Chris Johnson y el arte de disfrutar defendiendo

Chris Johnson y el arte de disfrutar defendiendo

“Charles Barkley probablemente siempre será el jugador de 1,98m más famoso que ha dominado los tableros a lo largo de su carrera, pero Chris Johnson, que también mide 1.98m, hizo más que una imitación convincente de Sir Charles el martes por la noche”. Así arrancaba la crónica oficial del Hapoel Holon 77-71 AEK, con exhibición de Chris Johnson incluida. El jugador del equipo de Stefanos Dedas salió desde el banquillo, se fue hasta los 16 puntos y 13 rebotes -la misma cifra que había acumulado entre los primeros 4 partidos en total- y resultó clave en la victoria contra los griegos.

Sin embargo, aquello no fue algo anecdótico, sino una constante dentro de su campaña en la Basketball Champions League. Johnson aporta una polivalencia y versatilidad al Hapoel Unet-Credit Holon en pista de un valor incalculable. Capaz de defender a jugadores en cualquier posición y situación, sus mejores acciones se dividen entre tapones a pívots, contenciones en el poste bajo ante hombres más grandes o aclarados cara a cara contra exteriores que frena con unos movimientos que no concuerdan con su estatura. En definitiva, un cúmulo de valores que le sitúan como uno de los jugadores más preciados en campo propio de la competición.

Al igual que Jacob Wiley, la historia de Johnson comienza en una no elección en el Draft, pero a diferencia del normacedonio, el exterior sí encontró cierta regularidad en la NBA. El jugador del Hapoel disputó 147 partidos en la mejor liga del mundo, pasó por la entonces denominada D-League y estuvo presente en la Summer League. Un recorrido habitual en jugadores que, años después, triunfan en la BCL. Porque los grandes jugadores ganan partidos; los equipos ganan títulos. Y pocos mejores que Chris Johnson para construir un grupo ganador.

 

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