Los Spurs golpean primero, con LeBron deshidratado. Spoelstra: «Ha sido como un puñetazo en el estómago»

Los Spurs ganan ante los Heat (110-95) el primer partido de la final de la NBA.

Pero, lo más destacado del choque fue un fallo eléctrico en el AT&T Center de San Antonio que convirtió el pabellón en una sauna, con temperaturas por encima de los 30 grados.

El calor hizo ver a los jugadores deshidratados y poniéndose hielo. LeBron se tuvo que retirar al banquillo por unos calambres en el último cuarto, para volver a pista y aguantar sólo dos jugadas. El marcador cuando dejó el partido definitivamente reflejaba un 94-92 para los Spurs a cuatro minutos del final. 

Su entrenador, Spoelstra afirmó al acabar el choque en declaraciones recogidas por ESPN que «fue mala suerte que sucediera. Es como un puñetazo en el estómago ver a tu líder marcharse cojeando al banquillo, pero en esos últimos cinco minutos ellos jugaron mejor. Hubiera sido necesaria una mente muy retorcida para tramar un plan que afectaba a los dos equipos por igual».

El entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, bromeó en rueda de prensa sobre el no funcionamiento del aire acondicionado: «Todos los jugadores acabaron cansados y deshidratados. Espero que podamos pagar la factura antes del segundo partido».

Los Spurs dominaron el partido en la primera mitad de la mano de Tim Duncan, con 15 puntos anotados al descanso (54-49). Pero, la franquicia de San Antonio, a causa de las perdidas de balón en el tercer cuarto, perdió la ventaja y los Heat llegaron a ponerse siete arriba (79-86). Entonces entró en escena Danny Green para meter 11 puntos en dos minutos para dar la victoria a su equipo, mientras LeBron se retiraba al banquillo.

¿Conseguirá recuperarse para el segundo partido? La respuesta, en la madrugada del domingo al lunes (02:00h.; C+ 1 y C+ Deportes).