De las 24 selecciones del Eurobasket sólo 10 jugarán con nacionalizados y 6 de los 10 son bases
Ni siquiera la mitad de las selecciones cuentan con un jugador nacionalizado en sus filas. La mayoría de los jugadores presentes ocupan la posición de base, siendo la de pívot la que cuenta con un único representante.
El Eurobasket arranca mañana. Todas las selecciones ya están en Eslovenia para iniciar la primera fase del campeonato.
De acuerdo a las normas de la FIBA, cada selección puede presentar un nacionalizado. Así, once de las veinticuatro equipos han convocado a un jugador que ostenta esta condición.
La lesión del alero belga Matt Lojeski en la preparación hizo que este número se rebajara a diez. Y de esos diez, seis ocupan la posición de base:
Macedonia: Bo McCalebb (28 años; 1.83; Fenerbahçe Ülker)
Croacia: Dontaye Draper (29 años; 1.80; Real Madrid)
Bosnia: Zack Wright (28 años; 1.95; Brose Baskets Bamberg)
Italia: Travis Diener (31 años; 1.84; Banco di Sardegna Sassari)
Montenegro: Tyrese Rice (26 años: 1,85; Maccabi Tel Aviv)
Ucrania: Pooh Jeter (29 años; 1,80; Sin equipo)
Tres escoltas, el polaco Tomas Kelati (30 años; 1,95; Trabzonspor), el georgiano Ricky Hickman (28 años; 1.89; Maccabi Tel Aiv) y el británico Kyle Johnson (24 años; 1,97; Montegranaro), y un pívot, el israelí Alex Tyus (25 años; 2.05; Maccabi Tel Aviv), completan la nómina.
Selecciones como España o Rusia, que en el pasado han contado con jugadores nacidos en otros países, no han llevado ninguno en esta convocatoria.
Ni siquiera el 50 % de las selecciones cuentan con un jugador nacionalizado en sus plantillas. ¿Vale la pena entonces pedir que pueda haber dos?