Prigioni baraja retirarse en España el año que viene. ¿Y luego?

Prigioni baraja retirarse en España el año que viene. ¿Y luego?

El 19 de febrero, los Knicks traspasaban a los Rockets a Pablo Prigioni por Alexey Shved y dos segundas rondas del draft de 2017 y 2019.

Ahora, dos meses después y una vez que los de Houston han eliminado a Dallas en la primera ronda de los playoffs, el veterano base concede una jugosa entrevista al NY Post.

“Fue un gran cambio para mi”, dice Prigioni sobre su llegada a los Rockets y continúa: “Los primeros tres-cuatro meses de la temporada fueron duros, realmente duros. Estábamos en el medio de una reconstrucción. Después del traspaso, todo cambió. Tuve suerte de aterrizar en uno de los mejores equipos del Oeste. Fui afortunado por la desgraciada lesión de Beverly, estaba jugando muy bien. La lesión abrió un hueco en la rotación para mi. Estoy tratando de dar lo mejor y disfrutar de esta presión”. En los cinco primeros partidos de postemporada ante los Mavs ha jugado 21,3 minutos promediando 3,4 puntos, 2,4 asistencias y 1,2 rebotes.

Sobre su rol y el estilo de juego en los Rockets, afirma que “jugamos rápido con muchos pick and rolls. Me siento muy cómodo jugando de esta manera. Trato de aportar al equipo un estilo europeo, parar el ritmo cuando el partido se vuelve loco. No soy un anotador o atlético pero soy inteligente y trato de leer los partidos”.

A sus 37 años, reconoce que espera jugar una temporada más, presumiblemente en España, antes de la retirada. Los Rockets tienen una opción sobre él para la próxima campaña.

¿Y después? Su futuro pasa por el banquillo. Por eso su experiencia con el triangulo ofensivo en los Knicks fue enriquecedora: “Quiero intentar ser entrenador. Creo que lo llevo en la sangre”.