¿Te acuerdas de Byron Houston? Su complicada historia más allá del baloncesto…

¿Te acuerdas de Byron Houston? Su complicada historia más allá del baloncesto…

Byron Houston. Uno de esos ‘personajes’ que nos ha traído el mundo del baloncesto. Nacido hace medio siglo en la localidad estadounidense de Oklahoma, este ala-pívot (aunque también podía jugar de alero) de 1,96 metros de altura, jugó más de 200 partidos en la NBA, pasó por España… y acabó en la cárcel en su país acusado de varios delitos denigrantes.

La vida de Byron Houston

Tras formarse en la universidad de Oklahoma State y dejar allí su sello como máximo anotador histórico, Byron Houston llegó a la NBA. Lo hizo como número 27 del draft de 1992 elegido por los Chicago Bulls de la era Michael Jordan. Sin embargo, no llegó ni a debutar en la franquicia de Illinois, siendo traspasado a Golden State, donde pasaría sus dos primeros años en la liga. Seattle y Sacramento, sus dos otros equipos en una andadura sin pena ni gloria con 12,5 minutos de promedio en 214 choques para 3,9 puntos de media en la competición.

Tras Estados Unidos, llegaría la aventura española… y uno de sus mejores niveles. En la campaña 1996-1997 desembarcó en León con Gustavo Aranzana para dejar unos excelentes 14,8 puntos y 7,2 rebotes por encuentro, formando una gran pareja interior con Chris McNealy. No obstante, este rendimiento no le valdría para continuar en el conjunto leonés el siguiente curso.

De ahí, a Puerto Rico, Filipinas, Rusia y Polonia, además de por la CBA por los Quad City Thunder. Cinco países en apenas un par de años para regresar de nuevo a nuestro país. Lo hizo en el Joventut de Badalona de Alfred Julbe, Raúl López, Alex Mumbrú o Rafa Jofresa, pero en el que pasó únicamente una docena de partidos. La Penya alegó motivos personales de Byron Houston para despedir a un jugador que estaba promediando 12 puntos y 5,3 rebotes por encuentro.

El tiempo hizo ver lo que el Joventut había visto en Byron Houston. Desde entonces, fue acusado de exhibicionismo por lo menos en cuatro ocasiones en 2003, y tras varios avisos sin cárcel, en junio de 2007 completó su delirio: fue arrestado por conducir su coche mientras realizaba acciones pornográficas él mismo. Ni la presencia de la policía frenó sus intenciones. Además, tenía hasta el carnet caducado. Desde entonces, poco más se sabe de él. La vida de Byron Houston. Un claro ejemplo de que, a veces, el baloncesto no puede ayudarte todo lo que necesitas.

Fotos: Getty Images y Endesa Basket Lover