La lista de Scariolo Continuidad … y

Diez de los medallistas olímpicos competirán en el Eurobasket a las órdenes de Scariolo. Cabezas regresa y Claver se cuela en la lista de fijos por primera vez. El esperado sí de Pau pone a España en la carrera por el oro.
[Por Fernando Martín
Fotos: Javier López]

La primera lista de la era Scariolo no tuvo sorpresas y sí una continuidad del bloque que ha conseguido llegar a tres finales en tres años. Irán a Polonia nueve de los campeones del Mundo en 2006 y diez de los subcampeones olímpicos hace un verano. Las bajas obligadas de Carlos Jiménez y José Calderón se cubren con el insultante talento joven de Víctor Claver y con un Carlos Cabezas que vuelve a entrar en el grupo en el verano de su adiós al Unicaja rumbo a Rusia. «Este año, cuando pensábamos que íbamos a tener una transición, la hemos hecho desde el éxito», explicaba José Luis Sáez en la presentación oficial de la selección. Al final, con el sí de Pau, Scariolo contará con la selección más acreditada del Eurobasket. «El margen de mejora es mínimo, pero cada año se empieza de cero. Ningún jugador es el mismo de hace un año», explicaba el italiano.

Tan sólo un mes para que empiecen a trabajar en San Fernando –España será de las últimas en concentrarse– y algo más para verla en acción en los planeados amistosos contra siete rivales, dos de los cuales –Eslovenia y Gran Bretaña– estarán enfrente en la primera fase del Eurobasket. «Hemos llegado a la última semana con 18 jugadores», explicaba Scariolo, que tras estudiar a los candidatos tuvo que esperar al último momento para definir los doce más otros tres jugadores en progresión que están llamados a tener su oportunidad en el futuro (Llull, Blanco y Guillem Rubio). «De aquí al Eurobasket puede pasar cualquier cosa; los primeros que están listos para jugar son estos tres». Sólo un jugador mayor de 30 años, seis con experiencia previa en la NBA, campeones de ACB, de Copa, de Europa… A Polonia sin dudas.

Bajas y renuncias
Eran varios los nombres que sonaban en las últimas semanas como posibles integrantes de la selección, y los de Fran Vázquez, Sergio Rodríguez y Sergi Vidal figuraban en muchas de las quinielas tiempo atrás. Los dos primeros renunciaron a jugar el Eurobasket –el gallego hubiera entrado en los 12 de haber cambiado de idea–, cada uno por sus motivos. Sergio acaba de conseguir su ansiado traspaso y querrá estar en primera línea cuando se jueguen los minutos de los Kings; es comprensible teniendo en cuenta que no fue llamado los dos veranos anteriores. Fran, que ha hecho una temporada colosal, sorprendía negándose a ir por «razones personales que hay que respetar», en palabras del seleccionador, que intentó convencerle hasta el último momento («cuenta para el futuro de la selección»). Su particular historia maldita con el combinado nacional tiene un nuevo capítulo. Tampoco cambió de opinión Calderón, aunque la FEB lo intentó con decisión.

Caso aparte es el de Sergi Vidal, al que la fascitis plantar le ha dejado, de momento, sin un sueño que lleva mucho persiguiendo. Su recuperación hubiera sido muy apurada para llegar a tiempo a la concentración. «Vidal es un jugador en pre alerta. Mantendremos un contacto diario para ver su rehabilitación», explicó Scariolo, que podría contar con él si sucediera alguna incidencia.

La incógnita Pau, despejada
Desde el anuncio de la lista, Scariolo y José Luis Sáez se mostraban esperanzados en escuchar el sí de Pau Gasol que hace unos meses parecía tan difícil («En ningún momento hemos considerado la no presencia de Pau», decía el de Brescia). El crack de Sant Boi se presentó el jueves en Alicante en un acto con Nike para enseñar sus zapas personalizadas, y cuando todo el mundo esperaba oír sólo una frase… el 16 alargó la intriga con un «estoy pendiente de un par de conversaciones».

No hubo demasiado tiempo para comerse las uñas con su decisión, pues finalmente, el viernes a mediodía, durante la presentación del Gasol Academy Costa Blanca, se oyeron las palabras anheladas: «Tras hablar con el presidente, hemos atado los últimos cabos. Todos tenemos una especial motivación para conseguir la medalla que nos falta. Tenemos la mentalidad de ser campeones y jugar con esa presión». Gasol ya había avisado días antes que había motivos para el optimismo, porque «el año pasado terminé bastante quemado, pero éste, no sé si porque hemos ganado o por qué, me he encontrado muy bien». El reto del primer oro europeo para nuestro baloncesto ya tiene sus doce valientes.