‘Zona de confort’, el repaso y el quinteto de Jose Ajero a la primera jornada de octavos

Se ha convertido en una de las expresiones de moda. Sal de tu zona de confort, como si fuera la cárcel que te oprime o te limita. Se utiliza para todos los ámbitos de la vida, pero siempre de lavida acomodada. Toda la vida peleando por vivir de forma cómoda y cuando llegas, se encienden las alarmas. Sal de ahí.

Bueno, como todo el mundo abusa de ella, pues como que yo también he querido utilizarla para hablar de cómo han ido las cosas en la primera jornada de ganar o irse a casa. Esto es. Todos los equipos que han salido de su zona de confort se han ido por el desagüe del lavabo y por el agujero del WC. Bueno, Eslovenia, no.

Los eslovenos son la excepción que confirma la regla. Le dio por destacar a Anthony Randolph -otra excepción en esta Euro- y le dio por alcanzar su zona tranquila a Luka Doncic, que es el Triple Doble. Le faltaron 4 asistencias, pero lo cerca y le acabará saliendo, sin buscarlo. Vive en ese ámbito.

Francia era favorita ante Alemania, pero resulta que fueron incapaces de poner una mano en a cara de los tiradores rivales. Cayeron los triples en los peores momentos, con una receta extremamente sencilla y casera. Un enano que entra, la saca fuera y siempre hay alguien preparado para ametrallar. Digo enano, porque igual lo hacía Schroeder que aparecía Maodo Lo, igual de desequilibrante por velocidad.

Lo de Italia fue más de paseo por el parque. Le metieron 7 triples a Finlandia en la primera parte. Belinelli hizo tres de tres en triples y Gigi Datome mutó en Mutombo para poner tres gorros. Tres gorros que implican tres saltos. 19 arriba al descanso, vivieron de sus rentas y dejaron pensar al resto de competidores que los finaldeses, lejos de su zona de confort, de su casa, no suenan igual de finos. En especial un Markkanen fundido, incapaz de sobre pasar la media docena de puntos, tras promediar 23 en los primeros cinco partidos.

La gran sorpresa, sin duda, la dio Grecia. Se ventila a Lituania, favorita por constitución. Ojo, con el nivel competitivo que alcanzaron. Se dedican a ser ellos mismos. A agarrarse a los partidos a su manera. Compiten en defensa y cierran los ojos cuando lanzan a canasta. A falta de menos de cuatro minutos, vimos cómo el juego es un estado de ánimo.

Seis ataques sin fallo que empezaron con tres puntos de ventaja, estirados a una docena, con 70 segundos por jugar. Metían lo fácil y lo sencillo, y todo empezó con un baile de Bourousis ante Valanciunas y un triple de Thanasis Antetokounmpo. Grecia sacó a Lituania de su zona de confort, eso es.

Genial fue ver al «entrenador de mujeres» Kostas Missas, liderar a los suyos con rabia y orgullo ante una selección que les infravaloró. El propio Tomas Pacesas dijo en la previa que, lo más débil del equipo, era su dirección. Craso error a estas alturas de la vida. No des motivos a tus rivales.

Sloukas: Para servirles. Ya hizo 26 el día que su equipo más lo necesitaba. Ante Lituania, 21, por las mismas razones. Se le necesitaba. La Grecia a la que se fagocitaba el peso y el paso del tiempo en el basket, está en cuartos, entre los ocho mejores equipos de Europa que exhiben basket moderno, de carreras músculo y esas cosas.

Doncic: Ya nada es sorpresa. De hecho, acabará pasando con naturalidad. Repito desde el primer día, que esta Eslovenia no son los números de Doncic o Dragic, qué va. Es el cambio de carácter que le ha dado al grupo. Tienen hambre y todos los equipos con hambre están cabreados.

Belinelli: Hay muchos NBA, porque hay muchos jugadores europeos en la NBA. Y eso que faltan unos pocos. Siete de los 8 primeros anotadores del campeonato juegan allá. Marco Belinelli, también. Y hoy, le ha tocado sacar mollita en el brazo. Tres triples sin fallo en la primera mitad de los 7 que metió Italia. 14 de sus 22 puntos que rompieron el partido para siempre.

Randolph: El del Real Madrid estrena su pasaporte en el momento adecuado. Kokoskov no tuvo a Dragic, negado con el aro, y se apoyó el Prepelic, Doncic y el mejor de la mañana, Randolph. Dotado de una calidad extrema, puede hacerlo y aunque su punto de forma no sea el mejor, tiene calidad para jugar un poco lento. Alerta máxima con Randolph cuando tiene confianza. A un partido bueno, le sigue otro. 

Theis: El jugador de los Celtics tiene ese punto de kamikaze que brinda la exuberancia física. Va al mate y al gorro como si no hubiera mañana. Sale en las dos partes del póster, sin importarle. En esas andaba cuando metió un triple solito y Francia recibía una daguita en su corazón. Solo falló un tiro, metió 22 puntos y capturó 7 rebotes. Sus números y presencia, no solo le convierten en el mejor poste de la jornada, sino prácticamente en el mejor del día.