Abrines y Díez… futuros talentos en el banquillo

En la última jornada cinco y dos minutos respectivamente en cada uno de los partidos que disputó el Barça Regal y el Lagun Aro. Hablamos de dos jugadores considerados entre los mejores jóvenes europeos de su generación.

Entrenar durante la semana con los teóricos mejores entrenadores y con compañeros de máximo nivel pero apenas participar en los partidos o hacerlo con otros de un nivel teóricamente más bajo pero poder adquirir experiencia durante los minutos de la verdad. ¿Qué es mejor para la progresión de un jugador?
Xavi Pascual y Sito Alonso, por circunstancias diferentes, están obligados a conseguir resultados y ese objetivo inmediato parece ir, por los hechos objetivos que se demuestran, en dirección contraria con la de invertir en esos jóvenes talentos que necesitan “cometer errores” durante sus primeras experiencias en partidos para ir adquiriendo el nivel al cual están destinados. No hablamos de dos jóvenes cualquiera. Hablamos de dos de los jugadores con más proyección de nuestro baloncesto. De dos aleros que, siendo juniors, eran dominadores en Europa por talento técnico y físico. Aleros de dos metros capaces de ser diferenciales. Jugadores que si eran los mejores entre los de su edad no hay ninguna razón para que lo sigan siendo en el futuro.

Pero la cuestión es que en el primer tercio de la competición apenas participan con sus respectivos equipos y eso debe hacer reflexionar a sus clubes y a su entorno porque ambos son valores de un futuro necesitado de apuestas propias. Son patrimonio de nuestro baloncesto, de un baloncesto que necesita apostar por nuevas generaciones para seguir dominando internacionalmente. Que cada uno asuma su responsabilidad, jugadores incluidos, pero la única realidad es que desaprovechar el talento de estos chicos sería muy triste.