La NBA cambia el arbitraje. Los datos que demuestran el nuevo criterio
En las últimas semanas, en la NBA, ha habido un cambio en el criterio arbitral. La liga lo niega, pero los datos son claros: se permite más.
A falta de solo un mes de temporada regular, el curso 2023/24 parecía destinado a colarse en la historia de la NBA. Hasta la fecha sigue siendo el de mayor ratio ofensivo nunca visto, además de liderar en porcentaje de triples y tiros libres, con cuatro equipos, Boston, Indiana, Oklahoma y Clippers colándose como los ataques más eficientes que la liga nunca ha visto. Una explosión ofensiva que llegó a su techo con los 70 puntos de Joel Embiid y los 73 de Luka Doncic, ambos promediando cifras astronómicas. Y de golpe, tras el parón del All Star, ha caído por completo. Ver a la conferencia Este anotando más de 200 puntos en el partido de exhibición fue el punto final para la NBA, que ha cambiado la tendencia en el último mes.
Uno de los patrones, el más fácil de identificar, ha sido el número de faltas señaladas. Desde el mes de enero la cifra está descendiendo (19,51 en diciembre, 19,21 en enero) pero pasado el All Star, el promedio en mazo no llega a las 17,4 por partido y equipo. La reducción de faltas causa directamente menos tiros libres, cifra que desde diciembre (23,07) a marzo (19,81) ha bajado 3,26. Se ha permitido mayor fisicalidad a las defensas y de la mano han descendido los puntos anotados. Diciembre fue el mes con más puntos por equipo y partido, con 117,22 por noche. La cifra en los 15 primeros días de marzo es de 111,23, y el ejemplo perfecto son los Knicks, que por primera vez desde 2012 han dejado a tres rivales en menos de 80 puntos en tres encuentros consecutivos.
Scoring is way down in the NBA. A big reason? Referees have subtly swallowed their whistle on just about everything. Shooting fouls, non-shooting fouls, techs, Def 3 seconds, … all down significantly. More on that trend for paid subscribers: https://t.co/ndLLIS7QhJ pic.twitter.com/WOFHCax4A4
— Tom Haberstroh (@tomhaberstroh) March 14, 2024
Esta temporada ha habido cuatro partidos en donde uno de los dos equipos ha lanzado seis tiros libres o menos: tres son en 2024, desde finales de enero, y los dos últimos desde el domingo. Oklahoma ante los Grizzlies y Cleveland en New Orleans, que lanzó solo tres. De los 16 partidos con siete o menos tiros libres, nueve son desde el 23 de enero, en los últimos 50 días (y con la pausa del All Star de por medio). Según datos de PBP, los porcentajes de tiro y la distribución de los lanzamientos es similar antes y después de la pausa del All Star, y sí que es cierto que el ritmo de juego ha descendido muchísimo, casi dos posesiones por partido, pero puede ser consecuencia de menos parones arbitrales. Porque ha habido un cambio, uno que la NBA está negando.
La realidad es que varios periodistas relacionados con la NBA han publicado que desde las franquicias se cree que ha habido un cambio de normativa, y que no ha gustado en las gerencias de los 30 equipos. Uno que la propia liga no ha anunciado ni hecho público, y que ha generado el abismo ofensivo que estamos viendo en las últimas semanas. Joe Dumars, VP de la NBA y director de operaciones de baloncesto en la liga, ha dejado caer en más de una ocasión que la propia competición “no ha puesto ningún tipo de presión a los colegiados de que queramos ver un marcador determinado”. Una frase que dejó en enero, semanas antes de que iniciara la anomalía estadística. Lo que realmente levanta más sospechas por el cambio.
Shams Charania, periodista en The Athletic, publicó a principio de la semana que el Comité de Competición de la liga se ha reunido buscando maneras de permitir un mayor aspecto físico a la defensa. Desde la organización están buscando como se puede potenciar el impacto defensivo, y que durante los próximos meses y la off-season planearán estrategias para el futuro, pero que a día de hoy no ha habido cambios desde arriba, la postura oficial de la NBA. Hasta Zion Williamson fue preguntado por la situación, echando balones fuera en su respuesta: “Creo que se están preparando para los playoffs, cuando pitan menos cosas. Creo que es eso”. Pero una cosa es la versión de cara al público y otra lo que dicen los datos.
En su newsletter, Tom Haberstroh hace un análisis detallado de todas las alteraciones arbitrales mes a mes, incluyendo las técnicas, faltas que no implican tiros libres e incluso la señalización de pasos, algo que potencialmente beneficia al equipo que ataca. Como han cambiado, y como todas se reducen. Y lo complementa Sravan Pannala con una comparativa de antes y después del All Star, y el decrecimiento de cada decisión arbitral. Y la realidad es que reduciendo el número de decisiones arbitrales, de pausas en el partido y bajando el ritmo de los encuentros, la NBA tiene un producto más igualado. El propio Dumars dijo públicamente que quería partidos competitivos y se han conseguido. Aunque en este caso el cómo importa tanto como el qué, especialmente porque hay jugadores que ya están hablando de árbitros corruptos, como es el caso de Rudy Gobert.
La crítica no es para nada a la decisión, que ha recuperado un baloncesto más puro y menos caótico, sino al cómo se ha tomado y ejecutado esta supuesta decisión. Porque en septiembre, cuando la NBA publicó los puntos de énfasis arbitrales de este año, nuevas normas que llegan en verano, ninguno aplicaba a los cambios vistos este último mes. Dejar de señalar faltas en ataque en un 32%, tres segundos en defensa en un 41% o faltas sin balón en un 15% no es una casualidad. Ha habido un cambio, los números y sea decisión de Adam Silver, de Dumars o del Comité de Competición, la liga tiene que salir a confirmar el nuevo criterio. Mientras, disfrutaremos de la NBA.
