Ricky se sincera tras la temporada más dura: “A veces, de noche, pasaba por un infierno”

Ricky se sincera tras la temporada más dura: “A veces, de noche, pasaba por un infierno”

«A veces, de noche, durante la temporada, pasaba por un infierno. Me despertaba, quién sabe, en Sacramento, en Los Angeles, en mitad de la noche, solo en un hotel y pensaba: ¿Por qué estoy aquí? ¿Merece la pena?».

Ricky Rubio habla a corazón abierto para The Associated Press tras una temporada muy dura en lo personal: en octubre se murió Flip Saunders, su entrenador y gran valedor en los Timberwolves, y en mayo perdió a su madre, Tona, víctima de un cáncer.

Entre las dos pérdidas, Ricky vivió un calvario de 7 meses: tras la muerte de Saunders, el base veía cada día el sufrimiento de su hijo, Ryan, asistente de los Timberwolves, y pensaba qué él podría estar pronto en su situación.

«Cualquiera puede decir que está muy unido a su madre. Pero cuando veías a Tona y a Ricky, y como era su relación, era algo más. Había una conexión entre ellos. Eran muy parecidos. Ricky tiene un hermano y una hermana y ningún padre dirá que tiene un favorito. Pero se podría decir que Ricky era el favorito de Tona», explica Lucas Charte, amigo y mánager de Ricky.

Al perder a su madre, Ricky tuvo dudas existenciales: «Cuando pasó todo, pensé qué era lo mejor. ¿Quedarme con la familia? ¿Quedarme en casa? O sacrificarlo todo otra vez por un objetivo, la medalla de oro, y dedicárselo a ella».

El internacional español decidió ir a Río con la Selección y tratar de ganar el oro por su madre. Demasiada autoexigencia, admite: «Tenía mucho en mi cabeza, empecé con dudas. Pensaba si todo el sacrificio valía la pena. Me puse mucha presión, como he hecho durante toda mi carrera. Pero llegó un punto en el que decidí olvidar toda la presión y sólo jugar para divertirme, hacer mi juego y disfrutar de lo que hago».