José Manuel Beirán: «Antes se necesitaba más la técnica y ahora hay más especialistas»
La juventud y la experiencia en el mismo hogar. Cuatro jugadores de la Liga Endesa (Beirán, Ribas, Abrines y Hernangómez) tienen padres que fueron jugadores en la ACB o en la Liga Nacional. ¿Cómo ha evolucionado el baloncesto desde los 70, 80 y 90 hasta ahora y cuáles son las principales diferencias? Hoy conoceremos la opinión de José Manuel Beirán, padre de Javier Beirán, el cual es jugador del Herbalife Gran Canaria y recientemente ha sido semifinalista en la Copa del Rey y está cuajando otra gran temporada con el equipo de Pedro Martínez.
José Manuel Beirán
Padre de Javier Beirán, jugador del Herbalife Gran Canaria. Nació en 1956 y jugó en el Real Madrid desde la 74-75 hasta la 82-83 y estuvo seis temporadas en la ACB: en el período 83-86 en el Caja Madrid, en la 86-87 en el C.B. Valladolid y en el período 88-90 en el Tenerife. Además, fue plata en Los Ángeles’84 con España.
- ¿Qué diferencia básica hay como jugador entre tu época y la de tu hijo? “Ahora es más físico. Antes se entrenaba mucho, tanto como ahora. Antes se necesita ser más técnico para poder jugar y ahora es más necesario que haya especialistas. Teniendo gente muy fuerte y que sea capaz de hacer algunas cosas bien, pueden jugar en la Liga Endesa. Ahora hay jugadores que antes a lo mejor no podían jugar y antes había jugadores que ahora no tendrían sitio”.
- ¿Los viajes antes eran más amateurs que ahora? “Creo que no era más amateur por lo menos donde yo estuve en la ACB. Estuve también tres años en la segunda división y la impresión fue la misma”.
- ¿Qué se permitía antes y ahora no tanto a un jugador? ¿Y viceversa? “Los cambios de equipo eran menos habituales antes. La mayor parte de los jugadores pasaban casi toda su carrera en un equipo y si había cambiado tres veces de equipo ya se le consideraba un trotamundos. Ahora es muy habitual que haya jugadores con múltiples equipos en su trayectoria e incluso en un mismo año. Eso despista mucho a la afición. Antes podíamos recordar un cinco titular y varios jugadores de cada equipo porque estaban identificados. Javi, por ejemplo, lleva ya un tiempo en el Gran Canaria [tres temporadas]. También antes casi todo el mundo en baloncesto hacía otra cosa más. No quitaban tiempo al baloncesto, pero se añadía otra cosa. Jugando la Copa de Europa y la ACB, vi que casi todo el mundo estudiaba. Costaba mucho porque se entrenaba mañana y tarde. Hasta hace unos años eso se estaba descuidando más y de nuevo se ha tomado ese pensamiento porque los salarios han bajado en los equipos de abajo de la ACB y de la segunda división y se piensa más en el futuro después de la vida como jugador”.
- ¿Se cuida más el jugador ahora? “En general antes se entrenaba mucho. Al principio cuando empecé a jugar no había preparadores físicos y el entrenador se ocupaba de todo. A partir de la entrada de ellos, empezó a cambiar todo. Ahora hay más profesionales alrededor del baloncesto y los jugadores no es que se cuiden más sino que saben hacerlo mejor. Los entrenamientos son más específicos, pero antes la gente tenía la inquietud de cuidarse también”.
- ¿Qué aspectos como colectivo demandabais los jugadores y que aún no se han solucionado? “Al principio lo que hacía falta era una seguridad en los contratos y se consiguió pero costó. Cuando se solucionó eso con los convenios, los jugadores se olvidaron de lo mal que se pasó. Ya había alguien que te podía defender. Ahora vuelve a haber problemas en el baloncesto en general con la seguridad de los contratos. Ahora es más serio todo pero hay preocupación. Antes con 28 años ya uno era viejo y hace poco escuché un comentario sobre que un jugador era joven con 27 años. Ahora la gente puede jugar hasta los 35-38 años. Antes era casi imposible. Con 31 ó 32 años uno dejaba de jugar. También ahora se empieza a jugar más tarde. Como el baloncesto es más físico, el jugador empieza a jugar más tarde porque el cuerpo a los 18 años no está tan formado. Te retiras más tarde y empiezas a jugar más tarde. En el equipo plata que fue en Los Ángeles a los 17 años ya había habido varios que había jugado en la Liga Nacional. Ahora es muy difícil. Cualquier equipo aunque sea campeón de Europa junior sólo tendrá a uno o dos jugando pocos minutos en el primer equipo. Hay un período entre el final de la etapa junior hasta que empiezas a jugar en ACB que se pierden muchos jugadores que podrían jugar perfectamente en la ACB”.
- ¿Qué actitudes del jugador ves que siguen presentes o que han cambiado? “Todo es igual. Hay jugadores capaces de solventar dificultades y otros que no, como antes. Ahora como hay más profesionales, uno se da cuenta de que esto no es cuestión de tirar o correr muy bien, sino que interviene la cabeza. Es fundamental. La alimentación, cuidarse y la cabeza intervienen en todo. Pueden trabajar con psicólogos deportivos o no, pero deben darse cuenta de que la cabeza es un aspecto a mejorar”.
- ¿Qué consejo ofreces a tu hijo? “Siempre le dije que disfrute jugando y haciendo lo que más le gusta. En la retirada uno echa de menos todo, desde los partidos que ganas sino esos nervios, la convivencia, los entrenamientos por duros que sean… También hay que saber que el baloncesto no es toda su vida. Tiene que haber más cosas en la vida porque así es más fácil jugar al baloncesto”.