Los Thunder caen de nuevo. ‘Missing Harden?’

Oklahoma City perdió sorprendentemente su segundo partido de la temporada en casa (95-104) y ante unos Atlanta Hawks que no pudieron contar con su mejor jugador, Josh Smith. Un resultado que hace saltar las alarmas. ¿Efectos colaterales del traspaso de James Harden o simplemente falta de ritmo?

“James Harden era un buen jugador, pero, entendedme, él no era el ‘Dr. J’ [Julius Erving]”. A la frase que Scott Brooks pronunció días atrás se le puede sacar mucha punta. Sobre todo porque su equipo no termina de encontrar su identidad tras el traspaso y Harden firma números de otros tiempos.

Los Thunder volvieron a caer en la noche del domingo, y fue en su pabellón (a reventar) ante un equipo del Este como los Hawks, donde ni siquiera actuó Josh Smith, recuperándose todavía de un esguince de tobillo. Esta derrota se une a la del encuentro inaugural en San Antonio, decidida por una canasta ganadora de Tony Parker.

La temporada pasada los Thunder empezaron 5-0 y ganaron doce de sus primeros catroce encuentros.

La reacción lógica es preguntarse si estas inseguridades se deben al súbito traspaso de James Harden, el tipo que se sentaba entre Durant y Westbrook en el vestuario. Si ese movimiento ha deteriorado su extraordinaria química.

“Si alguien cuestiona la química de este grupo es que no lo conoce tan bien como yo”, despejaba Brooks también en la citada previa del partido.

Lo cierto es que tampoco se puede achacar ese bajón de rendimiento al sustituto de Harden, Kevin Martin, que promedia 20.7 puntos en tres partidos, con un increíble 12 de 17 en triples (70%). El escolta, que sube sus registros de la temporada pasada –como titular en Houston acreditó 17.1 tantos–, firmó nada menos que 19 puntos en el segundo cuarto contra los Hawks, confirmando que en los Thunder sigue habiendo soluciones ofensivas desde el banquillo. El problema parace estar en la defensa. Y ahí tampoco es que Harden fuera determinante.

“Nosotros intentamos ganar partidos. No hablamos del traspaso. El traspaso se hizo. Tenemos suficiente talento en este equipo para ganar partidos”, sentencia Kendrick Perkins.

Puede que estos resultados se deban en parte al schock por el traspaso, o puede que simplemente haya que enmarcarlos en la relajación y extraña falta de competitividad de los equipos punteros de la NBA. Lakers y Nuggets, dos de los favoritos del Oeste, perdieron sus tres primeros partidos. Miami, por su parte, se fue del Garden con una paliza.

Y este año no hay lockout al que echarle la culpa…