Yao Ming, de pelear en la pintura a hacerlo en los despachos

Yao Ming, de pelear en la pintura a hacerlo en los despachos

Tras hacerse valer en la NBA, Yao Ming ha conseguido brillar también fuera de las canchas como presidente de la CBA china

Yao Ming comenzó su carrera deportiva en la CBA china. Corría el año 1997 y el gigantesco pívot de 17 años vestía la camiseta de los Shanghai Sharks. Allí estuvo hasta 2002, cuando los Houston Rockets le escogieron en el puesto #1 del Draft de la NBA (primer extranjero de la historia en salir elegido en esa posición). En ese momento dio comienzo su andadura en Norteamérica, que duró ocho temporadas, hasta que en 2011 colgó las botas. Se mantuvo ligado al mundo del baloncesto, siendo embajador de la FIBA y la federación de su país en diferentes eventos, para terminar siendo incluido en el Hall of Fame en 2016. Sólo un año más tarde, en 2017, comenzaba su última etapa relacionada con el mundo de la canasta, convirtiéndose en el presidente de la CBA y cerrando un círculo que había empezado 23 años antes.

Se puede decir perfectamente que Yao Ming fue un gigante en la cancha y ahora lo es en los despachos. Metafóricamente, pero también en sentido literal. Tiempo atrás se peleó puntos y rebotes una y otra vez en la pintura, mientras que ahora ha luchado para que la CBA pudiese terminar la temporada más complicada en la historia de la competición. Como epicentro de una pandemia mundial de coronavirus, China tuvo que parar todo tipo de evento deportivo y social antes que nadie y marchar por delante en lo referente a protocolos sanitarios, cuarentenas, intentos de retomar la actividad y finalizar lo que se había quedado a medias.

Las lesiones le limitaron como jugador

Durante sus años como jugador dejó un currículo envidiable. En China fue una vez campeón y otra MVP, mientras que en la NBA acabó con ocho elecciones en el All-Star Game y fue el único jugador extranjero en la historia en liderar la votación para el partido de las estrellas. Sólo las lesiones hicieron que la carrera de Yao Ming acabase antes de tiempo, después de disputar nada más que cinco partidos durante la temporada 2010-11. Eso sí, antes de decir adiós al baloncesto en activo se encargó de ganar tres medallas de oro en la FIBA Asia Cup, con sus respectivos galardones de MVP del campeonato. Que los Houston Rockets retirasen su dorsal número 11 fue justicia absoluta.

Firme en los despachos

Si los 2.29 de altura de Yao Ming ya impresionaban en la cancha, no lo hacen menos en los despachos. La leyenda del baloncesto chino es ahora el mandamás de la CBA y ha tenido que lidiar con una situación de lo más complicada, saliendo vencedor. Por culpa del coronavirus, la temporada 2019-20 de la Chinese Basketball Association ha sido la más larga en los 25 años de historia de la competición, aunque Yao puede presumir de haber sido capaz de poner concluir la campaña más complicada a la que se ha enfrentado. «La temporada acabó con éxito gracias al apoyo y esfuerzo de todo el mundo que estuvo involucrado. No hubiésemos sido capaces de hacerlo nosotros solos», declaró Ming en una entrevista para el China Media Group.

El curso 2019-20 de la CBA estuvo suspendido durante 132 días. Muchos de los jugadores extranjeros que la disputaban regresaron a sus países de origen y no pudieron regresar cuando se les reclamó debido a las restricciones de viajes que hubo a lo largo y ancho del globo. Un detalle más del enorme quebradero de cabeza al que se enfrentó Yao Ming. «Sinceramente, aunque la temporada haya acabado bien, no me siento relajado. Queda mucho trabajo por hacer. Tenemos que repasar esta experiencia y aprender a promocionar el baloncesto dentro de esta nueva normalidad y bajo las circunstancias actuales a las que nos enfrentamos», explicó el mito.

Espíritu innovador

Al igual que en competiciones deportivas disputadas en diferentes puntos del mundo, la CBA regresó sin público en las gradas, pero desde las oficinas de la competición china no se quiere dar por hecho que ésta será la tónica para la próxima campaña. «Creo que nuestros fans se lo han pasado muy bien y han disfrutado viendo los partidos por televisión, pero nuestro objetivo es que los equipos puedan volver a jugar en sus canchas y con presencia de aficionados. Tenemos que trabajar en protocolos que cumplan con las normas establecidas en nuestro país«, declaró Yao Ming. Todo esto para que la competición sea atractiva, dentro y fuera de China. «Estamos intentando dar forma a un producto mejor, lo suficientemente atractivo para nuestros consumidores. Necesitamos aprender a establecer conexiones más fuertes con nuestra audiencia y vamos a intentarlo con una nueva tecnología que ofrezca a los fans algo que nunca antes han visto. No se trata sólo de cambiar los logos, sino de ir más allá y crear una liga completamente nueva«.