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Entrevista en profundidad a Porfi Fisac: proyecto Zaragoza, evolución de los jóvenes…

Entrevista en profundidad a Porfi Fisac: proyecto Zaragoza, evolución de los jóvenes…

El entrenador de uno de los equipos de moda de la Liga Endesa nació en Fuenterrebollo. Una localidad de Segovia, con 340 habitantes censados, parte de esa España vaciada que en realidad deberíamos llamar la España olvidada. Y Porfirio Fisac de Diego es un orgulloso castellano que es enfermero y sabe conducir un tractor, que en el año 2000 ya entrenaba en lo que era la LEB 2 y que se ha pateado el país entrenando en todas las categorías.

De EBA a jugar en Europa. Muchos tiros y mucha mili para un técnico que ahora maneja un proyecto envidiado en muchas ciudades, con ingredientes muy atractivos: jóvenes talentosos, público enganchado y resultados que llegan. Intentamos adentrarnos en la cabeza para entender qué sucede en Zaragoza.

Gigantes: Pasado el ecuador liguero, sois terceros y estáis clasificados en Champions. ¿Es lo que esperabas o estáis superando tus expectativas?
Porfirio Fisac: Es que no soy de marcarme objetivos fuera de la permanencia. Cuando no eres uno de los cuatro grandes, el resto, jugando dos competiciones y con presupuestos bajos, siempre estás en el alambre. No me suelo marcar objetivos que no sean otros que: quiero jugar bien y quiero tener una filosofía de trabajo de esta manera. Necesitamos que este club crezca a través de gente que podamos ir incorporando desde la cantera. Necesitamos que el socio cada día se sienta más orgulloso. Que tenga ídolos, que a veces son jugadores, pero que ahora tienen que ser características del equipo porque sabemos que es muy difícil mantener a los jugadores.

G.: Una persona exigente como tú, ¿llega a estar satisfecho?
Fisac: A los resultados no les doy demasiadas vueltas. Todavía tenemos margen de mejora en muchas cosas porque somos un equipo muy joven. Tenemos seis jugadores dentro de la plantilla de menos de 21 años. Esto conlleva un riesgo pero también indica que donde tú puedes llegar es más arriba de lo normal. Yo siempre he creído que si un jugador explota a lo largo del año, te hace cambiar tus perspectivas y creo que este jugador nosotros lo tenemos. Hay momentos en los que somos un poco dientes de sierra y es lógico. Podemos mejorar la solidez en el juego.

G.: ¿Qué te ha aportado a ti como entrenador haberte fajado en todas las categorías de nuestro baloncesto, haber trabajado en el barro?
Fisac: Hay una cosa clara y es que yo siempre he sido de la convicción de que da igual la categoría en la que esté. Lo que quiero hacer es entrenar baloncesto, no me importa dónde. Yo no soy de los que está excesivamente feliz o boyante o alegre. No. A mí me hace tener más tensión, ser más exigente, cuanto más partidos ganamos. No disfruto mucho de las victorias. Me cuesta disfrutar de las victorias.

G.: Había una frase tuya que decía algo así como que “cada vez me gusta menos entrenar y más los partidos”. Explícanos esto.
Fisac: Me gusta que el cuerpo técnico participe mucho, que se sientan muy partícipes. Pero siempre he dicho que soy un poco jugador. Donde realmente disfruto es en los partidos. Es donde realmente soy feliz. En los partidos me gusta escuchar a todo el mundo, pero es donde me gusta tomar yo las decisiones, para bien o para mal.

G.: Mucha gente piensa en Zaragoza y piensa en un modelo con jugadores jóvenes que tienen minutos, oportunidades, que están jugando. ¿Qué parte hay de voluntariedad tuya y si crees que esto sería extrapolable a otros otros clubes en los que parece que no hay tanta apuesta por los jóvenes?
Fisac: El método más o menos es el mismo que hicimos hace dos años en Donosti y creo que es un método que de alguna manera se puede extrapolar a todos o a la gran mayoría de sitios. Luego el resultado de que estos jugadores jóvenes lleguen a ser élite ya está en ellos, en su talento y en el trabajo de cantera. En todos los clubes no es igual, pero hay una parte de filosofía.

G.: ¿En qué punto de este proceso se encuentra el club?
Fisac: Zaragoza es un sitio para crecer. No está ni al 50 por ciento de lo que realmente puede llegar a conseguir como club. Es un club de futuro, y un futuro que va a ser importante, de estar entre los tres, cuatro o cinco primeros a lo largo de muchos años otra vez en la Liga. Ojalá no me equivoque.

G.: ¿Con qué perspectivas llegaste a Zaragoza?
Fisac: Cuando hablamos, todos teníamos unas ideas muy claras. Una era el tipo de aficionado que queremos, cómo lo queremos. Otra es que la cantera tiene que tener un núcleo de salida no solamente de minutos sino de trabajo diario con el primer equipo. Nosotros normalmente entrenamos con 15 o 16 jugadores, de los cuales cinco siempre son de la cantera. Esto es constante. No hay nadie que pueda jugar en el primer equipo si no entrena con él. Y esto sí que es un método que tenemos marcado, trabajado y que a mí me gusta. Llevo ya, repito, desde Valladolid o Donosti, con esta idea.

G.: Pero cuando tú llegas, ¿eras consciente de lo que había, de que podía haber jugadores con la proyección suficiente para hacer eso que tenías en la cabeza?
Fisac: Aquí el club se gasta dinero en potenciar las categorías de formación, en pagar a entrenadores, en tener una muy buena estructura. Creo que es uno de los clubes modélicos en cuanto a estructura y el presidente es el gran responsable. Normalmente siempre me gusta alabar a los entrenadores pero tenemos un presidente que está haciendo grandísimos esfuerzos por el talento aragonés. Yo llego con una filosofía que tengo dentro de mí, y que algún día a lo mejor tendré que cambiar porque estaré en otro tipo de estructura. ¿Cuál es el problema de todo esto? Que al final el jugador tiene que tener trabajo y talento. Y aquí se está dando esta condición, o hasta ahora se ha dado con uno de ellos. Es verdad que más están trabajando muy bien pero parece que el que de momento ha despuntado es Carlos Alocén. Hay algo diferente en él. Le miras a la cara y tienes una sensación en la pista diferente. Es un disfrute trabajar con él.

G.: ¿Cómo fueron tus primeros contactos con él?
Fisac: Lo que ibas viendo es que le iba dando bocanadas de aire fresco a McCalebb cada vez que entrenaba con él. Y decías “coño, si se está comiendo a Bo”. Lo bueno es que creo que Bo, sin acabar de asumirlo, sí lo entendía. “Está viniendo alguien que me estaba pasando por la derecha”. Y esta temporada están despuntando otros como Barreiro, o Hlinason, no sólo por el trabajo nuestro sino por el trabajo de mucha gente. Esto es lo que nos ha hecho estar terceros. Que juegue bien Ennis, Benzing o Fran Vázquez nos puede hacer estar en una posición cómoda en la tabla. 11 o 12 o lo que sea. Pero la gran diferencia es que a todos éstos que juegan bien se suman otros que no esperabas que jugaran bien. Que están jugando mejor de lo que se les solicita o se les demanda por sus contratos, por su carrera… Los equipos explotan por los que no te esperas.

G.: ¿Qué tipo de equipo te gusta o cómo quieres que sea tu equipo?
Fisac: Antes de firmar un contrato me gusta preguntar al presidente o al director deportivo “qué queréis de mí”. Yo creo que soy bueno a la hora de saber apoyar a la gente joven hacia arriba, tener jugadores veteranos que trabajen y que se esfuercen y que se sientan jóvenes. No me gustan los veteranos viejos, me gustan los veteranos que se sienten jóvenes. Me gusta mucho crear una filosofía de arraigo con la afición y me gusta implicar a más estamentos. En una ciudad, los que me van a fichar saben mejor que yo lo que se necesita y ahí es donde no valemos todos los entrenadores. Yo sé que no valgo para todos los clubes, pero sé que a algunos les puedo ayudar a crecer o a realmente acabar de dar el último paso. Lo que sí que tengo claro es que todavía no he acabado aquí. Todavía nos queda hacer que esto sea la normalidad, el ganar ciertos partidos.

G.: ¿Crees que Zaragoza puede competir por pelear con Unicaja, Baskonia, Valencia…?
Fisac: Económicamente estás lejos pero tú tienes que pelear algún día por eso. Hay varios equipos que están dando pasos en esa dirección. Quitando a cuatro o cinco, en el resto las diferencias económicas son menos importantes. Y si juegas competición europea y te equivocas en dos fichajes, te metes en el pozo y es muy difícil salir de ahí.

G.: ¿Es más complicado gestionar las frustraciones y/o los éxitos en una plantilla con tantos jugadores jóvenes?
Fisac: Bajo mi punto de vista, el entorno del jugador hace que lleguen o no lleguen y es más importante casi que el entrenador. Nadie tiene la capacidad de sacar tres mirlos blanco cada año. Lo difícil es poder conjugar lo que tú crees que es bueno para él y lo que él y su entorno creen que tú debes de hacer por él. Esa es la gran dificultad. Por eso no tengo relación con los entornos, porque quiero tomar mis propias decisiones.

G.: ¿Y qué piensas cuando escuchas decir que en tal ciudad o equipo el entrenador no se atreve a sacar a un joven?
Fisac: Eso no existe. Todos nos atrevemos igual. Y más el entrenador español. Somos bastante conscientes de que necesitamos un esfuerzo para compensar todas estas normativas, leyes o legalidades que hacen que la Liga Endesa y las LEB tengan tan pocos jugadores españoles. Es más cuestión de legislación que de entrenadores. Es muy fácil decir que este entrenador no se atreve y no nos damos cuenta de que este club igual no tiene apenas jugadores españoles. Esta es la verdadera realidad. No por el club sino porque al final hay unas normativas que te lo permiten. No puede existir en LEB Plata o en Oro clubes que no tengan ni siquiera cinco o seis jugadores españoles.

G.: ¿Y en qué sentido crees que podría mejorar?
Fisac: Habría que abrir el mercado americano. Qué más da que juegue un americano que un lituano. Para potenciar lo nuestro me gusta más un formato como el alemán. No necesitamos inventar grandes cosas como queremos muchas veces los españolitos, que siempre queremos hacer todo magnífico.

G.: ¿Alguna vez te has sentido infravalorado?
Fisac: No, más me he sentido excesivamente halagado. Soy un entrenador que tiene sus virtudes y sus defectos, que tiene una parte buena y que sabe cuáles son sus grandes defectos; sí, ésto es lo mejor que tengo. A partir de ahí, ya te he dicho, soy entrenador de baloncesto. Si me pagan, pues muy bien y si no me pagan voy a seguir siéndolo. No voy a cambiar.

G.: El otro día hablabas de una palabra que definía al equipo: rasmia. No la había oído en mi vida, he tenido que buscarla. “Empuje y tesón para acometer y continuar una empresa”.
Fisac: Me gusta identificarme con las zonas donde estoy y es una palabra muy aragonesa. En Donosti usaba ‘talde bat’, que significa ‘un equipo’. Aquí me ayudó Lamúa [ayudante de Porfi]. Le dije: “A ver Lamúa, vamos a hacer a esto”. Entonces él sacó varias palabras y algunas las usamos también en el apartado táctico. Siempre me ha gustado identificar al equipo con palabras del idioma o de la zona. En Euskadi era más sencillo al tener idioma propio y la realidad es que acabábamos diciendo muchas cosas en euskera.

G.: Alguna vez has comentado que te gustaría ser seleccionador…
Fisac: Siempre he dicho que me siento muy español. Soy castellano leonés, nacido en Segovia, pero me siento español. Lo que sí que creo es que ahora mismo, joder, Sergio lo está haciendo de maravilla y el mercado de entrenadores españoles es muy bueno. Cuando me preguntan, ¿te gustaría ir a la Selección? Claro. Como si me preguntan que si quiero entrenar al Maccabi o a un Euroliga. A lo mejor hay otros que primero se sienten una cosa o lo que sea. Yo me siento primero español y luego castellano. Es lo que soy.

G.: No sé si te gusta el modelo de baloncesto que se está imponiendo, con más triples y menos media distancia.
Fisac: El baloncesto evoluciona. Lo que sí que creo es que Europa nunca va a cambiar el estilo de jugar hacia un baloncesto con tanta libertad donde no importa ganar o perder sino que lo que importa sólo es el espectáculo. Va a seguir habiendo una parte táctica muy importante. Se están cambiando criterios de fuerza, físico o de contactos por criterios de efectividad. No es una cuestión de jugar más interior o menos, es una cuestión de espacios. Y creo que hay que seguir ocupando el espacio interior. Hay que seguir buscando en el contacto una manera de trabajar y sacar ventajas. Soy un poco Popovich en este sentido: es algo que tienes que aprovechar, que hay un tiro de tres y que vale un punto más, pero que no tiene que ser tu única arma Tiene que haber varias armas y pelear con las mayores que puedas.

G.: ¿Trabajáis mucho la estadística avanzada y las herramientas de analítica?
Fisac: No en exceso. Los ayudantes sí que trabajan más en este aspecto y nosotros definimos más hacia qué jugadores o parejas funcionan mejor jugando juntas y con cuáles tenemos más problemas, más que sólo la pura estadística.

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