‘ASAP KD’, por José Ajero

‘ASAP KD’, por José Ajero

Los Warriors necesitan al mejor Kevin Durant lo antes posible (ASAP, en inglés) en estas Finales de la NBA.

Uno es un acrónimo y el otro, simplemente iniciales. El primer término es ya casi castellano y e utiliza tanto en redes sociales como en los e-mails del trabajo: As Soon As Possible , lo antes posible. 

La K y la D son las de Kevin Durant. Las seis letras juntas urgen a KD a aparecer en estas finales ASAP. Y es que sus 26 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias molan y eso, pero no tanto. Pensemos que llegan en 22 tiros y que solo metió 8. LeBron necesitó 32 para meter 51. Pero es jodido que te comparen con LeBron y que ganes salvo en fortaleza capilar; y ahí KD, tampoco.

En fin… La comparación con LBJ hay que hacerla porque nosotros la hemos construido. La llegada de Durant a las Finales de 2017 fueron de una pasión inigualable. MVP y entrada en el mismo primer mundo que James. Cinco partidos de 2017 nos hicieron olvidar el último de 2016, un séptimo partido a domicilio en el que vivimos un ejercicio de dominio del basket apoteósico. 

Algo irrepetible hasta el primero de 2018. LeBron generó casi 70 puntos para un equipo que murió en la prórroga. A la vez que aplastaba a defensores pequeños y birlaba la cartera a los más grandes, Durant dudaba.

Los Cavs han sabido seguir el scouting de Houston. A D’Antoni le costó dos partidos cambiar el aire: toda la bola a KD y que él decida. Pero no lo está haciendo, el peso de las defensas va a los otros y a él le obligan a jugar. Repetimos, 26 puntos en 22 tiros: ineficaz. Admitió días atrás que le cuesta reconocerse. Se obsesiona en defensa y se deja llevar en ataque. Ejecuta por basket, no por inteligencia, y el ejemplo perfecto fue la penúltima jugada en la que arrolló a LeBron y solo un milagro evitó que la falta fuera señalada en ataque.

Su lectura y factura fueron malas. Se fue para el lado complicado, atacó el aro separándose de él. Y solo una milésima y una inoportuna revisión le salvó el culo. KD no está en OKC nunca más. Sus números han de ser los del equipo, en fondo y forma. Pero si se olvida de ello, Golden State lo notará y lo pagará. 

Y ya lo está pagando. Y ya fue advertido tras el quinto partido de la final del Oeste. «Haz mejores a los otros, que eres tan bueno que puedes», le dijo Kerr.