Los Celtics eliminan a los Bulls y la grada de Chicago estalla: “Echad a Hoiberg”

Los Celtics eliminan a los Bulls y la grada de Chicago estalla: “Echad a Hoiberg”

Brad Stevens y los Celtics ya saben lo que es superar una primera ronda de playoffs. Tras varias decepciones en las primeras temporadas del técnico al frente de la histórica franquicia, Boston firmaba su cuarto triunfo consecutivo ante los Bulls para culminar su remontada y acceder las semifinales del Este, en las que se verá las caras con los Wizards. 

Lo hacían por un claro 83-105, tras un partido que controlaban desde el inicio, y en el que su superioridad llegaba a ser abrumadora en el tercer cuarto. Un encuentro sin referencia ofensiva clara, en la que los Celtics destacaban por su altruismo en ataque: los 5 jugadores del quinteto inicial superaban los dobles dígitos en anotación, siendo Avery Bradley con 23 tantos el máximo anotador del choque. 

Una victoria de mucho mérito, tras lo sucedido antes del inicio de la serie. El trágico fallecimiento de la hermana de Isaiah Thomas ponía la eliminatoria cuesta arriba para los Celtics (0-2), pero han conseguido revertir la situación permaneciendo unidos. Una actitud que valoraba su técnico, Brad Stevens, tras el encuentro.

«Sucedieron cosas más importantes que el baloncesto, y tienen prioridad. Estoy muy orgulloso de nuestros chicos, por cómo nos tratamos entre nosotros, y cómo seguimos  juntos, Nadie señaló a nadie, y creamos una gran red de apoyo, especialmente con Isaiah. Creo que todos agradecieron que se contara con ellos», afirmaba. 

Los Bulls, por su parte, acusaban la baja de Rajon Rondo tras el segundo encuentro. El base era clave en los dos primeros partidos y su ausencia ha sido definitiva para los de Chicago, así como la irregularidad de sus principales estrellas. La versión del equipo en el sexto partido ante Boston recordaba a alguna de las peores ofrecidas durante la temporada. Mirotic volvía a estar discreto, y firmaba 5 puntos en 20 minutos de juego.

En el tramo final del partido, la grada de Chicago estallaba y lanzaba cánticos contra su entrenador, Fred Hoiberg. Los aficionados de los Bulls pedían su despido –«Fire Hoiberg»-, algo que no gustaba demasiado a su compañero de profesión, Brad Stevens. Dale al play y repasa la secuencia.