Milwaukee Bucks se hunden en una crisis de resultados: ¿Qué está fallando en la pareja Giannis-Lillard?
El traspaso de Damian Lillard a los Milwaukee Bucks fue visto como una potencial salvación para Giannis Antetokounmpo. Al fin, un anotador de su calibre, alguien distinto que le ayudase en la ofensiva. Sin embargo, el tiempo y las decisiones de la franquicia están demostrando que aquel movimiento fue todo un error. Un año después de aquello el balance se resume en una fase regular decepcionante, un cambio de entrenador, una eliminación en primera ronda y muy malas sensaciones. Lejos de revertir la situación, los Bucks han empezado la campaña 2024-25 con un balance de 1-4, perdiendo esos 4 duelos de manera consecutiva y siendo esa única victoria ante unos 76ers sin Embiid ni George.
Un mal inicio de curso no es el fin del mundo. Ni siquiera tiene por qué significar que el proyecto vaya a implosionar. Aunque, no es menos cierto, que Milwaukee no ha dado señales de poder contar al interno de su plantilla con lo necesario para darle la vuelta a la tortilla. Las caídas contra oponentes presumiblemente menores como Bulls, Nets o Grizzlies reflejan un escenario preocupante que ha hecho saltar las alarmas en la organización.
“Perder es frustrante”, aseguró a los medios Giannis Antetokounmpo en declaraciones recogidas en el Wisconsin JS. “Pero estamos haciendo lo correcto. En esta es parte de la temporada no está yendo como queremos. Pero perder dos, perder tres, perder cuatro, perder cinco, perder seis seguidos; perder uno, siempre es frustrante. Pero, de nuevo, mi padre solía decir: ‘¿Por qué te quejas si no te vas a rendir? ’ Así que no me voy a rendir”.
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“Es disciplina. Punto”, añadió Doc Rivers. «Depende de nosotros exigirnos más, señalar más las cosas, lo cual estamos haciendo, y en algún momento tiene que haber consecuencias por ello. Una vez más, sigo pensando en mi [responsabilidad]. Hay algo que no están escuchando y que les estoy diciendo, y tengo que hacer un mejor trabajo».
Más allá de las particularidades de la derrota ante Memphis Grizzlies con 19 puntos de Santi Aldama, la realidad es que los Bucks se han asentado entre los peores equipos de la competición en el breve tiempo que lleva la temporada en marcha. A nivel ofensivo y defensivo son el 7º peor equipo en ambos parámetros, dando como resultado un -8,2 de net rating, haciendo que los de Wisconsin ocupen el tercer escalón del podio en la NBA contando desde abajo, solo por delante de Pelicans (-8,5) y Jazz (-17), cuyo foco está en el Draft.
Para más inri, la conjunción de Giannis Antetokounmpo y Damian Lillard tampoco está funcionando. En los 123 minutos que han compartido cancha ambas estrellas, el impacto de los dos ha sido negativo, con un -5,2 según NBA Stats. Por paradójico que parezca, esta ha sido la tercera «mejor» pareja de la franquicia que haya superado el umbral de los 100 minutos de juego.
No obstante, el pasado curso, en este mismo lapso de los 5 primeros partidos, esa dupla del griego y Dame tampoco empezó de la mejor manera, con un -5,7, terminando el año con +10,2. Pese a esto, no hay excusa que valga en este inicio de campaña. Ambas estrellas llevan ya un año natural juntas, con más de 70 partidos de rodaje para aprender a coexistir y complementarse tal y como se esperaba.
En el reparto de culpas, hay un porcentaje más alto que corresponde a un Damian Lillard que frente a los Memphis Grizzlies terminó con una serie de 1 de 12 en tiros de campo, incluyendo 0 de 6 al triple en 33 minutos de juego. El encaje de Dame en los Bucks ha estado muy lejos de lo que muchos esperaban, no solo en esta campaña sino desde su desembarco vía Portland. El descenso en el acierto exterior es notable, pasando de un 37,2% de carrera en los Blazers a 35,4% el año previo y 26,7% en el actual. Su impacto en términos de dirección, gestión del bloqueo directo y organización ha sido negativo, así como una química con Giannis todavía en construcción.
El principal problema del equipo dirigido por Doc Rivers en este comienzo de temporada reside en la defensa, que ha permitido 116,3 puntos por 100 posesiones a oponentes contra los que debería haber rendido mucho mejor. Las bases del sistema que Mike Budenholzer construyó han pasado a mejor vida y el presumible equilibrio que siempre ha acompañado a Rivers en sus equipos todavía no se ha visto.
Y lo peor para los Bucks es que el calendario no les va a dar un solo respiro. Dos partidos seguidos contra los Bucks entre el sábado 2 y el lunes 4 de noviembre, un alto en el camino recibiendo a los Jazz para después medirse a Knicks y Celtics. La temporada de Milwaukee y el futuro de Giannis pueden quedar definidos en las próximas dos semanas, incluso aunque parezca que sea demasiado pronto.
Foto: Milwaukee Bucks
