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Guía NBA 2019/20: Los Angeles Clippers, por Andrés Monje

Guía NBA 2019/20: Los Angeles Clippers, por Andrés Monje

Memoria 2018-19
Balance: 48-34. Octavos del Oeste. Eliminados en Primera Ronda (Golden State, 4-2)
Eficiencia Ofensiva Ritmo Eficiencia Defensiva
111.4 (9º) 102.6 (7º) 110.4 (19º)
Ataque 4 Factores Defensa
52.9% (12º) % efectivo en tiros 51.4% (8º)
32.6% (1º) Tiros libres 28.8% (27º)
14.1% (19º) Pérdidas 12.7% (27º)
26.3% (21º) Rebote ofensivo 27.8% (21º)
Ataque Triple Defensa
29.5% (27º) Volumen 33.1% (6º)
38.8% (2º) Acierto 34.3% (5º)
Glosario de la Memoria 2018/19:
* Ritmo: posesiones cada 48 minutos / Ef. Ofensiva: puntos anotados cada 100 posesiones / Ef. Defensiva: puntos recibidos cada 100 posesiones.
* Porcentaje efectivo: une valores en tiros de dos y triples / Tiros libres: porcentaje de tiros libres (lanzado o recibido) sobre el total de lanzamientos de campo / Pérdidas: pérdidas de balón (propias o provocadas) cada 100 posesiones / Rebote ofensivo: Capturas de ataque (conseguidas o permitidas) sobre el volumen total.
* Volumen de triples: porcentaje de lanzamientos (intentados o permitidos) de tres puntos sobre el total de tiros de campo/ Acierto de triples: porcentaje de acierto (propio o permitido) en lanzamientos de tres puntos.

clippers

Después de una fase regular por encima de las expectativas y forzarle a los Warriors (al completo) seis partidos en Primera Ronda, los Clippers vieron cómo Kawhi Leonard, vigente MVP de las Finales y epicentro del mercado de agentes libres, les elegía en verano. No iba a llegar solo sino junto a Paul George, otro jugador de primera línea. El patito feo de Los Angeles está listo para ser cisne.

El verano más importante de la historia de la franquicia es fruto de dos circunstancias inseparables que provocaron que la opción de los Clippers –un equipo con aura de maldito y que jamás ha llegado a Finales de Conferencia- tuviese pleno sentido para una superestrella de la Liga: la primera, la clarividencia y buen rumbo de la Gerencia los últimos años; la segunda, la solidez y ambición de su plan deportivo.

Los Clippers tenían espacio salarial, como algunos otros, pero –como todos- necesitaban el sí de una estrella de la Liga para generar el verdadero punto de inflexión. Y en su caso esa estrella no fue una cualquiera. Una vez Leonard (57 millones garantizados en 2 años, más un tercero opcional) prefirió Clippers a Lakers y Raptors, la franquicia accedió a sacrificar gran parte de su futuro el próximo lustro para hacerse con Paul George, petición expresa de Kawhi. No habría uno sin el otro.

Los Clippers intercambiaron al prometedor Shai Gilgeous-Alexander, el expiring Danilo Gallinari y un arsenal de rondas de Draft (tres primeras propias, dos de Miami y dos a intercambiar si lo desea Oklahoma) por George. O dicho de otro modo, apostaron todo el proyecto a una ventana de dos años (tanto Leonard como George pueden salir al mercado en 2021). Prorrogable después, por supuesto, pero garantizada solo dos campañas. Tiene su riesgo… pero igualmente posee sentido.

Habiendo retenido a Patrick Beverley (40 millones por 3 años), Ivica Zubac (28 por 4) y JaMychal Green (10 por 2), la franquicia también firmó a Rodney McGruder (10 por 2) y Patrick Patterson (el mínimo por un año), además de absorber el contrato de Maurice Harkless.

Y conservando, a la vez, otras tres piezas clave como Lou Williams, Landry Shamet y Montrezl Harrell, los Clippers confirmaron su total ambición, formando una de las plantillas más poderosas y profundas de la Liga. Una que solo puede tener el título como objetivo.

Doc Rivers, mucho más afinado una vez se despojó de sus responsabilidades de despacho (ahora en manos de Lawrence Frank) para centrarse en el banquillo, apostó también por Tyronn Lue, con el que ya trabajó en Celtics y los propios Clippers, como principal asistente para su cuerpo técnico. Un Lue que antes había rechazado el banquillo de los Lakers. Si los Clippers hubiesen imaginado un verano más productivo, posiblemente no se habría acercado al que ha acabado sucediendo.

Coexistencia de estrellas

Uno de los escenarios que más apetece ver con ellos, y en realidad uno de los más determinantes para comprobar hasta qué punto pueden exprimir su talento, es la conexión ofensiva entre Kawhi Leonard y Paul George, dos jugadores que absorben un gran peso ofensivo.

Tras un año prácticamente parado, Leonard fue regulado por los Raptors para luego detonar en una fase final legendaria. Aniquiló a los Sixers (35 puntos y 10 rebotes de media, anotando además la canasta ganadora sobre la bocina del séptimo partido) y acabó con los Bucks de Antetokounmpo (defendió personalmente al griego en la remontada y en ataque promedió 30 puntos), antes de resultar también imparable para los Warriors (29 puntos y 10 rebotes).

George, al que se espera de vuelta para mediados de noviembre tras su rehabilitación en los hombros, también cuajó un año excepcional, su mejor en la Liga (28-8-4 en fase regular), hasta el punto de terminar tercero en la carrera por el MVP. Pero ambos son perfiles llamados a dominar el balón y detener el ataque. Y si bien lo primero no debe ser obstáculo lo segundo sí puede tener consecuencias.

 

En el primer punto, tanto Leonard (41% en triples tras recepción) como George (40%) pueden ejercer de complementos sin balón, más cuando estarán rodeados de muy buen espacio ofensivo (Beverley, Shamet y Green también alcanzaron el 40% en triples catch&shoot). Pero en el segundo, siendo buenos generadores, suelen serlo para sus propias ventajas, con el riesgo de desconectar a otros elementos y acabar haciendo previsible el sistema.

Paul George

Foto: Getty Images

Posicionalmente la coexistencia es muy factible e invita a pensar en formatos de un solo interior (Zubac, Harrell, Green) que permita rodear a las dos estrellas de dos tiradores exteriores. Pero la ausencia de un director clásico en plantilla deja el peso creativo en manos de dos jugadores que, siendo monstruos anotadores, no alcanzaron las 1.7 asistencias por pérdida el pasado año ni las 2 en su carrera.

También será relevante descubrir el impacto de Lou Williams, verso libre de la estructura, en una rotación más jerarquizada. Porque él también suele necesitar el balón para producir. Williams, fuente de desequilibrios desde el pick&roll (0.96 puntos por posesión, en el cuarto volumen más alto NBA), fue elegido ‘Sexto Hombre del Año’ por tercera vez en su carrera (segunda consecutiva) y lideró a la segunda unidad de los Clippers hasta los 53.2 puntos de banquillo, el mejor dato del siglo XXI.

Su conexión con Harrell fue espectacular y abre la puerta a formatos en los que, con Leonard o George descansando, los Clippers sean mucho más vertiginosos en su ataque. A buen seguro Rivers tratará de compatibilizar esas dos vías: tanto el poder bruto de sus dos estrellas rodeadas de especialistas como quintetos que comande Williams bajo ritmos más altos y mayor permisividad hacia el caos.  

El nacimiento de un ogro defensivo

El poder ofensivo apunta alto, pero nada comparado con lo que pueden representar los Clippers atrás. La unión de Leonard y George, dos prodigios versátiles en la destrucción, genera un mar de posibilidades. Y de hecho representa la mejor pareja defensiva que se haya juntado en las alas desde que Jordan y Pippen lo hiciesen en los Bulls de los noventa.

Extraordinarios tanto sobre balón como sin él, ambos personifican bien la gravedad defensiva. Y es que si en ataque la gravedad se traduce en acercar rivales incluso a mucha distancia del aro, en defensa supone alejarlos de tu presencia por tu capacidad de reducir su impacto. Si a la pareja se le añade Beverley, uno de los mayores depredadores defensivos sobre balón de la Liga, el potencial exterior apunta a la cima.

Siendo Shamet, McGruder o Harkless (este último llamado a descargar a las dos estrellas) buenos complementos defensivos, el sistema solo posee dos puntos a vigilar. El primero, hasta qué punto Leonard o George aceptarán de buen grado compromisos defensivos en el cuatro, algo que tradicionalmente han evitado pero que, en formatos con un solo interior y ambos en pista, alguno tendrá que asumir.

El segundo, referente a la defensa interior, es si Ivica Zubac es realmente el corrector interior que apuntó el año pasado. Tras llegar de los Lakers y con solo 22 años, el croata dejó a los rivales por debajo del 52% de acierto en el aro, mejor dato de la Liga con al menos cuatro defensas en ese área por partido.

Clippers

Foto: Noah Graham/NBAE via Getty Images

Green es un interesante defensor para formatos plenamente abiertos y Harrell una solución vitamínica para sistemas más agresivos, pero si Zubac progresa en su movilidad o Rivers encuentra la forma de protegerle en la zona, los Clippers podrían ser capaces de blindarla.

El técnico debe, no obstante, reformular una estructura muy conservadora atrás el pasado año pero con argumentos para asaltar la yugular del ataque rival si lo desea en esta, con un núcleo perimetral asombroso que puede ser desequilibrante llegada la fase final. Será muy difícil para los rivales ser eficientes ante unos Clippers centrados atrás, tanto como inevitable verlos, con tal armadura, como uno de los grandes favoritos al anillo.

 Datos de lupa:

  • Colectivo:

Los Clippers tuvieron el mejor net rating de la NBA en el clutch (finales igualados), superando por 17 puntos cada 100 posesiones al rival.

  • Individual:

Lou Williams ha anotado 11375 puntos saliendo desde el banquillo en su carrera, dato más alto de la historia NBA.

Situación salarial:

  • Salarios franquicia: 128.2 millones
    • Límite salarial: 109.1 millones
    • Impuesto de lujo: 132.6 millones
    • Mínimo salarial: 98.2 millones

Fuente: Basketball Insiders

  • Opción de jugador
  • Opción de equipo
  • Qualifying Offer
  • No completamente garantizado

Jugador a seguir:

Por momentos, Kawhi Leonard sigue sembrando la duda de si realmente es un humano más o esconde algo que aún no se puede contar. Y lo visto durante los últimos Playoffs, tras haber estado el curso anterior prácticamente sin jugar, no hace más que reforzar la inquietante idea. Uno de los defensores exteriores más temibles de la historia, reciclado también a sobresaliente anotador y factor diferencial bajo presión. Leonard es la respuesta a todas las preguntas, el jugador que justifica toda apuesta.

 

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