Sin mirar atrás

Perder la Eurocup, un duro golpe que debe olvidar cuanto antes un Valencia Basket al que aún esperan objetivos importantes en el resto del curso.

Todos los jugadores utilizados habían anotado antes del descanso, siete finalizaron el partido valorando diez o más. Dominaron a su rival de principio a fin, mostrando una implacable necesidad de reafirmarse en cada minuto. Así se liberó el Valencia Basket de esa situación que en Estados Unidos llaman ‘llevar un mono a la espalda’. En castellano hablamos de espinas clavadas, pero me parece más gráfico lo del simio. El primer partido del equipo levantino tras perder la Eurocup, en Fuenlabrada, fue ejemplar, en la misma buena línea de su segunda mitad de campaña.
¿Podrían rehacerse mentalmente, recomponer su espíritu, tras haber perdido en el último momento tamaño objetivo para afrontar el desenlace de la Liga Endesa es condiciones idóneas?, era la pregunta que flotaba en el ambiente. «Creo que el partido de hoy responde a esa cuestión», declaraba a GIGANTES Nik Caner-Medley, máximo anotador del equipo taronja (13.9 puntos) y uno de los más en forma de la Liga Endesa. «Este partido es la respuesta», subrayaba.

Porque ante el equipo madrileño el Valencia exhibió todas sus virtudes: una excelente defensa correspondida en el otro aro por fluidez ofensiva y variedad de recursos. El que salía del banco, aportaba. La conjura surgió efecto. «El equipo se tenía que levantar como fuese», señala, a su vez, Rafa Martínez…

… Más información en la revista GIGANTES.

YA EN TU QUIOSCO