo el margen de maniobra imaginable.

El contrato de Robin Lopez (expira en 2019) es el único de cierto volumen, ya que la continuidad de Nikola Mirotic es por solo un año garantizado (serán los Bulls los que decidan si ejecutan o no el segundo año, por valor de 12.5 millones). Este verano se renovó a Cristiano Felicio (32 millones por 4 años) y se incorporó a Justin Holiday (9 por 2), quedando el resto de salarios para jugadores jóvenes que están pendientes de extensión. Y, entre ellos, siendo el futuro de Zach LaVine (Qualifying Offer el siguiente curso) el primer gran desafío a resolver. Será ahí cuando los criticadísimos –y no sin motivos- despachos de la franquicia deban decidir qué rumbo quieren dar al nuevo proyecto.

Jugador a seguir:

Una vez confirmada la marcha de Dwyane Wade, Zach LaVine queda ahora mismo como el mayor exponente deportivo del proyecto. Con la esperanza de que pueda recuperarse completamente de la lesión de rodilla sufrida el pasado año, LaVine tendrá libertad para mostrar su enorme potencial anotador y gran ética de trabajo para mejorar. En Minnesota dejó buenas sensaciones ofensivas pero discretas atrás. En Chicago le darán todo el protagonismo que busque.

Foto: Garrett Ellwood/NBAE via Getty Images

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