Radja llama mentiroso a Pitino veinte años después: así recuerda su mala experiencia con él

Radja llama mentiroso a Pitino veinte años después: así recuerda su mala experiencia con él

En su momento, sorprendió, y mucho, la vuelta de Dino Radja a Europa tras cuatro años de gran nivel en la NBA. Con 30 años, el ala-pívot de Split, de 2,11 metros de altura, aceptó la oferta del Panathinaikos para regresar al viejo continente tras 224 partidos en la mejor liga del mundo. Y uno de los motivos, (ahora se ha sabido), fue lo decepcionado que se sintió Radja tras ser intercambiado por los Boston Celtics.

Radja señala a un culpable de su adiós en Estados Unidos, y no es otro que Rick Pitino. El mítico entrenador estadounidense tuvo unas palabras con el mítico jugador de la Jugoplastika que ahora han salido a la luz en declaraciones del interior a contra.gr que recoge Sportando.

Las palabras de Radja sobre Pitino

«No puedes trabajar con una persona que te ha mentido. Cuando llegó a los Celtics, escuché rumores de que quería deshacerse de todos. Durante cuatro años estuve entre los mejores jugadores del equipo. Sentí que tenía derecho a preguntarle directamente sobre su plan. Fui a verlo para preguntarle si quería traspasarme. Le dije que tenía 30 años y que tenía la sensación de tener todo el derecho de preguntarle si quería traspasarme. Y le pedí una respuesta honesta. ‘Si no te gusto, está bien para mí. Es tu potestad traspasarme. son sólo negocios. Sólo dímelo y si me traspasas me gustaría ir a un equipo competitivo. No me envíe ninguna casa de putas. Esto es algo que merezco después de todo lo que he hecho por los Celtics y en mi carrera».

Y eso, que en su primera conversación, Pitino, que desembarcó esa campaña (1997-1998), en la franquicia de Massachusetts, le dio esperanzas: «No, no tengo el menor interés en traspasarte. Quiero construir el equipo a tu alrededor», le alentó. Sin embargo, al cabo de unos días, fue traspasado a uno de los peores equipos de la liga en ese momento, los Philadelphia 76ers, algo de lo que también ha hablado Radja.

«Después de unos días descubrí que me traspasó a la peor organización que había en ese entonces: los Sixers. Podría haber reaccionado de muchas maneras diferentes, pero los balcánicos somos más inteligentes que los estadounidenses. No le pedí que me cambiara al equipo campeón. Sólo quería jugar en un buen equipo. Pero él no quiso. No me traspasaron por mi rodilla, pero eso era algo que no quería hacer. Así que al final acordamos que me dejasen volver a Europa».

Así las cosas, el croata decidió embarcarse en la aventura griega, en la que estaría dos años (del 97 al 99). Un año en el Zadar, otro en el Olympiacos, uno más en la Cibona Zagreb y el adiós en su tierra jugando en el Split (2002-2003), pondrían fin a una carrera de leyenda en Europa y de gran nivel en la NBA. No en vano, en 224 partidos en USA dejó una notable media de 18,4 puntos y 9,3 rebotes para un recuerdo imborrable en el TD Garden. Sin embargo, para Pitino no fue suficiente.