La leyenda detrás del contrato de $37 millones de Brian Cardinal con los Grizzlies

Jerry West es una de las personas más importantes de la historia de la NBA. No en vano, por algo es el logo de la liga. Como jugador o como ejecutivo, su influencia en la NBA va desde 1960 hasta la actualidad. En su biografía publicada en 2011, el mismo Jerry West destacaba los que pensaba que habían sido sus dos grandes errores en la NBA hasta entonces: draftear a Drew Gooden en vez de a Amar’e Stoudemire, y firmar el contrato de Brian Cardinal.

La firma de Cardinal se produjo en el verano de 2004 cuando West, por aquel entonces general manager de los Memphis Grizzlies, le dio un contrato de $37 millones por seis temporadas que desde el primer momento se vio como un gran error. Cardinal era un jugador servicial, pero aquellas cifras, por aquel entonces, estaban muy por encima de lo que cobraban otros jugadores de su estilo.

«Era un jugador que pensábamos que podría ayudar», se justificó West hace unos años. «Podía lanzar de tres, se esforzaba mucho, y realmente le gustaba al entrenador, Hubie Brown. Cuando miramos los puntos fuertes y débiles de aquel equipo, sentimos que necesitábamos a un jugador que hiciera el trabajo sucio, que luchara por balones sueltos, que hiciera ese tipo de jugadas. En su primer año jugó bien y luego se lesionó. Decir que fue una decepción sería decir la verdad. Cuando se lesionó nunca volvió a ser el mismo». 

Pero existe una leyenda que dice que los motivos de la firma de Brian Cardinal con los Memphis Grizzlies fueron muy diferentes. Son varios periodistas los que han contado esta historia a través de sus fuentes, como Mark Montieth hace ya más de una década, o Jeff Wade, analista de las retransmisiones locales de los Dallas Mavericks, en el podcast Numbers on the Boards.

La versión que dan sus fuentes es la siguiente: los Memphis Grizzlies venían de una temporada de crecimiento en la campaña 2003-04, saltando de 28 victorias a 50 en un año con Pau Gasol a la cabeza, pero no habían podido evitar llevarse un rosco en primera ronda. Se esperaba que intentasen dar un salto más de calidad para convertirse en candidatos.

Habían pasado ya un par de semanas de mercado y no se habían producido movimientos importantes. Enfadado por la falta de novedades, el dueño de la franquicia, Michael Heisley, entró en el despacho de Jerry West y allí le expuso su enfado, frustración y decepción por la ausencia de fichajes.

Harto ya de la discusión, llegó un momento en el que Jerry West descolgó el teléfono. La conversación debió ser muy parecida a la siguiente:

West: (Por teléfono, a su asistente) Ponme con el agente Mark Bartelstein.

Heisley: ¿Qué vas a hacer? 

West: (Al teléfono) Hola Mark, seré directo. Nos gustaría ofrecerle la mid exception completa a Brian Cardinal. En un rato hablamos para cerrarlo. Adiós. 

Heisley: ¿Brian Cardinal?

West: Ya está, ya tienes tu fichaje. 

Según explicaba Jeff Wade en el mismo podcast, la historia básicamente le había sido confirmada también desde el lado del jugador. Al final, el único contento con dicho contrato fue el mismo Brian Cardinal. Cuatro años después fue traspasado a los Minnesota Timberwolves, y terminó ganando un anillo con los Dallas Mavericks en 2011.