LaMelo Ball: virtudes, puntos débiles y opciones del posible nº1 del ‘draft’

LaMelo Ball: virtudes, puntos débiles y opciones del posible nº1 del ‘draft’

Después de dejar claro en Australia que está listo para el baloncesto profesional, Ball se presenta como estrella del 'draft'

LaMelo Ball está llamado a ser una estrella de la NBA. Le parezca bien a los haters o no, el pequeño de la saga Ball entrará a la Liga por la puerta grande y causará sensación. Se habla de él como posible número 1 del Draft de 2020 y lo cierto es que el chico pinta muy bien, sobre todo en lo que a la madurez que le ha dado el profesionalismo fuera de Estados Unidos. Ya alejado de la peligrosa sombra de su padre, LaMelo ha demostrado que está más que preparado para jugar con los ‘mayores’ y brillar con luz propia.

FICHA:
Chino Hills, California, 22/8/2001
2.01 m. / 82 kg.
Base
17 puntos, 7.5 rebotes y 6.8 asistencias en 31.2 minutos con Illawarra Hawks, con porcentajes de 37.7% en tiros de campo, 25% en triples y 72.3% en tiros libres

Su buena temporada en los Illawarra Hawks de la NBL australiana, hasta que paró por lesión y se centró en el draft de la NBA, es la mejor muestra del crecimiento profesional, técnico y de madurez de un LaMelo Ball que ya no tiene que demostrar que el baloncesto profesional no se le queda grande en absoluto. Atrás quedaron todos los capítulos de polémica que le rodearon en sus etapas baloncestísticas anteriores, desde sus años en el instituto de Chino Hills, a su aventura en Lituania con el Vytautas Prienai o su paso por aquel invento de su padre llamado Los Angeles Ballers, antes de cerrar jugar en Spire Insitute previamente a su viaje a la otra punta del mundo. De Australia vuelve un jugador muy distinto al que se fue (y al que muchos miraban con recelo) y, una vez recuperado físicamente, las expectativas son muy altas con él. Tanto que dejó a su agente para fichar por Roc Nation, la empresa de representación del rapero Jay-Z, y así exprimir sus posibilidades en el draft. al que llega con un nuevo contrato con Puma.

En un extenso reportaje para ESPN, LaMelo Ball admite en lo que piensa cuando juega: nada. «Es algo difícil de explicar: empiezan a sonar canciones y mi cabeza y ya está». Es una de sus virtudes: tomar riesgos que otros jugadores no tomarían. «Hace cosas que los entrenadores no pueden enseñar. Pases de lado a lado de la cancha, por ejemplo. Es un ‘freelance’ y el campo abierto es su mejor negocio», cree Matt Flinn, el que ha sido su entrenador en la NBL. Pero su hermano Lonzo, ya en la NBA desde hace años, le insta a que sí piense en una cosa: «Que lo importante se mantenga como importante».

Un base muy particular

Las condiciones de LaMelo Ball le convierten en un ‘uno’ poco convencional. Su altura, su envergadura y su velocidad de manos hacen de él un rara avis. Un base muy explosivo y con capacidad de jugar por encima del aro, además de un auténtico playmaker, capaz de fabricarse sus propias jugadas gracias a un manejo de balón espectacular. Además, su visión de juego facilita la ofensiva de su equipo, pues lejos de acaparar los ataques es capaz de repartir el juego, como lo demuestran las 6.8 asistencias que ha promediado en la NBL. Si a esto le sumamos un rango de tiro espectacular y su versatilidad sobre la cancha, LaMelo es un auténtico peligro para las defensas rivales en muchos aspectos.

Trabajo físico por delante

Los peros que se le pueden poner a LaMelo Ball para adaptarse al baloncesto NBA pasan por su potencia física. El joven tiene por delante muchas sesiones de gimnasio y pesas para ganar un volumen que le permita entrar al contacto físico y aguantar los golpes de los oponentes. La tendencia natural que tiene a evitar el choque hace que muchas veces se vea obligado a lanzar globos o bombas con los que evitar a los pívots que le salen al paso. Esto le lleva también a tener una selección de tiro un tanto cuestionable y que debería mejorar. Además, en el apartado defensivo se le pedirá más.

Opciones en el Draft 2020

Los expertos consideran que el Draft 2020 es uno de los más abiertos y ‘flojos’ de los últimos años. A falta de un jugador que se puede catalogar como incontestable número uno, las posibilidades de LaMelo para salir elegido en las primeras posiciones del draft son muy altas, hasta el punto de que se ha llegado a hablar de él como número uno.