Shawn Bradley, de ser objetivo de ‘dunkers’ a ofrecerse para aconsejar a Tacko Fall

Shawn Bradley, de ser objetivo de ‘dunkers’ a ofrecerse para aconsejar a Tacko Fall

Si hay alguien que puede hacer de mentor para Tacko Fall en la NBA, ése es Shawn Bradley, que pasó por situaciones similares por su altura

El Draft de 1993 tuvo en Chris Webber su número uno y en Penny Hardaway su número 3. Entre ambos apareció Shawn Bradley (Alemania, 1972), el estadounidense (pese a que nació en Alemania mientras su padre estaba allí en una base militar) más alto de la historia de la NBA. Sus 2.29 de altura le convertían en todo un referente interior para su equipo, pero también en un objetivo prioritario para los atletas de la Liga que querían ganarse un highlight o una foto para la historia machacando sobre él. Desarrolló una carrera de 14 temporadas en la NBA (Philadelphia 76ers, New Jersey Nets y Dallas Mavericks) y se retiró en 2005. Fue entonces cuando comenzó una vida alejado de las canchas y se centró en ayudar a jóvenes problemáticos en una escuela en Utah y en comenzar una carrera política como republicano en el mismo estado. Ahora, a sus casi 48 años, se ofrece para ayudar a Tacko Fall en su transición hacia la NBA.

El jugador más ‘posterizado’ de la historia

Shawn Bradley era un jugador tranquilo. Mejor dicho, era una persona tranquila. Sus creencias religiosas, mormón practicante, le llevaron hasta Australia durante dos años en forma de misión tras terminar la universidad, y su personalidad estaba muy marcada por este tipo de convicción. Quizás fue precisamente eso lo que le hizo ser un blanco fácil por sus rivales en la cancha, que le colgaron una diana en la espalda desde que priso su primera cancha de la NBA. Todos querían hundirla por encima de él y demostrar su capacidad atlética y poderío físico. No fueron pocos los que lo consiguieron, llegando incluso a hacerle replantearse si el baloncesto profesional era realmente su sitio.

Su particular vía crucis fue llevado a la pantalla en el corto de la serie 30 for 30 de ESPN, en el que se hablaba de la historia de Shawn Bradley, dentro y fuera de la cancha, haciendo por supuesto mención a su mejor en la NBA, en el que firmó 22 puntos, 22 rebotes y 13 tapones en 1998, contra los Portland Trail Blazers de Rasheed Wallace y Jermaine O’Neal en la pintura. Aquella actuación le sirvió para convertirse en el quinto jugador en la historia de la Liga en sumar un encuentro de 20-20-10 y el primero en hacerlo saliendo desde el banquillo.

Son precisamente actuaciones como la que mencionábamos y su dilatada experiencia como profesional la que le han llevado a ofrecerse como mentor de Tacko Fall, el gigante de 2.29 de los Boston Celtics que actualmente se adapta al baloncesto ‘de los mayores’ en la G-League. «La clave está en trabajar duro. Trabajar siempre duro», explicó a los micrófonos de TMZ. «Tiene que trabajar duro, ser él mismo y no pretender convertirse en lo que quieren que sea. Haz lo que sepas que puedes hacer», continuó, antes de despedirse con un «si ves a Tacko Fall, dile que me llame».