Tim Grover, el secreto de Michael Jordan para mejorar su juego

Tim Grover, el secreto de Michael Jordan para mejorar su juego

Michael Jordan se apoyó en un hombre que fue fundamental para subir el peldaño que le faltaba y ganar la NBA

Michael Jordan ya había sido MVP de la NBA cuando se empezó a topar con un muro que le ponía imposible acceder a las Finales y ganar el ansiado campeonato. En 1988 es donde se agudizó el fenómeno, que duraría dos años más: mejor jugador de la temporada, mejor defensor y hasta el más destacado del All-Star… y eliminado por un equipo que le tomó muy bien la medida. Los Pistons de los ‘Bad Boys’ le hacían marcajes muy duros y el bueno de Mike se topaba una y otra vez contra ellos. Ese año fue en las semifinales de conferencia y los dos siguientes sería ya en las finales de conferencia cuando los de Detroit eliminarían de la pelea a los Bulls de un Michael Jordan que clamaba contra las defensas que tenía que soportar y que, en muchos momentos, veía como ilegales. Su frustración fue en aumento hasta que apareció en su vida Tim Grover.

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Después de leer un artículo sobre cómo los Pistons estaban consiguiendo parar a Jordan, cómo utilizaban el físico para cargarse la parcela mental del neoyorquino, fue el propio Tim Grover el que se ofreció a la franquicia para trabajar con ellos. Tenía una solución. Ofreció sus servicios a los Bulls; cuando Jordan lo supo, dio el OK. Se le dio un periodo de prueba de 30 días y terminó trabajando para ellos durante varios años.

Ric Bucher ha recogido en Bleacher Report testimonios sobre aquella relación…

Jud Buechler: «Entrenó exclusivamente con él el tiempo que estuvo. Tampoco es que los Pistons estuvieran haciendo nada raro viendo cómo era Michael, que no era culturista pero sí era una fuerza de la naturaleza. Sobre todo, el tronco. Las veces que te ibas de bruces contra él en los entrenamientos no lo pasabas muy bien, era una roca». Destaca la parte del tronco porque es en la que se especializó Grover.

Scott Williams: «Probablemente fui el que más partidas de uno contra uno jugó contra Michael sin contar a sus hermanos. Siempre me cogía después de los entrenamientos para eso. Sólo jugábamos desde la línea de tiros libres hasta el aro. Le gané una vez y dijo que había sido falta en ataque, tras lo que luego metió tres canastas seguidas para ganarme: no tenía piedad». La estrategia era coger a un jugador fornido como Williams y trabajar los movimientos en el poste, parte capital de la evolución de Jordan en el juego y un arma con la que derrocaría a más de un contrincante.

El plan personalizado empezó a hacer efecto gracias a que Jordan, que hasta ese momento no había trabajado tanto una parte física que le venía de serie, se puso las pilas. Comenzó a ejercitarse en el sótano de su casa con el plan que le había mandado Tim Grover, basado en fortalecer el tronco para estabilizar mejor el cuerpo y ser más resistente al castigo físico. Le puso hasta nombre, Jump Attack, porque una de las bazas que quería jugar de cara al juego ofensivo de Jordan era mejorar más su salto vertical. Pesas, balones medicinales y sesiones exhaustivas para que el ’23’ resistiera.

El propósito se consiguió. En la primera oportunidad ante los Pistons, en 1991, barrido. 4-0 y decepción mayúscula en Detroit, que no se hacía a la idea de que fuera Michael Jordan el que les hubiera cogido el tranquillo y dado la vuelta a la situación. Ahí llegó el primer triplete. Pero tras su escapada al béisbol tenía que recuperar la forma y la parte física volvió a ser fundamental, con los Pacers, los Jazz o los Knicks siguiendo el ejemplo de los Pistons y llevando a los Bulls al límite. Y ganó otro triplete.

Jordan sabía lo que le debía a Tim Grover y se lo recompensó estableciendo un vínculo a través de su marca, Jordan Brand, que se extendió hasta después de que la carrera del astro acabara por tercera y definitiva vez. Grover se estableció en Chicago y compró un gimnasio al que puso de nombre Attack Athletics, en referencia a su patentado plan de entrenamiento, y ha ayudado a otros jugadores de la NBA como Kobe Bryant, Gilbert Arenas, Devin Harris, Michael Finley o Dwyane Wade a mejorar el aspecto físico.