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La profunda huella de Curry en el juego. Stephen Curry, por Piti Hurtado

La profunda huella de Curry en el juego. Stephen Curry, por Piti Hurtado

La profunda huella del baloncesto de Stephen Curry no solo se siente en el baloncesto NBA o en el baloncesto norteamericano. Lo que Curry ha liderado, esta forma de encarar la canasta desde los tiros lejanos, ha influido en la inmensa mayoría de los que toman una bola de baloncesto y se ponen a jugar. En todo el mundo, en todas las ligas, en todas las canteras.

Hay más humanos por debajo del 1,90 de estatura que humanos por encima de los 2,00. Aún. La verdadera revolución es que el centro de gravedad de los equipos de baloncesto ha ido pasando del más grande en la pista (el que se coloca más cerca del aro y que lanza con mejor porcentaje de acierto) a los más pequeños, a los que están más cerca del suelo y su equilibrio entrenado les puede llevar a controlar dos fundamentos para convertirlo en una sola acción.

DISOCIAR E INTEGRAR

Curry es el ejemplo más universal de jugador que se centra en la mejora de sus puntos fuertes para hacerlos indestructibles. Si en técnica individual la tendencia es a disociar bote y cuerpo para confundir a defensores, el mejor tirador de todos los tiempos ha conseguido trabajar la disociación sin perder la vista de llevar a la perfección la integración del bote con el tiro. Hasta llevar el gesto técnico a la mayor fluidez conocida dividida por el acierto y la puntería. Una fórmula que le ha convertido en un jugador generacional y en un estilo de juego que ha sacudido las estructuras tradicionales hasta cambiarlas.

Ese momento de final de bote que hace nacer otro bote, ese momento. Ahí es donde va a lanzar y lo hará con un acierto gigantesco. Un acierto que redimensiona el concepto de ventaja. No solo equilibrio de piernas y flexión, sino el anímico. Tiro tras bote legendario en un jugador en activo y con hambre.

LA TRAMPA DEL VOLUMEN

El desarrollo estadístico y la confluencia del juego con las matemáticas y los matemáticos nos han acercado la “data” a la toma de decisiones. El análisis más simple nos dice que si tu porcentaje de tiro de 3 está por encima del 33%, cada vez que estás lanzando eres eficiente para el marcador en 1 punto o más. Esa es la gran línea roja. La mejora física y nutricional de las últimas décadas enlazada con el desarrollo psicomotriz nos han proporcionado capacidad de lanzamiento exterior desde el borde de la línea de tres y retrocediendo cada vez con más jugadores por encima de ese 33%. Las ecuaciones y las integradas han tumbado las percepciones y el instinto. De los 30 jugadores de la historia de la NBA que promedian más triples lanzados por partido, 26 están en activo. Sin embargo entre los 30 de mejor porcentaje en su carrera desde el triple, solo 10 están en activo. Y entre los 10 primeros solamente tres no están retirados, Joe Harris, Seth y Stephen Curry… El primero de esa lista de puntería sigue siendo Steve Kerr con…45,4%

“Steph” es el líder en lanzamientos por partido, intenta 8,4. Y no creo que aguante muchas temporadas ese cetro, porque vienen muy fuertes los Lillard, Hield, Doncic, Young o el mismo Harden en remontada tras unas primeras temporadas en Thunder de no tirar tanto. Otra cosa son los metidos, los porcentajes de tiro.

La temporada anterior a que Curry llegara a la Liga, el equipo que más lanzo fue New York con 27,9 triples intentados por noche. En esta 2020-21, Utah Jazz está en 43. Obviando la temporada anterior de la burbuja donde Warriors sin Klay ni Curry estuvieron en el sótano clasificatorio, el patrón más reconocible es unos Warriors desde mitad de década siempre entre los que más lanzaban y en el Top 5 de los que mejor porcentaje. Con el sueño de temporada regular de 2015-2016, arriba del todo. Houston ha liderado los últimos años el volumen, pero nunca el acierto.

¿CONFIANZA INDISCRIMINADA?

El basket ha ido a un alejamiento progresivo del tiro y un alejamiento progresivo posterior de la misma línea de tres puntos para lanzar con más espacio para soltar muñeca o atraer defensa. Pero el basket no ha ido a una mejora de la excelencia en el tiro. Eso no es contradictorio afirmar la clase media tira cada vez mejor, jugadores grandes así lo hacen. La dificultad táctica defensiva es evidente, los pasillos de penetración se convierten en vestíbulos de finalizaciones brillantes. Se lanza mucho más con la única máxima de que tus porcentajes estén entre el 33 y el 40. Eso parece más importante métricamente que la lectura de la situación, que la toma de decisiones.

Steve Kerr es pieza fundamental en la progresión de un buen jugador que cuando tuvo al tirador más certero como entrenador pasó a ser jugador referencial, jugador campeón y jugador inolvidable. Kerr sabía como meterse en los pensamientos de Curry y sabía que tenía delante a alguien a quién la confianza le haría mucho bien (no a todos en este aspecto les mejora el juego). Curry se atrevió a pisar terrenos ignotos de la mano de un sabio, hijo de catedrático y nieto de bioquímico. La tranquilidad, la sonrisa y el apoyo constante en las malas rachas de fallos fueron fundamentales. El silencio, la misma sonrisa y la admiración fueron y son la base de seguir atreviéndose con los tiros del logo, con las llegadas en transición tras pisar el medio campo, con los grandes volúmenes de tiro. Kerr y Curry han conseguido eliminar barreras inimaginables en competición oficial para equipos que querían ser serios y ganar el campeonato.

“RELOCATE”

No todo ha sido capacidad individual, acompañado de Klay Thompson, otro de los grandes tiradores de la liga en su historia, este más desde el pase más que desde el bote, pero siempre fijando a sus defensores y fabricando más espacio para Curry. La capacidad de Draymond Green para defender y rebotear sin pausa para organizar el siguiente ataque. La “inconciencia” del ¿ala-pívot? y su habilidad para poner el balón en el suelo tras rebote defensivo ha llevado a Curry a ser un base que corre por delante o por detrás del balón. Alguien que sabe que están trabajándole los espacios y que él no puede fallar. En este caso fallar sería dudar. Puede no meter el triple, pero no puede fallarles dudando.

Y el “Relocate”, la gran revolución sin sistema mandado, con transiciones rotas en espacios, todas esas carreras horizontales de Curry buscando a la espalda del bloqueo de Green, o de Looney o del pívot que le pongan nuevo cada temporada. Con bote o sin bote, pero su lanzamiento desde tocar la bola hasta que salga de las yemas de los dedos es pura fluidez.

LA BENDICIÓN DEL CONFINAMIENTO

Desde Marzo de 2020 hasta Noviembre, Curry encontró un tiempo ideal de trabajo, de recuperación técnica, de mejora. Con mucho menos ruido exterior, con poca presión exógena sobre sus plazos de vuelta tras la lesión. Durante su carrera profesional tuvo los tres meses de verano como plazo anual de trabajo de técnica, la COVID19 triplicó ese tiempo. Los hogares y entornos familiares que tuvieron la circunstancia de no contraer el Virus en el confinamiento más estricto, con el añadido de una coyuntura de tranquilidad económica, recuerdan ese tiempo tan extraño como un periodo de reseteo, de abundancia de tiempo de calidad para tareas queridas. Y no hay nada más querido por Curry que el trabajo artesanal de los movimientos de sus tobillos, rodillas, hombros con un balón en las manos.

PRESENTE Y FUTURO PRÓXIMO

Curry tiene tres anillos, es el jugador mejor pagado, trabajan en otra extensión a máximos. Hubo varios años que estuvo muy mal pagado. Y las partes lo saben. Él quiere jugar las mismas temporadas que jugó su padre, 16. Lo cual le llevaría a cerca de los 40. No nos sorprende el deseo, tras una lesión tan seria como la de 2019 cada temporada de los tobillos y rodillas del genio tirador será mirada con lupa pero esta temporada, tras los primeros comentarios negativos sobre sus compañeros, el sistema de juego y su propia forma anotó 62 puntos en el sexto partido de la liga regular. La determinación de Curry es la de un humano con cara de niño, pero implacable igualmente aunque no sugiera el odio de una infancia o adolescencia problemática.

Stephen Curry no solo es un jugador que irá al Salón de la Fama, no solo una leyenda que ha sido MVP unánime, no solo el líder de un equipo que ha ganado 3 anillos (por lo menos. Es un jugador que ha creado tendencia con su levedad y que ha cambiado el baloncesto. Todo el baloncesto.

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