Guía NBA 2019/20: Denver Nuggets, por Andrés Monje

Guía NBA 2019/20: Denver Nuggets, por Andrés Monje

Memoria 2018-19
Balance: 54-28. Segundos del Oeste. Eliminados en Segunda Ronda (Portland, 3-4)
Eficiencia Ofensiva Ritmo Eficiencia Defensiva
111.1 (7º) 98.5 (26º) 108.1 (10º)
Ataque 4 Factores Defensa
52.7% (15º) % efectivo en tiros 52.1% (15º)
23.2% (27º) Tiros libres 25.7% (17º)
13.6% (11º) Pérdidas 13.7% (15º)
30.8% (1º) Rebote ofensivo 25.6% (5º)
Ataque Triple Defensa
34.8% (15º) Volumen 37% (20º)
35.1% (18º) Acierto 33.9% (1º)
Glosario de la Memoria 2018/19:
* Ritmo: posesiones cada 48 minutos / Ef. Ofensiva: puntos anotados cada 100 posesiones / Ef. Defensiva: puntos recibidos cada 100 posesiones.
* Porcentaje efectivo: une valores en tiros de dos y triples / Tiros libres: porcentaje de tiros libres (lanzado o recibido) sobre el total de lanzamientos de campo / Pérdidas: pérdidas de balón (propias o provocadas) cada 100 posesiones / Rebote ofensivo: Capturas de ataque (conseguidas o permitidas) sobre el volumen total.
* Volumen de triples: porcentaje de lanzamientos (intentados o permitidos) de tres puntos sobre el total de tiros de campo/ Acierto de triples: porcentaje de acierto (propio o permitido) en lanzamientos de tres puntos.

Denver Nuggets

Los Nuggets fueron una de las sensaciones de la última temporada NBA, en la que acariciaron las Finales del Oeste a pesar de no haber siquiera jugado la fase final el año anterior. Denver desaprovechó un 3-2 a favor en su serie de Segunda Ronda ante Portland, teniendo además el séptimo y definitivo partido en casa, sin embargo el amargo final de curso no empaña el considerable paso adelante del proyecto.

Nikola Jokic confirmó su condición de superestrella, regalando una temporada antológica que apunta, además, a ser solo la primera de muchas. Y el bloque, de gran talento y fluidez en ataque, pudo levantar por completo su nivel defensivo. Esto último fue, de hecho, el gran éxito de Mike Malone durante el curso y lo que verdaderamente ubica a los Nuggets en el escalón de favoritos en un Oeste que, de todas formas, volverá a ser una carnicería.

En un verano tranquilo, que se resolvió con la continuidad de Paul Millsap (la franquicia ejecutó la opción de su contrato, por 30.5 millones) y la extensión de Jamal Murray (170 millones en 5 años, que empezarán a computar desde la próxima temporada), los Nuggets fueron muy hábiles al hacerse con Jerami Grant, aprovechando que los Thunder aceleraron su reconstrucción tras la salida de Paul George.

El jugador ha llegado a Denver a cambio de un escaso botín (una Primera Ronda en 2020), lo que representa no solo uno de los movimientos deportivamente -y bajo el radar- más importantes del verano sino también una posible jugada maestra de la Gerencia: con Millsap (34 años) y Mason Plumlee (29) saliendo al mercado en 2020, la rotación interior puede quedar debilitada en un equipo que no tendrá espacio salarial para ir con fuerza al mercado de agentes libres. Pero contar con Grant (que tiene opción de salir al mercado) ya en su equipo les ofrece una sólida oportunidad para retener a un jugador al que, en otro escenario, no podrían optar en esa agencia libre.

Sobre el papel, Grant es un perfil ideal para actuar junto a Jokic, por su capacidad de protegerle atrás y su habilidad tanto para abrir la pista (40% en triples tras recepción el pasado curso) como para finalizar tras cortes cerca del aro. Como alternativa a Millsap, al que descargará de minutos, será un lujo para una rotación ya muy potente y plagada de recursos.

Y una que, además, esconde dos cartas que puede formar con paciencia. Los Nuggets se hicieron la noche del Draft con Bol Bol, hijo del legendario Manute, al que foguearán en su equipo de G-League mientras adapta su cuerpo al profesionalismo. Pero su perfil es hipnótico. Y tras perderse el que debía haber sido su año de novato, Michael Porter Jr, un alero de grandes posibilidades, se encuentra listo para arrancar la temporada con el equipo. El plan va sobre ruedas.

El show del Joker

Más allá del progreso defensivo, que se abordará algo más adelante, el principal responsable de que los Nuggets sean un equipo de élite es Nikola Jokic, uno de los jugadores más determinantes (y divertidos de ver) de la Liga. El serbio se convirtió en el segundo pívot de la historia, tras Wilt Chamberlain, que cierra una fase regular con promedios superiores a los 20 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias, cifras que incluso superó en su maravilloso estreno en una fase final (25-13-8).

Jokic es el jugador que más veces recibió el balón en toda la NBA (93 por partido). Y el que más pases completó (71 por noche). Desde los codos de la zona o el poste bajo ejerce como generador primario en Denver, que aprovecha su privilegiada lectura del juego y ejecución en todo apartado creativo para alimentar secuencias ofensivas simples y letales. Malone apoya su sistema en la genialidad del serbio. Y funciona.

Pudiendo castigar en cualquier situación ofensiva, fue atrás donde Jokic se esforzó más para mejorar al equipo. Y lo logró. Es cierto que el técnico busca ritmos lentos que no asfixien su capacidad física, pero también lo es que esta y su implicación atrás mejoraron. El ‘Joker’ no es un corrector interior y seguramente nunca lo sea, pero permitió porcentajes más bajos a los rivales cerca del aro (62%, por el 67% del año anterior), un detalle que ayudó a los Nuggets.

Su conexión con el canadiense Jamal Murray en el juego 2×2 es magnífica pero una de las grandes claves para el margen de progresión del proyecto se encuentra justamente en el base. Murray tiene enormes condiciones ofensivas y con Jokic al lado puede centrarse en lo que más y mejor sabe hacer: anotar. Pero como referencia del equipo sobre el bote necesita depurar su dirección, toma de decisiones y resolución cerca del aro (solo un 43% de acierto en penetraciones) para llevar su juego al siguiente escalón.

Foto: Garrett Ellwood/NBAE via Getty Images

Rodear a Jokic de compañeros que puedan tirar o cortar puede ser suficiente para crear un ataque potente. Pero Denver debe ser capaz de exprimir de verdad esas dos circunstancias, algo que no ha conseguido del todo (bajo volumen de triples desde las esquinas o insuficiente volumen de sistemas para el corte, por ejemplo), mientras mantiene la identidad de movimiento con y sin balón de su ataque.

El perímetro cuenta con perfiles interesantes y en desarrollo, como Gary Harris (que una vez sano debería recuperar su anterior versión) o los suplentes Malik Beasley (42% en triples tras recepción), Monte Morris (estratosférico dato de 5.7 asistencias por cada balón perdido) y Juancho Hernangómez (mucho mejor en su tercer año NBA).

A ellos hay que sumar a jugadores más contrastados como Will Barton y Paul Millsap, polivalentes en ataque, o a la pareja interior que forman Mason Plumlee (más creativo de lo que parece) y el recién llegado Grant. Es decir, existen recursos para depurar un ataque que, siendo ya muy bueno, con Jokic al mando podría ser imparable.

Confirmar el salto defensivo

Tratando de crear más equilibrio atrás, Malone construyó una estructura híbrida, que muerde al manejador en el pick&roll (quinta mejor cifra defendiéndolo en la NBA) y el triple rival (nadie bajó tanto porcentajes rivales ahí) sin desproteger demasiado a Jokic en la zona. Para ello se apoyó en la lectura defensiva de Millsap, ya con menos despliegue físico pero con anticipación y colocación intactas; y la irrupción de Torrey Craig, de enormes prestaciones atrás y que en su segundo año permitió ocultar más y mejor a Jamal Murray.

Cuando Malone juntó a Millsap y Craig en cancha (más de 600 minutos de muestra), Denver recibió solo 104.3 puntos por 100 posesiones, un dato de superélite que puede ser perpetuado este curso uniendo a Grant, tremendamente versátil y muy útil en las ayudas, a esa ecuación.

No obstante la apuesta defensiva tiene dos puntos a vigilar. El primero son las esquinas, ya que Denver colapsa mucho el centro y permite un alto volumen de tiro en los costados (el segundo mayor en la Liga, más de un 25% de los triples totales). Y el segundo es la transición, en la que sufre mucho por motivos lógicos: es un equipo muy agresivo cargando el rebote de ataque.

Ambos son escenarios que Malone, de predilección defensiva, debe cuidar. Haber metido a los Nuggets en el Top 10 atrás supone un paso notable en la dirección correcta para un equipo que, a pesar de la juventud de buena parte de sus perfiles clave, tiene argumentos para competir por el Oeste.

Pero, eso sí, buena parte de ellos reposan sobre el hecho de descifrar si el progreso defensivo visto es sostenible. Durante los últimos Playoffs, Denver no fue capaz de mostrar el poder que venía exhibiendo atrás en los meses anteriores. Sufrió mucho ante los Spurs y lo acabó pagando ante los Blazers. 

Y si bien la falta de experiencia en contextos de fase final es un factor a considerar, para la franquicia resulta fundamental que su brillo ofensivo se vea acompañado de solidez atrás. Si logra confirmarla, es un equipo con licencia para soñar.

 Datos de lupa:

  • Colectivo:

Denver fue el mejor equipo de la Liga en situaciones de cortes a canasta (1.34 puntos por posesión).

  • Individual:

Jokic firmó su segunda temporada con más de 6 asistencias por partido. Él y Wilt Chamberlain son los únicos pívots que lo han logrado en la historia NBA.

Situación salarial:

  • Salarios franquicia: 131.6 millones
    • Límite salarial: 109.1 millones
    • Impuesto de lujo: 132.6 millones
    • Mínimo salarial: 98.2 millones

Fuente: Basketball Insiders

  • Opción de jugador
  • Opción de equipo
  • Qualifying Offer
  • No completamente garantizado

Jugador a seguir:

Nikola Jokic es uno de los jugadores más divertidos de ver en el baloncesto mundial. Posee una capacidad asombrosa para leer y ejecutar pases que, en ocasiones, solo parecen posibles en su mente. Picados, por la espalda, tras bote… un registro infinito para un fuera de serie creativo, a niveles históricos, que puede hacerlo todo en ataque y cada vez va mejorando más su molde físico. El serbio ejerce como director de juego de los Nuggets y tras un estreno sensacional en Playoffs ahora quiere el siguiente paso.