Las cuentas de los Pelicans: esperan a Zion para el estreno y tienen el calendario más accesible

Las cuentas de los Pelicans: esperan a Zion para el estreno y tienen el calendario más accesible

Los New Orleans Pelicans afrontarán la reanudación de la temporada NBA tratando de conseguir la última plaza en juego para los Playoffs en la Conferencia Oeste. Y para tal propósito se apoyan especialmente en dos pilares: el primero, Zion Williamson, que en su momento salió de la ‘burbuja’ por motivos familiares, debe estar disponible ya para el primer encuentro (ante los Jazz, precisamente el que abre la competición oficial en Orlando); y el segundo, los Pelicans tienen el, en teoría, calendario de rivales más sencillo de entre los 22 equipos reunidos en Florida.

Zion, a tiempo

El jueves 16 de julio los Pelicans informaron sobre la situación de Williamson, que abandonaba durante la mañana de ese jueves el complejo de Orlando para atender una urgencia familiar. No sería hasta ocho días después (la tarde del viernes 24) cuando regresaría a Orlando. Dado que su situación ha estado controlada (las pruebas realizadas diariamente han dado negativo), en su regreso solo debía guardar cuarentena durante cuatro días. Siempre que, en esos cuatro días, cada test al que se le someta siga dando negativo en covid-19.

Eso determinó que, desde este martes 28 por la noche, Williamson podría estar disponible para su técnico. Y así fue, cumpliendo los plazos, según recalcaba Adrian Wojnarowski. Los Pelicans son el primer equipo en competir, ya que su duelo ante Utah servirá como pistoletazo de salida para la Liga, horas antes del derbi angelino. Pero ese estreno no llegará hasta el jueves 30 por la noche.

David Griffin, vicepresidente ejecutivo de operaciones de baloncesto de la franquicia, confirmó la situación de su joven estrella, que podrá ya entrenar junto a sus compañeros en las sesiones del martes noche y el miércoles, llegando a tiempo para el estreno. «Su cuarentena acaba la tarde-noche del martes», declaró. En cualquier caso, pese al parón en su concentración, debería jugar ante Utah.

Williamson solo ha disputado 19 encuentros en su curso de novato, pero su rendimiento ha sido sensacional. En menos de 30 minutos por partido, ha promediado 23.6 puntos, 6.8 rebotes y 2.2 asistencias, con un fantástico 59% de acierto en tiros de campo. Williamson superó hasta en tres ocasiones los 30 puntos, incluyendo los 35 que les anotó a los Lakers. Y su equipo ha tenido récord positivo (10-9) con él en cancha.

Un calendario propicio

Tener a Zion invita al optimismo a la hora de luchar por los Playoffs, algo fortalecido por el formato play-in que ha generado la NBA para dar aún más interés a ese último billete para la fase final, teniendo en cuenta la reducción de partidos de fase regular (cada equipo solo disputará ocho encuentros). No sería necesario ser octavo para optar a jugar las eliminatorias, sino que incluso siendo noveno y estando a cuatro partidos o menos de diferencia del octavo se tendría una oportunidad.

La clasificación del Oeste, en esa lucha, se encuentra así antes del regreso de lo oficial:

Los Pelicans están empatados en la novena plaza con Blazers y Kings, a 3.5 partidos de los Grizzlies. Siendo muy complejo recuperarle la distancia a los Grizzlies (aunque estos tienen un calendario complicado), la novena plaza puede bastar para llegar a esa hipotética eliminatoria contra el octavo.

Su calendario, en teoría, dispara esas opciones:

Calendario NOLA

New Orleans tiene, en principio, el calendario menos difícil de la reanudación. Sus ocho rivales no llegan, como media, al 50% de victorias, circunstancia que provoca que el índice ‘Strenght of Schedule’, que analiza la dificultad del calendario según el éxito de los oponentes pendientes, le sea favorable.

Memphis, Sacramento (dos veces), San Antonio, Orlando y Washington son cinco equipos contra los que deben medirse los Pelicans, todos ellos por debajo del 50% de triunfos. Es decir, únicamente Utah y los Clippers son equipos punteros, de entre la nómina de rivales. Una situación a priori propicia para luchar por la novena e incluso octava plaza en el Oeste. Con Zion a bordo, todo es posible.