La anécdota de Chris Webber para ensalzar la dureza de John Stockton

La anécdota de Chris Webber para ensalzar la dureza de John Stockton

John Stockton era bajo y delgado, pero toda una amenaza en ambos lados de la cancha. Alguno se sorprendió por su rudeza...

Si no se conoce la intrahistoria del baloncesto de los años 90 y de lo aguerridos que eran aquellos Jazz, se puede pensar de primeras que John Stockton, el director de juego y una de las dos patas que sostenían ese gran conjunto, podía ser un enclenque. No llegaba a los 80 kilos de peso y sólo medía 1,85 metros. Los físicos de la NBA estaban cambiando, aunque no en la medida que tenemos ahora, y él se mantenía como uno de esos bases a la antigua usanza. Las apariencias, como en muchos casos, engañan…

Sin embargo, John Stockton era importante en la ofensiva (como prueba, sus innumerables triples o ser el máximo asistente de la historia de la Liga) pero también a la hora de llevar el ritmo defensivo en el equipo de Jerry Sloan. Por él empezaban a pararse los ataque rivales. Es el jugador que más robos tiene anotados en su haber, un total de 3.265, y a mucha distancia de sus perseguidores en esa lista, Kidd y Jordan.

Uno de los que más se enfrentó a los Jazz aquellos años fue Chris Webber, interior de los Kings. Ambos eran equipos punteros en la Conferencia Oeste y el ‘4’ de Sacramento relató una vez cómo intentó hacer frente a John Stockton y, por ende, a Utah Jazz. En el programa de Dan Patrick, en 2016, Webber contó una anécdota con la que intentó sacar al base de sus casillas y terminó logrando el efecto contrario:

«Íbamos a jugar contra los Jazz en los ‘playoffs’. Era el primer partido. Llegué y le dije al entrenador: ‘Quiero sacar a Stockton del partido, le voy a mandar al suelo en la primera jugada’. Y en esa acción le puse un bloqueo, el más fuerte que haya puesto jamás, y me hice daño, pero él salió volando y cayó al suelo bastante mal. Y, de repente, se levanta, me da un toquecito en la espalda y me dice: ‘Buen bloqueo’. No sabes lo desmoralizante que fue aquello. Es uno de los tipos más duros que he visto»