Lance Stephenson, de estrella del baloncesto adolescente a olvidado por la NBA

Lance Stephenson, de estrella del baloncesto adolescente a olvidado por la NBA

Se ganó una reputación de estrella del baloncesto escolar, pero Lance Stephenson nunca llegó a cuajar en una NBA en la que ahora no tiene sitio

Un jugador que desde los 15 años tiene el apodo de ‘Born Ready’ (‘Preparado desde el nacimiento’)debe estar preparado para todo lo que se le va a venir encima. Debe estar preparado para ser el centro de atención, soportar la presión y hacer frente a las críticas. En ese situación ha estado Lance Stephenson desde que destacase en el famoso instituto Abraham Lincoln High School de Coney Island, New York.

Lance Stephenson saltó a la fama mediática con sólo 14 años, cuando protagonizó un cara a cara de lo más espectacular ante un OJ Mayo mayor que él en el prestigioso ABCD Camp. El neoyorquino no sólo plantó cara a una de las mayores promesas del baloncesto estadounidense, sino que le tuteó cada vez que se encontraron en la cancha. Tras aquello, el nombre de Lance Stephenson fue seguido de cerca por ojeadores, rivales y aficionados. Había nacido una estrella.

Tras ganar cuatro títulos consecutivos de la PSAL de escuelas públicas de New York y romper todos los records del Abraham Lincoln High School por el que años antes habían pasado los NBA Stephon Marbury y Sebastian Telfair, Lance Stephenson continuó su formación en la NCAA aceptando la beca universitaria de Cincinnati. Allí jugó un año antes de dar el salto a la NBA, siendo elegido por los Indiana Pacers en el puesto #40 del Draft de 2010. Sin embargo, su carrera en el baloncesto profesional no comenzó con buen pie.

Bofetón de realidad en la NBA

Llegó a la NBA con la etiqueta de jugador complicado en las relaciones personales y de vestuario que se le colgó desde que en 2008 no pasase el corte para jugar con la selección U18 de Estados Unidos por problemas de química con el resto de jugadores. En los Pacers siguió portándola y en la temporada 2010-11 no contó demasiado por «ciertos detalles de inmadurez» que le apartaron del equipo en varias ocasiones. Sólo jugó 12 partidos, a 9.8 minutos de media por encuentro. La campaña siguiente tuvo un poco más de presencia, disputando 42 choques, pero no se afianzó en la rotación hasta el curso 2012-13, cuando jugó 78 partidos, todos ellos como titular, entre otros motivos por la lesión de Danny Granger durante la mayor parte de la temporada. Un año más tarde se produciría su explosión total en la NBA.

Explosión y cara a cara con ‘El Rey’

La temporada 2013-14 fue la de la consolidación de Lance Stephenson en la Liga. El neoyorquino ya estaba afianzado en el quinteto titular de los Indiana Pacers y sacó a relucir su mejor baloncesto, firmando un total de cinco triples-dobles durante la regular season, antes de saltar al foco mediático mundial en las Finales de la Conferencia Este frente a los Miami Heat de LeBron James y compañía por segundo año consecutivo. Precisamente su emparejamiento con ‘El Rey’ y sus particulares formas de defenderle e intentar meterse en su cabeza le convirtieron en uno de los alicientes de la serie. ¿Quién no recuerda aquel soplido en la oreja de LeBron durante un tiro libre?

Tras su magnífica temporada, en la que puso su sello a 13.8 puntos, 7.2 rebotes y 4.6 asistencias, Lance Stephenson rechazó una oferta de los Pacers por cinco años y 44 millones de dólares para salir al mercado de agentes libres. Acabó fichando por los Charlotte Hornets, firmando un contrato de 27 millones por tres años. En el estado de Carolina jugó una única temporada y fue traspasado a Los Angeles Clippers antes del inicio de la campaña 2015-16. En California tampoco cuajó y formó parte de un trade antes de la fecha límite para intercambios en febrero de 2016. Un ir y venir de destinos que podría haber evitado de quedarse en unos Pacers donde estaba más que asentado y que fue a peor con el paso de los años.

El principio del fin de su carrera NBA

Lance Stephenson dio otro tumbo en su carrera NBA cuando fichó por los New Orleans Pelicans en septiembre de 2016, pero la franquicia de Louisiana le cortó en noviembre. Tras un parón de unos meses, el prodigio de Coney Island firmó un contrato de 10 días con los Minnesota Timberwolves en febrero de 2017, pero una lesión de tobillo impidió que tuviese continuidad en el conjunto de Minny. En marzo de aquel mismo año llegó a un acuerdo con los Indiana Pacers y regresó al equipo donde dio sus primeros pasos en la Liga. Había pasado por tres equipos en un solo curso.

Muy distinta fue la temporada 2017-18. ‘Born Ready’ renovó con los Pacers y disputó los 82 partidos de la regular season desempeñando un papel de jugador de segunda unidad y promediando 9.2 puntos, 5.2 rebotes y 2.9 asistencias. Sin embargo Indiana no hizo efectiva su opción sobre el contrato del jugador y Lance quedó libre al término de la campaña. Una situación que le llevó a fichar por Los Angeles Lakers y compartir equipo con su ‘archienemigo’ LeBron James durante un curso 2018-19 que acabaría siendo el último de su carrera NBA hasta la fecha.

Tras su paso por los Lakers, Lance Stephenson no encontró sito en la Liga y tuvo que hacer las maletas para embarcarse en una aventura asiática. El chico de Coney Island terminó en los Liaoning Flying Leopards de la CBA china, a razón de 4 millones por una temporada, con los que consiguió el título en la East Asia Super League Terrific 12, siendo MVP de la competición.

La pandemia de coronavirus que comenzó en China llevó a Lance Stephenson a plantearse un retorno a la NBA. Todos los jugadores de la CBA quedaron libres para poder regresar a sus hogares y fichar por equipos de otras competiciones, por lo que ‘Born Ready’ empezó a negociar con los Indiana Pacers una vuelta ‘a casa’ que nunca terminó por materializarse. Habrá que esperar a ver si algún equipo le hace un hueco de cara a una temporada 2020-21 rodeada de incertidumbre.