El futuro inmediato de los Pelicans: situación actual: plantilla, contratos…

El futuro inmediato de los Pelicans: situación actual: plantilla, contratos…

Los Pelicans son uno de los equipos con más futuro de la NBA: Zion Williamson como líder y muchos jugadores de valor

Los Pelicans han dejado un sabor amargo tras su paso por la burbuja de la NBA en Disney World: 2 victorias y 6 derrotas. El equipo contaba con un Zion Williamson que sigue siendo tratado entre algodones y que había disputado sólo 19 partidos antes de adentrarse en ese intento suicida por llegar al play-in, algo que consiguió Portland para arrebatarle el puesto de postemporada a Memphis. Su mal juego y la mala utilización de sus armas para, al menos, dar espectáculo terminaron con la etapa de Alvin Gentry al frente del equipo. Pronto quizás, ya que desde el megatraspaso de Anthony Davis y la llegada de los jugadores de los Lakers (Ball, Hart, Ingram) a cambio de él no ha tenido a Zion, su verdadera estrella pese a la precocidad, una cantidad de días muy limitada. No se ha podido medir el impacto y, pese a ello, habrá un cambio en el banquillo.

Estamos ante uno de los conjuntos que más lejos puede llegar en los últimos años. Tiene la juventud, tiene la calidad y tiene una fanaticada con energías renovadas tras el paso de Davis y una moral que venía tocada desde que les afectó directamente el Huracán Katrina. Una franquicia en la que faltaba identificación, contando con el cambio de nombres (Hornets/Pelicans) y que estuvo bajo la supervisión de la propia NBA en tiempos de David Stern sube la apuesta teniendo a uno de los proyectos más ilusionantes de este siglo en el baloncesto mundial: Zion Williamson.

La nueva confección de los Pelicans

Sobre el número 1 del Draft 2019 y ex de la Universidad de Duke gira todo. Y que la estrella sea un jugador de primer años abre el abanico en términos de confección de plantilla. Haciendo números, tiene comprometidos 43,4 millones para los próximos tres años si el equipo decide aplicar las renovaciones de su contrato de novato. El acuerdo que sus otros dos compañeros de generación, el pívot Jaxson Hayes y el escolta Nickeil Alexander-Walker, tienen firmado hasta el año 2022 sólo implica 16,7 millones más. Es ahí donde empieza la construcción.

Las piezas que desaparecen son Derrick Favors, el hombre fuerte en la pintura, y E’Twaun Moore, tirador y defensor perimetral competente. También lo haría Darius Miller si no se garantiza su contrato de siete millones. Éstos son salarios importantes, especialmente el de Favors (2º mejor pagado de la plantilla hasta ahora). Son los jugadores sobre los que los Pelicans tienen que valorar la continuidad. Con un menor riesgo también acaban contrato Jahlil Okafor, número 3 del Draft 2015 y con una enorme diferencia entre sus capacidades para atacar y para defender, y los también jóvenes Frank Jackson, Sindarius Thornwell y Kenrich Williams. Todos ellos utilizables, pero… ¿válidos para un asalto a los Playoffs en 2021?

Dos exteriores con amplia experiencia, J.J. Redick y Jrue Holiday, salvaguardarán a Williamson. Parecen fijos para la temporada 2020/21, aunque Redick podría ser utilizado cuando llegue el mercado invernal al acabar contrato. También seguirá el italiano Nicolò Melli, de sorprendente rendimiento aunque en Europa ya había demostrado su capacidad para anotar. Alguna duda más hay con los jugadores que llegaron de Los Ángeles, Lonzo Ball y Josh Hart, sobre todo como el primero. Si Trajan Langdon, mánager general, considera que por juventud y potencial pueden ser elementos valiosos en un posible traspaso, son los primeros en la fila.

La piedra angular de lo que viene a partir de ahora es Brandon Ingram. Ha sido el mejor jugador de la última temporada, por lo que las miradas están puestas sobre él. También en Zion, ya que no se ha demostrado ni que puedan convivir ni que no en lo poco que han compartido, siendo ésta una de las discusiones más importantes en torno a la plantilla. Ingram apostó por su valor de mercado, no renovó el año pasado cuando tuvo la oportunidad esperando a este parón. Sólo quiere firmar el máximo salarial, que se puede ir por encima de los 200 millones de dólares (201,8) si accede a alguno de los tres mejores quintetos de la Liga. Ingram, de sólo 22 años, superó una enfermedad el pasado verano y ha acabado con 23’8 puntos, 6’1 rebotes y 4’2 rebotes la fase regular, mejores números que en los Lakers sin un incremento especial en sus minutos.

¿Puede maniobrar Langdon para renovar a Ingram y hacer más cambios más para mejorar el equipo? Sí. Ésa es la suerte para ellos. Falta conocer los límites de salary cap y luxury tax de este mercado, que bajarán por la fuerte crisis económica que afronta la Liga tras el parón por el coronavirus y el conflicto en el mercado chino, pero son el sexto equipo -y primero de la Conferencia Oeste- con menos dinero comprometido para la 2020/21: 83 millones. Puede obrarse el milagro y hacer de los Pelicans un equipo a pelear por cotas altas cuando se reinicie la NBA.