La compleja situación de John Wall en los Houston Rockets: no jugará más con ellos

La compleja situación de John Wall en los Houston Rockets: no jugará más con ellos

John Wall y los Houston Rockets han llegado a un acuerdo para que el base no vuelva a jugar con la franquicia. El equipo texano, en plena reconstrucción, no cuenta a largo plazo con el base, que seguirá entrenando con los Rockets mientras se encuentra una solución para su caso, que no es precisamente sencillo. En cualquier caso, la idea es que no vuelva a jugar.

En Houston confían para el futuro de su juego exterior en sus jóvenes talentos, liderados por Jalen Green y Kevin Porter Jr., en una rotación en la que también tendrán minutos jugadores como Josh Christopher o Anthony Lamb. Un núcleo de proyectos de futuro (también el español Usman Garuba) acompañados por Christian Wood o Jae’Sean Tate, que dejaron buenas sensaciones la pasada temporada.

John Wall llegó el año pasado procedente de los Washington Wizards en el traspaso que envió allí a Russell Westbrook. Tras más de un año de baja, la temporada pasada volvió a las canchas, a un nivel interesante: 20,6 puntos y 6,9 asistencias en los 40 partidos que disputó, con un discreto 4o% en tiros. Con 31 años recién cumplidos, eran brotes verdes que se complican cuando se observa su contrato. En 2017, Wall firmó con los Wizards un contrato de 170 millones por 4 temporadas, del cual quedan dos años, con unas cantidades desorbitadas: 44,3 millones esta temporada que arranca ahora y 47,4 millones la próxima. Una barbaridad.

¿Qué posibles soluciones hay?

Básicamente, dos. O buscar un traspaso para él o buscar un acuerdo para rescindir su contrato. El problema es que las dos opciones se antojan muy complejas. En el caso del traspaso, por las dificultades para encontrar una franquicia que se haga cargo de ese contrato fuera de mercado y que, además, tenga activos y espacio para poder absorberlo. Y eso a los Houston Rockets les costaría desprenderse de alguna ronda de draft o uno de sus jóvenes talentos. Y no parecen por la labor. ¿Qué grandes contratos pueden entrar en juego? El primero que viene a la cabeza es el de Kevin Love, también con dos años más firmados y sobre los 30 millones de dólares. O la opción de que los Thunder, con espacio salarial, absorbieran parte del contrato de Wall, quizá dando a Favors. Pero cualquiera de esas operaciones tendría un coste para los Rockets.

¿Y un acuerdo para rescindir su contrato? Cuando hablamos de contratos tan mastodónticos (más de 40 millones), estas operaciones parecen altamente complejas. ¿Cuánto está dispuesto a perdonar John Wall? ¿Cuánto puede ‘recuperar’ firmando después con otra franquicia, como hizo Kemba Walker con los Knicks? A estas alturas del mercado, a un mes para el arranque de la liga, no es nada sencillo.

Mientras se resuelve su situación, John Wall seguirá entrenando con los Rockets y estará presente en el training camp, aunque no tiene previsto volver a jugar con ellos. Veremos si esta situación es definitiva o se puede revertir si no aparece una solución en las próximas semanas.