Entrevista a Marta Xargay, leyenda del baloncesto español: su carrera, el éxito, la presión, la retirada…

Entrevista a Marta Xargay, leyenda del baloncesto español: su carrera, el éxito, la presión, la retirada…

El contenido pertenece al número 1.503 de la revista ‘Gigantes del Basket’

Apenas medio año después del anuncio de su retirada temporal, Marta Xargay se siente “en paz” con su decisión y dedica la mayor parte del tiempo a los suyos y a la tienda de ropa que tiene en Girona.

………………….

Siete medallas con la Selección absoluta, de 2013 a 2019 sin faltar al podio: tres oros en EuroBaskets, finales olímpica y mundialista. Una Euroliga, dos Ligas y tres Copas españolas, una Supercopacontinental y cinco de España con el Perfumerías Avenida. Además, habría que añadir un largo etcétera con sus logros en categorías inferiores y sus etapas en el extranjero, WNBA incluida. Marta Xargay, que cumple 30 años este mes, anunció sorprendentemente en mayo que se retiraba temporalmente del mundo del baloncesto. Ocupa su tiempo en Girona, su ciudad natal, implicada en un proyecto familiar: la tienda de ropa Unaunica. Hablamos con ella y repasamos los motivos que la llevaron a esa decisión, cómo se siente al respecto y qué perspectivas tiene para su futuro más inmediato.

Gigantes: Ahora que te estás tomando un descanso, ¿qué recuerdo tienes de la Marta que empezaba a jugar?

Xargay: La inocencia, el hecho de no sufrir, de disfrutar. No me importaba ir al patio de la escuela a pasar frío a las nueve de la mañana de un sábado. Pasarme todo el fin de semana jugando, con mi equipo y con las mayores,me encantaba. Me viene a la cabezauna palabra: ilusión.

G: Desde muy joven competiste al máximo nivel…

X: Sí, una cosa no quita la otra.Soy muy competitiva. Siempre lo he sido. Mi abuelame decía: “Cuando eras pequeña y jugábamos a las cartas te dejaba ganar; sino, te enfadabas conmigo”. No me gusta perder a nada, nunca. Además, en mi casa siempre me han inculcado la importancia de la lucha y del sacrificio.

G: En categorías inferiores, campeona de Europa a las primeras de cambio…

X: Sí, mi primer campeonato de Europa, con 15 años. Éramos muy bajitas. Llegamos al hotel y, al ver a jugadoras de otros países, dijimos: “¿nosotras tenemos que jugar contra estas, que nos sacan cuatro cabezas?”. Acabamos quedando campeonas de Europa ganando a todos los cocos: Rusia, Lituania, Francia, Serbia, Chequia… Aún no sé cómo, pero supongo que influyó la garra que tenemos, la competitividad que nos caracteriza. Luego nos tocó perder cuatro finales.

G: ¿Podrías destacar algún momentode tu etapa de formación en Girona?

X: Sí, un campeonato de EspañaJunior. Yo era de primer año y las de segundo estaban con la selectividad. Algunas lo dejaron para centrarse en los estudios y las que nos quedamos, nos agobiamos un poco: “las mayores nos dejan, nos quedamos la mitad del equipo… ¿Qué vamos a hacer?”. Ya en el campeonato, hubo un partido bastante surrealista: yo jugaba de base, subía el balón, la pasaba y me ponía a postear.La verdad es que éramos una banda (ríe). Al final, fuimos subcampeonas de España, aunque aún no sabemos cómo lo conseguimos.

«Soy una persona que no se deja conocer mucho, soy bastante distante. Pero Mondelo ha conseguido conocerme. Tenemosbuena relación porque nos gusta ganar”

G. Con dieciocho años te fuiste a Salamanca, donde tuviste tu primer contacto con Lucas Mondelo…

X: Allí maduré y crecí a pasos agigantados. Antes de ir a Salamanca no era consciente de lo que implicaba ser profesional: llegar a casa y descansar, dormir las horas que toca, estar al 100% en los entrenos, viajar mucho…Soy una persona que no se deja conocer mucho, soy bastante distante. Pero Lucas, para lo bueno y para lo malo, ha conseguido conocerme. Hemos tenido unabuena relación porque a él le gusta ganar y a mí también. Parece lógico, pero es lo que más ha fortalecido nuestro vínculo.

“El hecho de hacerlo mal o de creer que lo hacía mal me consumía. En Praga empecé a trabajar con una psicóloga deportiva: me ayudó a encontrar de nuevo el amor por el basket”

G: Tras seis temporadas en el Avenida, te fuiste a la República Checa. ¿Qué te llevó a decantarte por el USK Praga?

X: No quería un giro demasiado drástico porque,como decía, soy muy reservada y a veces los cambios son difíciles para mí. Sabía que me iba a un club tranquilo, familiar, donde cuidan a las jugadoras. Y, sobre todo, que la ciudad acompañaba. A pesar de estar lejos de casa, con un vuelo de dos horas y media me plantaba en Cataluña.Cuando firmé, el USKaún no había ganado la Euroliga, pero esa misma campaña (2015) la ganaron en Praga. Es decir, era un club que aspiraba a todo. Era un proyecto muy ambicioso.

 

G: Aun así, llegaste a Praga y las cosas no empezaron como esperabas.

X: Sí, fue un cambio duro. Ganaba más dinero y, eso, quieras o no, es un factor que añade presión. Pero también y, sobre todo, sentía presión conmigo misma: quería estar al 100% en todos los entrenos y partidos.Soy muy perfeccionista y no me gusta hacer las cosas mal ni hacerlas a medias. El hecho de hacerlo mal o de creer que lo hacía mal me consumía. A partir de enero/febrero empecé a trabajar con una psicóloga deportiva que me fue muy bien. Estuve allí tres años y el segundo y el tercero mefueron mucho mejor. Recuerdo esa etapa como una en las que más cómoda me he sentido con mi juego.

“No nos han preparado para el fracaso ni para el qué dirán. Nos venden que tenemos que estar al máximo nivel y no siempre es posible”

G: ¿Qué importancia le das al trabajo mental en deportistas de élite?

X: A muchos de nosotros no nos han preparado para el fracaso ni para el qué dirán. En realidad, no sólo a los deportistas, a todas las personas en general. Esto, a mí, me afectaba bastante. Siempre se nos ha vendido que tenemos que estar al máximo nivel y no siempre es posible.

G: ¿Qué es lo que más te afectó a ti?

X: Sobretodo,el hecho de no poder disfrutar, de no ser yo en pista. Perder la ilusión por ir a entrenar, tener miedo a hacerlo mal. La psicóloga me ayudó muchísimo a sacarme estas tonterías de la cabeza y a darme cuenta de que lo que tenía que hacer era, simplemente, hacer mi trabajo. Parece muy fácil, pero en ese momento me costaba mucho salir a pista y disfrutar. En definitiva, me ayudó a encontrar de nuevo el amor por el baloncesto.

G: ¿Cómo fue la experiencia en Phoenix?

X: Estuve allí dos veranos. Fue genial, la organización de las Mercury es de diez. También es cierto que fui un poco a vivir la experiencia. Es un baloncesto completamente distinto, un mundo distinto. Al principio iba con un poco de miedo: no estaba acostumbrada al juego y, además, no dominaba mucho el inglés. Pero como decía, el club se portó muy bien conmigo y me brindó muchas facilidades. Las compañeras también. No sentí nada de presión, pero también influyó que mi rol era el de ir a aprender y a seguir creciendo.Los partidos eran espectaculares: el pabellón estaba siempre a rebosar. De algún modo, me sentía como en una película americana.

G: Y llegamos al Dinamo de Kursk, de nuevo con Mondelo.Las expectativas eran máximas…

X: Habíamos formado un equipo para ganar la Euroliga, con Anna Cruz y SonjaPetrovic, una de mis mejores amigas, entre otras jugadoras de altísimo nivel. Todo parecían facilidades: estaba con Lucas, también estaba César Rupérez, el ayudante de Lucas en la Selección… Pero al final fue todo mucho más difícil. Tuve mucha suerte de tener a Sonja: hasta decidimos irnos a vivir juntas para darnos apoyo. Pero a nivel baloncestístico, no encontré en ningún momento mi lugary no disfruté. Ahora, viéndolo desde la distancia, no estoy descontenta. Me hice más fuerte. Ese mismo verano, con la Selección, jugué realmente bien: era la Marta de siempre. Por otro lado, gracias a mi estancia en Kursk, conocí a mi actual pareja, Breanna Stewart. Al final, nunca puede ser todo negativo.

G: Después de apenas un año y medio en Rusia decidiste volver a Girona. ¿Cómo fue esa vuelta a tu club de toda la vida?

X: Muy especial: volver a casa y estar con la familia, el simple hecho de ir a entrenar y pasar a saludar a mis padres, no tiene precio. O irme de viaje y pasar por su casa para despedirme, acabar de entrenar e ir a tomar algo con mis amigas… Llevaba mucho tiempo fuera y yo soy una persona muy familiar a la que le encanta estar con los suyos. Además, ¡acababa de ser tía! Todo esto fue un verdadero impulso de vida.

“El dinero no da la felicidad. La prioridad de mi vida soy yo, ¡solo faltaría!”

G: Pero llegó el confinamiento de marzo. ¿Qué pasó por tu cabeza durante esos meses para que decidieras dejar temporalmente el baloncesto?

X: Yo ya tenía en mente que después de los Juegos Olímpicos, me quería tomar un tiempo de descanso. Pero el confinamiento me hizo dar cuenta de que hay que vivir el momento y que al final hacemos las cosas por el qué dirán. Quizás no me había planteado dejarlo antes por cómo iba a reaccionar la gente. Cuando anuncié que lo dejaba, también recibí críticas: “pero si tu vida es muy fácil”, “pero si lo tienes todo”, “ganas dinero y viajas, ¿qué más quieres?”.Lo que yo pienso es que el dinero no da la felicidad. La prioridad de mi vida soy yo, ¡solo faltaría! En un punto del confinamiento me dije “necesito un descanso, necesito tiempo para mí misma”. No sé si voy a volver a jugar o si me voy a convertir en la nueva diseñadora de Unaunica o qué es lo que haré con mi vida. Pero necesitaba poner un poco de distancia con el mundo del baloncesto, dejarlo a un lado y ponerme a mí misma como prioridad.

G: ¿Hay algún momento o situación que te hizo pensar “hasta aquí hemos llegado”?

X: El hecho de que llegara la pandemia y nos confináramos, no tener ningún tipo de horario, no pensar “mañana tengo entreno, tengo que madrugar” o “hoy hay partido, ¿estaré a la altura?”; olvidarme de todo esto fue bastante liberador. Y me dio que pensar.

G: ¿Qué es lo que más te ha pesado a la hora de tomar esta decisión?

X: El hecho de que mi vida necesitaba un respiro. Durante el año podía estar en Praga, en verano irme con la Selección un mes y medio y luego volvía a empezar la liga.Llevo diez u once años así. Necesitaba parar, respirar, descansar, ¡y no pasa nada!

G: ¿Cuál ha sido el papel de tus familiares, excompañeras y amistades?

X: Cuando estaba en el extranjero, no quería que mi madre se preocupara. Ella suele sufrir mucho por mí, y mi hermana también. Había cosas que no les contaba para no hacerles sufrir. Pero, al fin y al cabo, me conocen y saben si estoy bien o no sólo con verme la cara, aunque sea a través de una pantalla. Ahora bien, cuando estaba en Rusia, de mi boca nunca salió que yo no estaba bien. Sí que es cierto que mi madre me solía decir “a ver cuando vuelves”: ella siempre barre para casa (ríe). Cuando tomé la decisión sí que lo hablé con la familia, por supuesto. Me dijeron lo de siempre: tú lo que tienes que ser es feliz, solo tienes una vida y queremos que la disfrutes.Muchas excompañeras me dijeron que era valiente por tomar esta decisión. Al final, muchas pasamos por esto y a veces lo escondemos porque “lo que toca” es seguir jugando. Y, al fin y al cabo, no siempre tenemos que hacer las cosas porque “toca”, ¿no?

G: ¿Sigues haciendo deporte?

X: Por supuesto, no quiero llevar un estilo de vida sedentaria. Ahora mismo me he comprado una bicicleta y me estoy montando un pequeño gimnasio en casa. Sigo activa porque me gusta y porque a nivel mental me va bastante bien. Al final, el deporte es como una droga, engancha.

G: ¿Qué hiciste durante el confinamiento, más allá de decidir tomarte un descanso?

X: Aproveché para hacer cosas que me apetecían y que, durante el año, por el ritmo que llevo, no puedo hacer. Me dediqué a pintar mandalas, tomar el sol en el jardín…Lo que quería en cada momento. El confinamiento me aportó mucha paz y tranquilidad.

G: Vamos a entrar en el asunto de la moda. Cuando vivías en Salamanca ya estabas con tu marca de ropa, ¿no es así?

X: Sí, el proyecto empezó hace ya muchos años. Mi madre trabajaba en la banca, pero con la crisis de 2007 se quedó en el paro. Entonces empezó a hacer algunos diseños y estampaciones. A ella siempre le habían gustado las manualidades y nos inculcó su pasión a nosotras.Encontramos un local en Girona y nos lanzamos a abrir un pequeño negocio. Así, mi madre podía hacer lo que le gustaba. Se pasaba horas cosiendo, estaba encantada. Se nos presentó la opción de trasladarnos a un local mucho más céntrico y más grande. Ya que nos metimos en esa aventura, tratamos de seguir creciendo. Ahora que me puedo dedicar a esto al 100%, la idea es crear nuestra propia colección; la marca ya la tenemos: Unaunica. Ahora bien, yo no soy diseñadora, así que aprovecho para hacer un llamamiento a quien quiera unirse, ¡estamos abiertas a escuchar propuestas y a recibir currículums!

G: Ahora mismo, ¿tu día a día pasa por estar durante toda la jornada en la tienda?

X: Estamos a punto de lanzar nuestra página web y yo me voy a encargar de mantenerla actualizada. También intento pasar el máximo de tiempo posible en la tienda, sí, pero no entiendo sobre técnicas para vender. Soy muy expresiva, así que si alguien me pregunta “¿me queda bien?” se me nota en seguida lo que pienso, no puedo mentir (ríe). La verdad es que estar cerca de la moda me transmite paz y tranquilidad. ¡Soy una obsesa de la moda! No paro de mirar cosas por Internet, de tener ideas… Todo lo tímida que soy en mi día a día, a la hora de vestirme o idear conjuntos, se me va.

G: ¿Cómo definirías tu estilo?

X: La comodidad es primordial. Es lo que busco con mi estilo. Laia [Palau] me dice que visto de forma sencilla pero que siempre llevo algo que destaca. Mi estilo soy yo.

G: ¿Cómo os van las cosas en la tienda dada la situación sanitaria actual?

X: El proyecto de la página web tiene gran importancia ahora mismo. Así podremos aumentar nuestros clientes haciendo envíos a otras ciudades. Además, hay bastante gente que me sigue desde fuera de Cataluña. Muchas amistades y conocidos me han hecho saber que tienen ganas de ayudarme en la medida de lo posible, haciendo alguna compra, por ejemplo.Cuando tengamos la web, queremos enviar pedidos más allá de Girona. Trabajamos con marcas españolas porque consideramos que aquí hay gente perfectamente capacitada. Además, queremos apoyar a pequeñas marcas o que no son demasiado conocidas.

G: En más de una ocasión has dicho que tu sueño cuando dejes el baloncesto es dedicarte a la moda. ¿Significa esto que ya estás cumpliendo tu sueño y que has dejado el baloncesto para siempre?

X: Ahora mismo estoy muy bien así y no pienso en lo que vendrá. Voy haciendo día a día. He estado durante tres meses en la burbuja de la WNBA acompañando a Breanna en las Finales. Así pues, he estado bastante rodeada de baloncesto. En marzo, abril y mayo y durante esos meses prácticamente no pudimos abrir la tienda. Así que, entre una cosa y otra, no te creas que he podido dedicarme muchísimo ala moda…Pero no, no pienso demasiado en qué voy a hacer con el baloncesto. Si algo me ha enseñado la situación sanitaria actual es que no se puede planear nada, puesto que no sabemos qué va a pasar mañana. Voy día a día, estoy feliz, tranquila y en paz. Yes precisamente lo que buscaba cuando tomé la decisión de apartarme del mundo del baloncesto.

G: Viviendo las Finales de la WNBA, ¿te picó el gusanillo?

X: El ritmo frenético de partidos que llevaban no me dio ninguna envidia. Jugaban cada dos días, era impresionante. Está claro que el baloncesto siempre me remueve sensaciones, pero estoy tan tranquila y feliz con mi decisión, que en ese momento no pensé para nadaen volver a jugar.

G: A nivel de espectadora, ¿cómo viviste las Finales?

X: Me gustaron mucho, pero claro, el hecho de que no hubiera público se notó mucho. Estar en la burbuja era muy distinto. Esos nervios, la presión de sentir el público a tu lado, se nota mucho. Pero bueno, por la parte que me toca, el hecho de que Seattle Storm haya ganado la liga ha sido genial. He vivido como Breanna se ha preparado en medio de una pandemia. Los pabellones estaban cerrados, no fue nada fácil: entrenaba, sobretodo, trabajando con bicicleta estática.

G: ¿Cuánto tiempo tuvieron para entrenar todo el equipo al completo?

X: Dos semanas, solamente. Hasta que no llegaron a la burbuja, no pudieron entrenar juntas. Lo bueno es que su equipo era el de siempre, creo que sólo había dos jugadoras nuevas.

G: ¿Cómo ve Breanna y el resto del equipo la diferencia salarial con los jugadores de la liga masculina?

X: Son conscientes de que su liga es mucho más corta. Pero está claro que una siempre quiere ganar más y que las injusticias no gustan a nadie. Este verano han tenido una temporada de mucha reivindicación, han tenido mucha voz y se les ha dado repercusión.

G: ¿Cómo ves tú esta diferencia salarial y de condiciones?

X: Por redes sociales he leído mucho que los hombres venden más, en el deporte, que las mujeres. Yo, cuando me dicen esto, siempre digo lo mismo: si diéramos el mismo número de portadas o de aperturas de telediarioal deporte femenino que al masculino, ya veríamos. Al ver un partido, a menudo la gente dice “ah, pues el baloncesto femenino tampoco está tan mal”. Y yo pienso “pero usted qué se piensa, ¿que nos la botamos en el pie?” Es un baloncesto distinto al masculino, obviamente,¡pero tiene aspectos muy interesantes!

“Para nosotras es una lucha constante: hay que ganar todo el tiempo para ser noticia”

G: Y a nivel personal, ¿cómo lo has vivido?

X: Con la Selección no tenemos queja.También es cierto que hemos ganado mucho, que por eso se nos ha dado difusión. Pero a nivel de club, yo he estado en el extranjero jugando dos Final Fourde Euroligay ningún medio español me ha llamado. En cambio, Ricky Rubio juega un partido de la Liga regular NBA y ya es noticia. No nos lo ponen nada fácil, para nosotras es una lucha constante: hay que ganar todo el tiempo para ser noticia. En cambio, ellos son noticia ganen o pierdan.

G: ¿Cómo ves la Liga Femenina esta temporada?

X: Es muy destacable el equipo que ha hecho Valencia. Hay que ver como juegan y cómo encajan las piezas, pero tiene muy buena pinta. También me encanta que Anna Cruz y Tami [Tamara Abalde] hayan coincidido en el Araski. Creo que le han dado un plus impresionante al equipo. Por otro lado, Girona y Salamanca ya hace tiempo que están a un nivel altísimo y tienen plantillas espectaculares. Va a ser un año entretenido, hay muchos equipos que se han reforzado y eso hará que la Liga sea muy interesante.

 “Dejar marca, que la gente quiera parecerse a mí, es la verdadera satisfacción”

G: Para terminar, ¿qué recuerdas con más orgullo de tu etapa como jugadora?

X: Te diría que toda esa gente que me escribe, especialmente niños y niñas, que me dicen “me gustaría ser como tú, eres un ejemplo a seguir”. Que se vean reflejados/as en mí me llena de orgullo, significa que algo he hecho bien. Al final, meter la pelota dentro del aro es relativamente fácil, pero dejar marca, que la gente quiera parecerse a mí es la verdadera satisfacción.

Fotos: Pere Puntí