¿Han abierto ciclo positivo los Suns? ¿Por dónde pasa su futuro?

¿Han abierto ciclo positivo los Suns? ¿Por dónde pasa su futuro?

Antes de reanudarse la temporada NBA, las opciones de los Suns para llegar a los Playoffs del Oeste eran mínimas. Sin embargo en su última jornada de competición la franquicia de Arizona ha estado a punto de lograr la proeza y clasificarse para el play-in, que finalmente jugarán Blazers y Grizzlies. Phoenix es el único equipo que ha ganado todos sus partidos de fase regular en Orlando (8-0). Y más allá del agridulce final, la recta final de curso da motivos para la esperanza.

Los Suns no juegan Playoffs desde el año 2010, un año en el que el equipo liderado por Steve Nash y Amar’e Stoudemire, con Alvin Gentry en el banquillo, alcanzó las Finales de la Conferencia Oeste, tras ganar 54 partidos en temporada regular. Desde entonces, ninguna presencia en Playoffs. En Phoenix llevaban cuatro años seguidos sin llegar siquiera a 25 triunfos… hasta este curso. Las 34 victorias, con 9 partidos menos de lo habitual en una campaña, permiten pensar que el rumbo puede haber cambiado.

Intratables en la burbuja

8-0 de balance, con victorias ante Wizards, Mavs, Clippers, Pacers, Heat, Thunder, Sixers y Mavs.

Aunque el contexto ha sido favorable en algunos de esos partidos (por ausencias o descanso de jugadores rivales, por ejemplo en sus tres duelos finales), seis de los siete rivales a los que se han medido jugarán Playoffs. Y han tenido victorias de prestigio ante Mavs (el primer duelo), Clippers o Pacers. Los Suns han metido ataque y defensa en el Top 5 NBA en esta reanudación y su rendimiento en finales apretados ha mejorado mucho. La muestra es por supuesto pequeña, pero las sensaciones han cambiado.

Los pilares del cambio

Devin Booker ha tenido un rendimiento sensacional en Orlando, con 30.5 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes de media por encuentro, con porcentajes del 50% en tiros de campo. Él ha marcado el camino, pero no ha estado ni mucho menos solo.

Ricky Rubio, Mikal Bridges, Cameron Johnson y DeAndre Ayton han ejercido como escuderos. El español ha estado muy bien en su rol, con 13 puntos, 8 asistencias, 5 rebotes y solo 2.3 pérdidas por partido, superando el 42% de acierto en triples. Clave en el equilibrio de un ataque que ha despegado en Orlando (tercer mejor Rating Ofensivo entre los 22 equipos de la burbuja).

Bridges y Johnson han dado sus mejores versiones. El primero suele rendir siempre atrás, es un especialista en el trabajo oscuro, pero ha sumado ahora su acierto exterior (40% en triples) para dar un paso adelante. Como ha hecho Cam Johnson, que ha cerrado su año de novato de la mejor forma, ganándose los minutos que dejaba la ausencia por lesión de Kelly Oubre (que no ha podido debutar en la burbuja) y demotrando que puede ser clave ya en el futuro a corto plazo.

Ayton ha dejado 15 puntos y 9.5 rebotes de media en Orlando. Sigue siendo inconsistente y no aprovecha del mejor modo su tremendo poder físico en el apartado defensivo, pero su techo es altísimo y en pista va dando pasos en la dirección correcta. De su conexión Booker y su buen entendimiento con Ricky pueden nacer algunas de las claves del futuro de Phoenix.

La rotación ha confirmado a Dario Saric como pieza valiosa de la segunda unidad (15 puntos y más de 7 rebotes por partido en la reanudación), versátil en las alas y juego interior. Y a Jevon Carter como gran recambio para el perímetor, sobre todo por su aportación defensiva.Pero además los Suns se ‘han encontrado’ un Cameron Payne que firmó solo para la burbuja ya ha dejado muy buenas sensaciones. ¿Puede haber sido su pasaporte para ganarse un contrato con la franquicia para la próxima campaña? Ha promediado 11 puntos y 4 rebotes en 21 minutos por partido en la burbuja, con fantásticos porcentajes. Todos ellos pueden ser importantes como principal rotación del equipo de Williams.

¿Por dónde pasa el futuro?

Booker tiene contrato hasta 2024. Y Ricky Rubio dos temporadas más (hasta 2022). A partir de ahí, el núcleo joven tiene contratos bajos hasta sus extensiones, para las que aún falta. Para la próxima campaña solo se enfrentan al ‘problema’ de Aron Baynes, que es agente libre y podría salir. Baynes ha dado muy buenos minutos como cinco esta temporada, su primera en Phoenix, pero seguro que no le faltarán ofertas y el rol importante de Ayton puede restarle protagonismo.

Más allá, total continuidad, con el aliciente de ver cómo afronta Oubre su último año de contrato (será agente libre en 2021). Con Monty Williams en el banco, un técnico que parece haber conectado con su núcleo joven de jugadores y parece decidido a apostar por su progresión, los Suns pueden haber pasado por lo peor e iniciar su camino hacia tiempos mejores.