Misión cumplida: Carolina, campeón

[Por Daniel Searl
Fotos: Getty Images]
Hace un año, en las semifinales de la Final Four, Kansas humilló a North Carolina (40-12 para empezar), dejando en evidencia a unos Tar Heels nerviosos y faltos de concentración. En ese momento, los principales jugadores de UNC pudieron abandonar el equipo y correr a la NBA, pero Tyler Hansbrough, Ty Lawson, Wayne Ellington y Danny Green prometieron volver y ganar. Un año más tarde, North Carolina aplastó a Michigan State (89-72) y la diferencia pudo ser mucho mayor), elevó el trofeo de campeón de la NCAA y cortó las redes en el Ford Fieldhouse de Detroit.

Aunque los Tar Heels celebraron por todo lo alto cuando sonó la bocina final, el ambiente en el vestuario unos momentos después reflejaba un grupo de jugadores y entrenadores contentos y tranquilos sin gritos ni cánticos excesivos. Era el resultado esperado por todos. «Los jugadores no se van a dar cuenta del significado de la victoria hasta mucho más tarde», dijo Magic Johnson, testigo del partido. «Van a disfrutar del momento pero no van a comprender lo grande de este acontecimiento hasta dentro de años». En el vestuario de los Spartans, había tristeza por el desenlace final pero nadie estaba llorando ni lamentándose. Era el resultado esperado. «La derrota duele», comentó Durrell Summers, escolta de MSU. «Pero lo dejamos todo en la cancha. Somos un equipo joven y falto de experiencia que puede tener mucho éxito la temporada que viene». Parece que casi daban por perdido este partido y que ya miraban al futuro.

Desde el primer instante, North Carolina controló el encuentro (17-7) con canastas fáciles de Hansbrough, penetraciones de Lawson y triples de Ellington y Green. Los Spartans intentaron todo: cambiaron sus defensas, entraron suplentes, incorporaron jugadas nuevas… Nada funcionó y UNC dominó. Una jugada indicativa de la supremacía de UNC ocurrió con 14:30 en el crono de la primera parte. Ed Davis cogió un rebote ofensivo y convirtió la bandeja. Seguidamente, Lawson robó el pase (uno de sus 8 robos – nueva marca en una F4) de MSU y pasó a Bobby Frasor. El triple de Frasor pegó en el aro, pero un Ellington completamente abierto atrapó el balón y metió una canasta fácil para un 21-7. El fin de los Spartans llegó temprano en Detroit.

La alegría de Hansbrough
Consistente: así se puede describir el último partido universitario de Hansbrough, el pívot de UNC que eligió la vida estudiantil y la promesa de un título por encima de las riquezas de la NBA. El campeón aportó 18 puntos, 7 rebotes y 2 asistencias y ocupará su lugar en los libros de historia de la NCAA como cuarto máximo anotador en el Torneo NCAA y cuatro selecciones al equipo All-America. «Parece que tomé una decisión bastante buena, ¿verdad?», declaró el senior con una de las redes alrededor del cuello. «Nada puede rebasar esta sensación que tengo ahora mismo». O en las palabras del mítico Larry Bird: «Pocos jugadores de esta generación vuelven para su año senior y si lo hacen es para ganar el campeonato. Hay que ‘oler las rosas’ por el camino. Hay que disfrutar del momento». Tras aguantar una presión muy alta a lo largo del año, Hansbrough saboreó el momento de la victoria. Al salir del encuentro restando un minuto y con la ventaja asegurada, Hansbrough se fundió en un abrazo con su entrenador Roy Williams. «Yo desesperadamente quería un campeonato, no para mi, pero para este chico”», dijo Williams. «Suena cursi, pero es la verdad».