La intrahistoria de Joseph Forte, la elección que pudo haber sido Parker en los Boston Celtics

La intrahistoria de Joseph Forte, la elección que pudo haber sido Parker en los Boston Celtics

Hace unas semanas recuperábamos este artículo con una historia desconocida para muchos: Tony Parker estuvo a punto de acabar en los Boston Celtics. Del que no se ha hablado tanto, años después, es del que sí acabó vistiendo de verde: Joseph Forte. Repasamos su historia.

En el draft de 2001, Boston Celtics contaba con tres elecciones de primera ronda del draft, los números 10, 11 y 21. Por los dos primeros, no había dudas: Joe Johnson, de la universidad de Arkansas, era fuerte, polivalente y con cuerpo de alero pudiera desempeñar perfectamente funciones de escolta. En el número 11, la apuesta era arriesgada, aunque lo tuviesen claro: Kedrick Brown, de Okaloosa-Walton Community College, a pensar de haber permanecido tan solo 2 años en un junior college, tenía una versatilidad física que cautivaba en Boston. Cuando fue traspasado a los Cavaliers tres años después, la prensa lo definió como “sigue jugando como un rookie”.

Para la elección número 21, Chris Wallace, general manager de los Celtics entonces, tenía devoción por el pequeño base francés Tony Parker. Formado en sus últimos años en Francia, sus actuaciones como internacional (campeón del Eurobasket junior en Zadar’2000) le convencieron de manera más que sobrada para ser parte de los ‘arrogantes verdes’. Sin embargo, Arnold “Red” Auerbach, presidente honorífico ya en sus últimos años de vida, prefería un chico del que tenía referencias de primera mano: el escolta de North Carolina, Joseph Forte.

Forte procedía de la prestigiosa DeMatha Catholic high school, donde llevaba entrenando décadas un íntimo amigo de Auerbach, el icónico entrenador de instituto Morgan Wootten. Forte, aunque solo había cursado dos años en North Carolina “estaba seguro que podía ser nuestro base los próximos diez años” en boca de Auerbach. “Me gustaba su forma de jugar”. El poder del mítico ex entrenador céltico pesó en la decisión final, por encima de la preferencia del mencionado Wallace y de Jim O’Brien, entrenador de los Celtics entonces, que compartía predilección por el base galo. De la forma comentada en el primer artículo, Joseph Forte fue el seleccionado.

“Un día, hablando con Wootten en una comida, nos preguntamos qué había pasado” declaraba Auerbach al afamado periodista John Feinstein, tras ver con desespero los primeros meses del jugador en Boston. “Y no éramos capaces de sacar una respuesta. Wootten me decía que no sabía quién aconsejaba al chico. Supimos que íbamos a tener problemas con él cuando se presentó en uno de sus primeros entrenamientos, vistiendo una sudadera de los Lakers. No puedes hacer eso, especialmente cuando eres un novato. Llamé a Morgan y le pedí si podía hablar con él. Al cabo de unos días, me contestó que lo había intentado, pero que no le cogía las llamadas. Eso me demostró que estaba escuchando a personas que no debía escuchar”.

Forte permaneció tan solo un año en los Celtics y dos en la NBA (el siguiente curso lo disfrutó en los Sonics) y jugó un total de 25 partidos. Aterrizó posteriormente en Europa, en el Apollon Patras griego, para continuar en Montepaschi Siena, Fortitudo Bolonia y bajar de rango en equipos italianos (Pavía, Udine, Pistoia) finalizando en la liga iraní, con un paso testimonial por Maccabi Tel Aviv de 2 partidos en Euroliga.