Los Raptors recuperan el factor cancha pese a la magia de Curry

Los Raptors recuperan el factor cancha pese a la magia de Curry

El equipo canadiense se impone en el Game 3 de las Finales 2019 de la NBA.

Toronto Raptors asaltó el Oracle Arena con una victoria (123-109) lograda gracias a un despliegue de baloncesto coral y gran actividad defensiva. Por el lado de Golden State Warriors, tan solo Steph Curry (47 puntos) y, por momentos, Draymond Green aparecieron para intentar preservar el factor cancha finalmente robado. La baja de Klay Thompson, sumada a las ya confirmadas de Kevin Durant y Kevon Looney, fue una losa demasiado pesada para los vigentes campeones, que se vieron incapaces de frenar a los de Canadá. En los Raptors destacaron Kawhi Leonard (30), Kyle Lowry (23) y un entonado Danny Green (18 con 6 triples anotados) para llevarse el encuentro y poner el 2-1 en la serie.

El partido como tal empezaba antes del pitido inicial. La incógnita sobre la presencia de Klay Thompson en el encuentro acaparó todos los focos hasta que, apenas unos minutos antes de dar comienzo el choque, los Warriors anunciaron que su escolta all-star sería baja por la lesión sufrida al final del Game 2. Así, los Raptors tenían ante ellos una oportunidad perfecta para colocarse nuevamente al mando de la serie por el anillo. Con Kevin Durant y Thompson fuera, la franquicia de Toronto tenía que dar un golpe sobre la mesa.

El peso ofensivo de los Warriors recaía sobre Steph Curry. Pese a su acierto inicial, Toronto salía muy serio  y tanto Marc Gasol como Pascal Siakam daban la primera ventaja a los Raptors. El 15-7 de inicio obligaba a Steve Kerr a parar el partido tras tres ataques consecutivos sin anotar de los de Oakland.  Los visitantes conseguían puntos fácilmente y sólo Curry evitaba que la renta se descontrolase en el primer cuarto. Por su parte, Gasol cerraba el periodo como máximo anotador de su equipo (8 puntos en 7 lanzamientos).

Para entender el primer cuarto de los Warriors basta con hablar de Steph Curry. El base lo hizo todo (17 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias) y fue la única razón por la cual, pasados los primeros 12 minutos, Golden State seguía vivo. El segundo periodo empezaba con los Raptors aprovechando los minutos de Curry sentado para aumentar su renta, esta vez de la mano de Siakam. El partido entraba entonces en un atolladero donde ambos equipos tenían problemas para sumar y los árbitros se tornaban protagonistas con varias faltas consecutivas que no dejaban correr el reloj. Los Raptors, mucho menos acertados que en el primer tiempo, entraban en bonus con varios de sus titulares en problemas de faltas (3 de Lowry, 3 de Green, 3 de Marc y 2 de Kawhi). Una gran última posesión de Golden State culminada por Andre Iguodala cerraba así la primera parte, aún con dominio de Toronto.

Tras la vuelta de vestuarios, los fantasmas del Game 2 aparecían por el Oracle para Toronto con un 7-0 de parcial a favor de Golden State. Kawhi Leonard y Kyle Lowry se encargaban de espantarlos con sendos triples que devolvían la diferencia en el marcador a 11 puntos. Una sucesión de fallos por parte de ambos equipos, unido a un triple imposible de Curry, hacían que Nick Nurse pidiera tiempo muerto con 73-68 y 6 minutos por jugar en el tercer cuarto. Los Raptors aguantaban las embestidas de los Warriors y Toronto se metía en el último periodo con la sensación de que tan solo un cuarto antológico de Curry podría evitar la derrota del equipo local.

La energía de Quinn Cook abría el último asalto, acercando a los de la bahía en el marcador. Sin embargo los buenos minutos de Serge Ibaka en defensa y Green en ataque permitían a Toronto mantener la calma. Mediado el cuarto, con ambos equipos igualados en puntos dentro de la zona (50), la gran diferencia estaba en el lanzamiento de tres (9 Warriors – 15 Raptors). Un buen parcial encabezado por el poderío de Ibaka en la pintura y el acierto de Lowry en el perímetro permitían a Toronto volver a estirar su renta hasta los 17 puntos. El internacional español decidía celebrar la fiesta del tapón y sumaba 6 lanzamientos bloqueados ante unos Warriors a los que les costaba horrores encontrar el aro. En los últimos compases, un triple imposible de Fred VanVleet terminaba de enterrar los sueños de Golden State, que veía como el factor cancha volvía a escaparse de Oakland.

Al término de los 48 minutos el marcador mostraba un 123-109 favorable a unos Raptors que, pese a tener otro partido en el Oracle Arena en apenas dos días, se marchaban con la sensación de que el pabellón sagrado de los Warriors ya no era inexpugnable. Ahora los Warriors tendrán que ver si consiguen recuperar a sus jugadores lesionados de cara al Game 4 o si podrán ajustar, una vez más, para enfrentarse a unos Raptors que tan solo necesitan ganar dos de los próximos cuatro encuentros para ser campeones.